Manuel Mostaza Barrios  Politólogo y Director de Asuntos Públicos de ATREVIA

La cuesta de enero

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, durante la visita que ha realizado hoy a una explotación ganadera de extensivo en Las Navas del Marqúes (Ávila).
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, durante la visita a una explotación ganadera de extensivo en Las Navas del Marqúes (Ávila).
EFE/ Raúl Sanchidrián

Se les está haciendo duro el inicio del año a los partidos políticos más relevantes de nuestro país. Aunque los populares siguen en cabeza, aprovechándose aún de la inercia del cambio de ciclo producido en mayo tras la victoria en la Comunidad de Madrid, la imagen de Pablo Casado sigue siendo negativa, cayendo en este mes hasta el punto más bajo desde que se empezó a medir por este periódico hace varios meses. Aun así, la fortaleza electoral de los de Santiago Abascal –son el partido con mayor fidelidad de voto– permite mantener una hipotética mayoría absoluta de ambas fuerzas en caso de convocarse las elecciones.

Tampoco corren buenos tiempos para un Gobierno cada vez más débil desde el punto de vista demoscópico. La valoración tanto del presidente Pedro Sánchez como de la vicepresidenta Yolanda Díaz lleva a la baja desde el inicio del curso político y, en consonancia, el Gobierno cosecha su peor imagen desde el mes de julio del pasado año. La sensación de que el Gobierno vive ajeno al pulso de la calle parece calar entre la ciudadanía, como muestra la postura de los votantes ante las polémicas declaraciones del ministro Alberto Garzón y la calidad de la carne producida en España. Sus afirmaciones son rechazadas por el conjunto de la población e incluso por casi un 40% de los votantes del partido socialista. En consecuencia, casi cuatro de cada cinco españoles creen que estas declaraciones a quien perjudican es al Gobierno de la nación, por lo que para la mayoría (un 53% de los ciudadanos) el ministro debería de haber sido cesado por el presidente.

Tampoco corren buenos tiempos para un Gobierno cada vez más débil desde el punto de vista demoscópico

La percepción de los ciudadanos tampoco es buena en relación con los fondos Next Generation que la Unión Europa ha puesto a disposición de España: apenas uno de cada diez ciudadanos cree que se están repartiendo con cargo a criterios técnicos, un escaso porcentaje que corresponde también con el número de ciudadanos que creen que dichos fondos están beneficiando a las pequeñas y medianas empresas.

Con este panorama invernal, no es extraño que sean pocos los que crean que la situación económica, política o social de nuestro país vaya a mejorar en este año que ahora empieza. Los datos son aún más desoladores cuando la pregunta se refiere a la economía doméstica: apenas un 16% de los españoles cree que este año la situación económica será mejor en su hogar que en 2021. Y esto es importante, ya que es de casa, no lo olvide lector, de donde salimos para ir a votar el día de las elecciones…

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