Síndrome de Rett, en busca de nuevas terapias para tratar y 'curar' la enfermedad

Representación de cromosomas X.
Representación de cromosomas X.
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En España hay alrededor de 3.000 personas afectadas con el Síndrome de Rett, una grave enfermedad neurológica de base genética que afecta casi exclusivamente al sexo femenino. 

La enfermedad, que se empieza a manifestar en los primeros meses de vida, pasa por varias fases. En un primer momento, se manifiesta con una deceleración del crecimiento del perímetro cefálico (el cerebro crece más lentamente), y va progresando hasta afectar a prácticamente todos los aspectos de la vida de la persona: su capacidad para hablar, moverse (casi la mitad no consigue caminar de manera autónoma), comer e incluso respirar. Además, suele presentar varias comorbilidades, como epilepsia -la más común-, trastornos del movimiento, del sueño, alteraciones cardiológicas, gastroinstestinales... y un largo etcétera. 

Desde el descubrimiento de la enfermedad, en 1966, los avances en torno a la enfermedad han sido muchos, pero, aunque existen tratamientos y terapias para tratar las comorbilidades y paliar los síntomas de la enfermedad, los pacientes siguen sin tener opciones a tratamientos óptimos que resuelvan o reduzcan de manera eficaz los síntomas del síndrome de Rett. 

Cómo se trata actualmente el Síndrome de Rett

Puesto que se trata de una enfermedad que afecta a varios aspectos de la vida de la persona, el abordaje debe ser multidisciplinar y lo más temprano posible. Es decir que lo ideal, una vez diagnosticada la enfermedad, es que el niño se inicie cuanto antes en un programa de atención temprana que aborde la enfermedad desde diferentes disciplinas. Además, el tratamiento debe ser lo más personalizado posible y adaptado a las necesidades de cada paciente. 

Fisioterapia: Es uno de los pilares más importantes del tratamiento, y está encaminada a mantener y mejorar habilidades motoras, desde caminar, hasta sentarse, mantener el equilibrio... o la paliar algunos síntomas, como la espasticidad. En muchos casos tendrá que ir acompañada del uso de dispositivos ortopédicos -sillas de ruedas, andadores- o yesos que ayudar a tratar problemas como escoliosis, dificultad para caminar, etc. 

Estimulación cognitiva y logopedia: Para favorecer y apoyar el aprendizaje de los niños con Síndrome de Rett, especialmente en materia de lenguaje, pues a menudo tiene que desarrollar formas de comunicación no verbal y la ayuda en la interacción social. En este sentido, sistemas como comunicadores del tipo “Eye Tracker” (aprendizaje y comunicación asistida por ordenador) han demostrado muy buenos resultados.

Farmacológico: Aunque hay fármacos en estudio, en la actualidad no existe ninguno destinado específicamente para tratar el síndrome de Rett, sino medicamentos destinados a controlar algunos signos y síntomas que forman parte del trastorno, como la epilepsia, las convulsiones, la rigidez muscular o problemas respiratorios, de sueño, gastrointestinales o cardíacos... que serán prescritos por los distintos especialistas

Estos tratamientos pueden ir acompañados de otros que han demostrado ser eficaces para mejorar la calidad de vida de los pacientes, como la hidroterapia, la musicoterapia, la equinoterapia , la terapia ocupacional...

En busca de nuevos tratamientos 

Desde que en 1999 se descubrió el origen de la enfermedad, los investigadores se han afanado en buscar de nueva terapias destinadas a tratar e incluso curar la enfermedad. De hecho, en 2007 los resultados de un estudio liderado por el Dr. Adrian Bird demostró que el síndrome de Rett podría ser reversible restaurando la función del gen MECP2 en ratones. En la actualidad, existen varios ensayos clínicos destinados a encontrar nuevas dianas terapéuticas. Estos son algunos de los más prometedores. 

Trofinetide: Este fármaco, todavía en investigación, está diseñado para tratar los síntomas centrales del síndrome de Rett al reducir la neuroinflamación y apoyar la función sináptica (comunicación entre las neuronas). En la fase III de la investigación demostró mejorar los síntomas principales y los pacientes fueron, por ejemplo, "capaces de responder a una elección cuando se lo piden sus padres, o experimentar más libertad de los movimientos repetitivos", según los autores del estudio. 

Ketamina: Este medicamento, utilizado habitualmente para la sedación y la anestesia podría, en dosis bajas, mejorar los síntomas de la enfermedad. En la actualidad, existe un ensayo clínico en  fase II, llevado a cabo por Katz y el Dr. Daniel Sessler.

Cannabidiol: La FDA de Estados Unidos ya ha aprobado este compuesto para tratar la epilepsia refractaria, pero todavía hacen falta más estudios para su uso en pacientes de síndrome de Rett. 

Anavex (Blarcamesine): Este fármaco se encuentra ya en las últimas fases de investigación y, según los resultados publicado hasta ahora, está resultando eficaz para tratar síntomas cognitivos y conductuales. 

Otros fármacos en estudio son Triheptanoina (Fase II) y Sarizotan (Fase II y III).

La gran esperanza: las terapias génicas 

Los fármacos anteriores, aunque pueden suponer una mejora significativa de la calidad de vida, no dejan de ser fármacos enfocados a tratar los síntomas, no a curar la enfermedad. Por tanto, la gran esperanza, aunque sea a largo plazo, siguen siendo las terapias génicas, nuevas tecnologías basadas en secuenciación, epigenética y las células madre destinadas a intentan reabastecer la función del MeCP2 en el cerebro a través de terapia de reemplazo de proteínas o terapias de lectura de mutaciones sin sentido. 

En este sentido, hay varios ensayos en curso, como Taysha -cuyo objetivo regular la expresión transgénica genotípicamente célula a célula- o el de Alcyone Therapeutics, que usa un vector para reactiva de forma segura y eficaz el cromosoma X, el afectado por la enfermedad. 

Aunque la comunidad científica es optimista, y algunos estudios ya presentan resultados positivos, todavía cabe esperar años de investigación por delante para que estas terapias puedan ser una realidad. De momento, en los próximos años, se espera avanzar en nuevos fármacos que puedan combinarse con los distintos enfoques terapéuticos que ya tratan diferentes aspectos de la enfermedad.

Referencias:

- María José Navas. "Resultados positivos del ensayo de fase 3 con trofinetide en el síndrome de Rett". Asociación Española Síndrome de Rett. 

- 6ª Congreso Europeo síndrome de Rett. Septiembre 2019. 

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