Alejandra Jacinto  Secretaria Estatal de Derecho a la Vivienda y Diputada y Portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid

Madrid le importa un bledo

El Instituto Bruno Leoni de Italia premiará a Ayuso por sus políticas en defensa de la libertad durante la pandemia
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
A. Perez Meca

Llevamos apenas 3 meses desde la investidura de la presidenta de la Comunidad de Madrid y, desde entonces, absolutamente todas las medidas puestas en marcha por este Gobierno han ido encaminadas a satisfacer los intereses personales y políticos de la señora Ayuso en vez del interés general.

De hecho, recientemente conocimos la noticia de que se postula como presidenta del Partido Popular madrileño para iniciar la carrera como líder nacional. Para conseguir su objetivo, parece que ha decidido utilizar a Madrid como laboratorio del hooliganismo neoliberal y prueba de ello son las medidas que ha puesto en marcha desde que fuese investida presidenta.

Hagamos repaso:

La primera medida emprendida por el Ejecutivo madrileño ha sido la reforma de la ley de Telemadrid, una reforma tramitada por la vía de urgencia con el único fin de laminar la pluralidad informativa y la dirección de la radio televisión pública madrileña a fin de convertir el medio de comunicación en un aparato de marketing personal. La purga de numerosos periodistas, y la permanente amenaza que sienten los trabajadores al haber nombrado como director de la cadena al viejo conocido José Antonio Sánchez -autor del ERE ilegal más grande de la historia de Telemadrid y responsable de los viernes negros y los lazos naranjas de RTVE-, no hace otra cosa que profundizar en la idea de que Telemadrid ha sido sustraída al interés general y ahora únicamente obedece a los intereses electorales de la presidenta Ayuso.

En materia educativa, probablemente es donde los madrileños paguemos el peaje más alto del matrimonio entre el PP y Vox, un matrimonio de conveniencia que, de momento, trata de aparentar amor verdadero, de ese que se siente y por el que no se pide nada a cambio. 

La virulencia de agresiones LGTBIfóbicas está aumentando de forma preocupante

Sin embargo, los globos sonda lanzados en julio sobre la derogación de las leyes de igualdad y LGTBI autonómicas en un contexto de legitimación de los discursos de odio, dónde el número y la virulencia de agresiones LGTBIfóbicas está aumentando de forma muy preocupante, como hemos visto este fin de semana tras la brutal paliza que profirieron 8 encapuchados a un joven, o la puesta en marcha de una reforma de la ley educativa madrileña con la más que posible inclusión del pin parental o cualquier sucedáneo, atisban que los madrileños pagaremos un alto precio para que Ayuso haga y Monasterio otorgue. Lo comprobaremos con las monedas de cambio que exija Vox para la aprobación de los Presupuestos, cuestión que marcará el otoño.

Más allá de estos malos augurios, lo que es ya una realidad es que comienza el curso escolar y 25.000 alumnos se han quedado sin plaza en la Formación Profesional, se ha reducido en casi 8.000 profesores la plantilla de los centros educativos y no se han planteado medidas para disminuir las ratios. Medidas contrarias a las demandas de la comunidad educativa y la Marea Verde que el pasado sábado comenzó un ciclo de movilizaciones por una vuelta segura a la escuela.

Julio acabó con el cierre y la degradación de la Atención Primaria y agosto continuó con ausencia de médicos y pediatras

En materia sanitaria, a pesar de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha puesto numerosos palos en las ruedas -reteniendo hasta un millón de dosis sin inocular-, afortunadamente parece que atisbamos la etapa final de la pandemia en nuestro país, habiendo alcanzado el 70% de la población vacunada, tal y como señaló el Gobierno central.

Lo cierto es que julio acabó con el cierre y la degradación de la Atención Primaria en numerosos centros de salud, agosto continuó con ausencia de médicos y pediatras. En septiembre, lejos de mejorar la situación, continúa la misma dinámica con una media de espera de 10 días para ser atendido por tu profesional sanitario. Eso, si es que tienes uno asignado, pues recientemente hemos conocido que hay cerca de 60.000 personas sin un profesional sanitario de referencia.

La estrategia es la de siempre, se trata de degradar lo público para que los madrileños opten por la sanidad privada (los que se lo puedan pagar, claro).

Madrid está en el pódium por los altos precios, tanto de compra como de alquiler

En materia de vivienda, nuestra región está en el pódium por los altos precios, tanto de la compra como del alquiler. Por su parte, las ayudas al alquiler que debe proporcionar la Comunidad de Madrid siguen sin llegar a los solicitantes más de un año después de su aprobación, y los vecinos que adquieren una vivienda en los nuevos barrios se encuentran con la carestía o, directamente, ausencia de servicios públicos esenciales.

Un buen ejemplo reciente lo encontramos en la situación que viven los vecinos del Cañaveral, que están exigiendo al Gobierno autonómico la dotación inmediata de infraestructuras y servicios imprescindibles para el desarrollo de sus vidas y que, a día de hoy, brillan por su ausencia.

Pero quizás lo más flagrante de su nefasta gestión lo encontramos en el incumplimiento sistemático y contumaz para acatar las resoluciones judiciales que anulan la venta de la vivienda pública a fondos buitre. Isabel Díaz Ayuso está en rebeldía frente a los jueces y se niega a recuperar para el patrimonio público la vivienda social que nunca debió haber sido vendida por parte del Partido Popular. Cómo será la cosa que hasta el mismísimo fondo buitre ha requerido notarialmente a la consejería para proceder a la devolución de los pisos, pero, a día de hoy, Ayuso continúa en resistencia.

1.800 niños, niñas y adolescentes tuvieron que vivir el invierno sin luz ni calefacción

Su crueldad llega a límites intolerables si nos enfrentamos a la cruda realidad a la que ha condenado a los habitantes de los sectores 5 y 6 de la Cañada Real. De estos habitantes, se encuentran 1.800 niños, niñas y adolescentes que tuvieron que vivir todo el invierno sin luz ni calefacción y apenas han podido conservar los alimentos en verano. Se acerca el aniversario de este atropello de Derechos Humanos, que no es más que la punta del iceberg de los desarrollos urbanísticos del Sureste.

Pero en los 80 días de Gobierno, también le ha dado tiempo a bloquear la comisión de investigación de residencias de mayores, donde los protocolos de la vergüenza condenaron a dejar morir sin socorro a más de 8.000 personas. Por supuesto, con la aquiescencia de Vox. Tampoco le ha faltado tiempo para crear ad hoc un chiringuito y colocar en él a Toni Cantó.

Por si fuera poco, el mes de septiembre ha comenzado con un gran ejercicio de filibusterismo parlamentario anunciando la eliminación de una serie de impuestos. Lo cierto es que prácticamente no se aplicaban y que, de hecho, su cometido era grabar las máquinas tragaperras y el vertido de residuos. Parece claro que el medio ambiente y el ocio saludable no le importan.

Todo un desfile de despropósitos y de políticas que en poco o nada benefician a los madrileños, pero que, sin embargo, la catapultan en su carrera para desbancar a Casado, invocando las reminiscencias del PP más casposo.

La necesidad de recomponer los lazos sociales, lo común, lo público, lo que nos ha salvado de esta pandemia, vislumbrará

La buena noticia es que el Gobierno de la señora Ayuso está en tiempo de descuento. Y lo está por varios motivos. En primer lugar, porque estoy convencida de que su vacua libertad quedará pronto en agua de borrajas. En cuanto el sentimiento y las cifras de superación de la pandemia comiencen a vislumbrarse de forma clara (ya estamos en ello), la necesidad de recomponer los lazos sociales, lo colectivo, lo común, lo público, lo que nos ha salvado de esta pandemia, vislumbrará y se empezará a primar por encima del espejismo que fue capaz de crear en un contexto muy determinado. 

Además, la llegada de los fondos europeos le enfrentará a un examen difícil de superar cuando veamos cómo en otras comunidades autónomas tendrán una repercusión directa en la mejora de las economías de las mayorías sociales y las pequeñas empresas, mientras que Ayuso solo quiera inyectar los fondos para devolver favores pendientes y futuros a viejas empresas amigas del PP, como ya vimos en la campaña de vacunación.

Y, en segundo lugar, porque antes o después conoceremos las corruptelas de su Gobierno. No olvidemos que, al fin y al cabo, es un Gobierno del Partido Popular, donde la corrupción es marca de la casa.

Ayuso gobierna solo para quien se lo puede pagar sostenida por la ultraderecha

Desde Unidas Podemos afrontamos el reto de hacer una oposición firme, fiscalizadora y propositiva que conecte con las necesidades reales de los madrileños y madrileñas, que camine de la mano de los colectivos, los barrios y el tejido asociativo que hace de Madrid un lugar donde la prioridad es lo común, la solidaridad y no dejar a nadie atrás. Un Madrid verde, que pone los cuidados y el derecho a una vida buena en el centro frente a su propuesta individualista del “sálvese quien pueda”.

Lo he dicho muchas veces, Ayuso gobierna solo para quien se lo puede pagar, para aquellos que no necesitan de una Administración Pública fuerte, para las finanzas y fondos internacionales que quieren hacer caja con nuestras vidas y ni siquiera aportan a la caja común. Y, además, lo hace amparada y sostenida por la ultraderecha. Aunque la victoria de Ayuso el pasado mes de mayo fue límite, igual de límite es el hartazgo de los madrileños y madrileñas a su forma de gobernar.

Desde los partidos que entendemos otra forma de hacer política, tenemos el deber de poner toda nuestra energía y medios para frenar cuanto antes esta deriva. Y esta misión la tenemos que hacer de la mano de la sociedad madrileña que sabe que hay otro Madrid posible y que en el fondo sabe que a Ayuso, Madrid le importa un bledo.

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