El candidato del PSPV-PSOE, Ximo Puig, volverá a ser president de la Generalitat Valenciana, al poder reeditar el Pacte del Botànic con Compromís y Podemos. Además, su importante crecimiento en escaños (de 23 a 27) refuerza su liderazgo.

Por contra su aliada, y al mismo tiempo rival en la izquierda, Mónica Oltra (Compromís) tendrá menos fuerza en el Consell, al retroceder dos escaños. Se evidencia así que la decisión de Ximo Puig de adelantar los comicios valencianos para hacerlos coincidir con las elecciones generales (que tanto indignó a Mónica Oltra) ha sido un acierto absoluto para los socialistas. Los valencianos han revalidado la gestión de Ximo Puig, que ha engullido votos de Compromís y Podem.

Por contra, la derecha, fragmentada ahora en tres grupos, se quedará 4 años más en la oposición. El PP, con Isabel Bonig al frente, retrocede mucho (pierde 12 escaños) ante la fuerte pero insuficiente irrupción de Vox con 10 diputados. Posiblemente, los casos de corrupción siguen castigando las expectativas del PP.

Ciudadanos, con Toni Cantó al frente, crece cinco escaños y casi iguala al PP (18 diputados naranjas por 19 populares). Sin embargo, no alcanzan mayoría absoluta con el PSOE (que sí suma con Compromís y Podemos), por lo que Cantó quedará en la oposición, junto al PP y Vox.

El partido de Abascal irrumpe en Les Corts, pero su crecimiento básicamente es a costa del PP, por lo que resulta inútil para desbancar a la izquierda del Gobierno. Los socialistas valencianos celebran la doble victoria en Valencia (más estrecha) y en España.