¿Por qué Lesmes prepara su dimisión?¿Puede forzar el desbloqueo del CGPJ?¿Se renovará el Constitucional?

Lesmes niega maniobras para llegar al TC y se autodescarta para un "futuro inmediato"
El presidente del Tribunal Supremo y el CGPJ, Carlos Lesmes. 
20M EP
Lesmes niega maniobras para llegar al TC y se autodescarta para un "futuro inmediato"

Ante la crítica situación de parálisis por la que pasa el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que debió renovarse hace ya casi cuatro años, y en vista de que el Gobierno y el Partido Popular (PP), lejos de acercar posturas para solucionar este embrollo se encuentran cada vez más enfrentados, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo, Carlos Lesmes, se dispone a presentar su dimisión.

Una decisión que tiene por objetivo presionar para que se desbloquee el órgano de poder de los jueces y para que se zanje la renovación del Tribunal Constitucional antes de que abandone el cargo.

El anuncio de la eventual dimisión llega en un momento cumbre para el colapso de la justicia española, en plena discusión dentro del CGPJ por los nombramientos del Tribunal Constitucional -que deberían haberse efectuado el pasado 13 de septiembre- y a falta de una semana para que Lesmes se reúna con el comisario de Justicia de la Comisión Europea

¿Por qué dimite Lesmes?

La renuncia de Lesmes supone un punto de inflexión en la situación de estancamiento del CGPJ, aunque resulta difícil adivinar si puede ser el primer paso hacia el fin de este bloqueo. El órgano de gobierno de los jueces debería haberse renovado en diciembre de 2018, cuando caducó el mandato de los vocales nombrados en 2013, con Mariano Rajoy en el Gobierno y Alfredo Pérez Rubalcaba en la oposición. Para ello, debía elegirse una nueva configuración del Consejo mediante una votación en el Parlamento, con una mayoría de tres quintos. Tradicionalmente, los nombramientos se pactan a través de reuniones entre los partidos políticos y luego se vota la propuesta acordada.

La configuración de vocales que resulta del voto parlamentario se encarga de nombrar a magistrados para el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y los tribunales superiores de justicia de las comunidades autónomas. Esto implica que al PP le interesa mantener una mayoría conservadora en el órgano y al PSOE le interesa que los progresistas ganen peso.

Ambos partidos estaban designados a liderar las negociaciones para renovar el órgano de gobierno de los jueces en 2018, pero las conversaciones permanecen encalladas desde entonces. El PP ha establecido a lo largo de estos años toda una serie de condiciones para sentarse a negociar, empezando por evitar que Unidas Podemos no se siente con ellos en la mesa. Además, el PP lleva tiempo reclamando un cambio en la forma de elección de los vocales para alinearse a la Unión Europea, que dicta que los miembros del CGPJ deben ser designados, en parte, por las propias asociaciones de jueces.

Gobierno y oposición echan balones fuera y depositan la responsabilidad del bloqueo en el oponente, mientras la Comisión Europea presiona cada vez más para que se llegue a una solución.

La idea de que la dimisión de Lesmes podría dar una salida a la situación lleva tiempo sobre la mesa, y Unidas Podemos ha instado al magistrado a abandonar su puesto en varias ocasiones. El presidente del CGPJ siempre se había negado a dimitir, hasta que, durante la apertura del año judicial el pasado 7 de septiembre, consideró por primera vez la posibilidad. 

¿Cómo puede afectar la renuncia a la renovación del CGPJ?

La renuncia de Lesmes, que ha encargado un informe al gabinete técnico del CGPJ para conocer el procedimiento, dejará al Consejo General del Poder Judicial, si cabe, más débil de lo que ya se encuentra.

El órgano está inhabilitado para hacer nombramientos en el Supremo y otros tribunales desde que, en marzo de 2021, el Gobierno impulsó una reforma legal para limitar al Consejo siempre que esté en funciones. Posteriormente, el Ejecutivo impulsó otra reforma exprés por la cual el CGPJ volvía a quedar habilitado para nombrar magistrados del Constitucional. El plazo que establecía esa reforma para nombrar a los cuatro miembros del Constitucional en funciones acabó el 13 de septiembre, pero no se ha llegado a ningún acuerdo todavía. 

El abandono de Lesmes no provocará, en principio, ningún cambio en el estado en el que se encuentra ahora el órgano. El magistrado será sustituido por Francisco Marín, tanto en el CGPJ como en el Tribunal Supremo, y lo más que puede conseguir por sí solo es mandar un mensaje que empuje, o no, al Gobierno y la oposición a poner fin al bloqueo.

Cierto sector entre los vocales conservadores del Consejo consideran "inoportuno" el informe solicitado por Carlos Lesmes, según ha podido saber 20minutos. Según declaran, la renuncia "no ayuda" y hará que la reunión del presidente del CGPJ con el comisario de Justicia europeo el próximo día 30 sea "inefectiva". 

Sin embargo, si otros vocales acompañaran a Lesmes en su dimisión -una circunstancia que parece realmente improbable- el efecto podría ser mayor. Una renuncia en bloque ha sido descartada en numerosas ocasiones por fuentes del Consejo, por que sería "ilegal" e "irresponsable". "Yo no he cometido un delito en mi vida y no pienso hacerlo", señalan fuentes del órgano. Si la renuncia colectiva se produjese, dejando al órgano sin su presidente y con nueve vocales o menos -actualmente hay 18-, el CGPJ quedaría inhabilitado en todas sus funciones, incluyendo todos los nombramientos discrecionales, la concesión de bajas laborales a los jueces, la inspección de juzgados y tribunales o la formación y selección de jueces.

La visita del comisario de Justica europeo, Didier Reydners, unida a la renuncia de Lesmes, podría ser suficiente para forzar la voluntad de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, pero no hay ninguna garantía de que vayan a pactar la renovación del CGPJ. En todo caso, Lesmes quizás consiga su otro objetivo, dejar cerrada la renovación del Constitucional antes de marcharse. 

¿Se renovará el TC antes de la dimisión?

Los dos sectores del CGPJ -conservadores y progresistas- han mantenido ya dos reuniones para negociar el nombramiento de los dos magistrados del Constitucional, la última de ellas el pasado miércoles. El ala progresista cuenta ya con nueve posibles candidatos a ocupar un asiento en el tribunal de garantías, pero los conservadores aseguran no haber encontrado a nadie, y han dilatado la conversación hasta el próximo día 28. No será posible, por lo tanto, hacer los nombramientos en el pleno ordinario del Consejo General del Poder Judicial el próximo jueves. 

Aunque los jueces conservadores no tienen "ni idea" de cuando será factible nombrar candidatos, Lesmes luchará por dejar atado el asunto antes de irse. 

Mientras tanto, el Gobierno, que impuso la obligación legal de renovar el tribunal de garantías el 13 de septiembre, se mantiene a la espera. El Ejecutivo debe elegir otros dos magistrados, ya que el Constitucional se renueva de cuatro en cuatro, pero asegura hasta el momento que no lo hará hasta que el CGPJ elija otros dos

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