Los hosteleros, en contra de adelantar la hora de cierre de sus locales como propone Díaz: "Si eso se aprueba, nos vamos a pique"

Rafael Colino, restaurante Rosario.
Rafael Colino, detrás de la barra del restaurante Rosario.
A. S. B.
Rafael Colino, restaurante Rosario.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, anunció este lunes su propuesta de adelantar la hora de cierre de la hostelería pues, a su juicio, no es "razonable" que en España haya restaurantes abiertos hasta la una de la madrugada por implicar un riesgo para la salud mental de los trabajadores. La propuesta de la también ministra de Trabajo está generando un gran debate social y no ha sentado nada bien entre el sector de la restauración ni del ocio, desde donde se asegura que va totalmente en contra de la cultura española y que sería algo difícil de implantar.  

"No se puede controlar el movimiento social. No tiene ni idea de lo que habla", asegura a 20minutos Javier, refiriéndose a Díaz, mientras termina de colocar la cubertería en las mesas y se prepara para servir comidas en su restaurante, situado en el madrileño Paseo del Prado. Visiblemente contrariado, este hostelero —que prefiere usar un nombre ficticio para preservar su identidad— defiende con el ceño fruncido que esta idea busca "plantear un cambio paradigmático" del comportamiento social. "La gente que quiere tomarse algo un viernes a la una de la noche porque trabaja hasta tarde, ¿no va a poder?", se cuestiona.

"Al final nuestra sociedad es lo que tenemos y nos amoldamos a lo que hay", explica mientras recuerda que la cultura y costumbres en otros países distan mucho de las españolas: "Si te vas a Suecia, a las diez de la noche todo el mundo está en su casa, aquí no". Por ello, cree que esta propuesta lo único que va a conseguir es que algunos locales de restauración registren pérdidas y se vayan a pique. "Al final, con esto pagarán justos por pecadores".

¿Debe adelantarse la hora de cierre de restaurantes?

"Que se dedique a crear puestos de trabajo"

"Si finalmente se aprueba, nos vamos a pique", coincide mientras corta limón tras la barra Rafael Colino, dueño del restaurante Rosario, en las inmediaciones de la madrileña estación de Atocha. Para él, la medida planteada por la vicepresidenta segunda del Gobierno "sería un problema para los trabajadores", pues tendría que despedir a alguno ante la reducción de los horarios.

Para él, "España es un país que vive de servicios" y esta norma "tendría mucho impacto en el turismo, porque aquí a la gente le encanta salir a tomar cañas", confiesa entre risas mientras comenta con uno de los clientes las palabras de Díaz. "Mejor que se dedique a crear puestos de trabajo", defiende de forma crítica y tajante a la vez que cobra un café. 

En esta misma línea defiende su desacuerdo y asevera que en época estival la restauración tendría un problema incluso mayor si hubiese que echar el cierre pronto. "En junio sales de trabajar a las ocho y todavía hace sol, es normal que la gente salga tarde, es nuestra cultura", afirma, recuperando el aliento tras recorrer varias veces la barra de punta a punta para atender a los clientes. 

"No es una buena medida"

Al igual que sus dos compañeros del sector, Rita Arellano, dueña del bar La Ramona de Madrid, confiesa mientras saca de la cámara frigorífica un botellín, que la propuesta de Díaz "no es una buena medida", y que "no favorecería al sector en ningún caso". Y zanja: "Al final Madrid, y en general España, tienen como principal reclamo turístico los bares". 

Respecto a los fines de semana, el momento de ocio por excelencia, asegura que esta iniciativa tendría un gran impacto. En este sentido argumenta que para muchos locales "su fuerte son las copas", por lo que esto podría suponerles "grandes pérdidas" económicas que podrían llevarles a la quiebra.

Marta, camarera de un restaurante situado en la calle Áncora de la capital, también se muestra escéptica. Para ella, que prefiere ocultar su nombre real para preservar su identidad, la cultura española es la clave en este caso, pues es diferente al resto del mundo. "La gente quiere tomar copas y divertirse, entonces es complicado cerrar temprano", explica a este medio tras la caja registradora ataviada con su mandil rojo. 

En el caso de locales de ocio nocturno, asevera, "seguramente habría un problema de producción", pues a la sociedad española le gusta "disfrutar de la vida nocturna". "Yo lo veo complicado", confiesa.

La patronal, en contra 

Las patronales hosteleras, al igual que aquellos que a pie de barra trabajan a diario en el sector, también se oponen a la medida de Yolanda Díaz. Para Ramón Mas, presidente de España de Noche (Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos), la disposición propuesta por la ministra les ha descolocado. "Es sorprendente que se pueda plantear un debate de una manera tan parcial y especial".

Para Mas, "los horarios de ocio dependen de la cadena de horarios" a nivel general, por lo que este planteamiento laboral lo único que puede provocar es que el sector "se pegue un tiro en el pie". "España tiene la mejor vida del mundo y todo ello forma parte de nuestro estilo de vida", explica a 20minutos.

Mas detalla que lo único que esta medida puede ocasionar es "una situación de alarma y un perjuicio económico" para ciertos locales, pues el sector de la hostelería aporta, a nivel nacional, "más de un 8% del PIB". Asimismo, también critica a los políticos y concluye que los ministros a veces se muestran alejados de la sociedad: "Nosotros no creemos que se tenga en consideración lo que es la realidad sociológica. Desde la política muchas veces se han dado planteamientos que están muy de espaldas a la realidad social". 

Redactor '20minutos'

Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2023. Me inicié en algunos medios universitarios escribiendo sobre eventos deportivos. Actualmente escribo en la sección de Última Hora.

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