Referéndum de independencia, brexit, pandemia... estas son las claves que condicionan las elecciones en Escocia

Oficiales electorales cuentan votos en el Emirates Arena, en Glasgow, Escocia (Reino Unido).
Oficiales electorales cuentan votos en el Emirates Arena en Glasgow, Escocia (Reino Unido), en comicios anteriores.
ROBERT PERRY / EFE

Más de cuatro millones de residentes en Escocia están llamados este jueves a las urnas para elegir la composición del nuevo Parlamento regional, que marcará el rumbo del país más septentrional de Reino Unido durante la próxima legislatura. Tras una campaña electoral sin grandes mítines ni convocatorias debido a las restricciones por la pandemia, los votantes se pronunciarán en un escenario fuertemente marcado por el debate sobre la celebración de otro referéndum de independencia.

Todo parece indicar que serán de nuevo los separatistas los preferidos por los electores, con la posibilidad incluso de que el Partido Nacional Escocés (SNP), capitaneado por la actual ministra principal, Nicola Sturgeon, no necesite de otras fuerzas para obtener la mayoría. De acuerdo con algunas de las últimas encuestas, la formación mejoraría sus resultados con respecto a los anteriores comicios, al obtener el 49% de los votos y 67 diputados, dos más de los necesarios para gobernar en solitario y cuatro más que en la cita de 2016.

No obstante, las cifras no están tan claras debido al complejo sistema electoral escocés, según explica a 20minutos el politólogo y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) Ivan Serrano. En este sentido, detalla que, si bien la victoria holgada del SNP está fuera de toda duda, en una línea continuista con las legislaturas precedentes, podría necesitar pactar con otros partidos de corte secesionista -como Los Verdes o el recién creado Alba, de Alex Salmond,- para llegar al poder. La incógnita se resolverá tras unos comicios influidos por la posibilidad de una segunda consulta sobre la escisión, el 'brexit' y la COVID-19.

Un segundo referéndum de independencia

El debate sobre un nuevo plebiscito es uno de los aspectos clave que condicionará el voto de los electores, según los expertos, y ha estado en boca de todos los candidatos durante la campaña, en especial, de los independentistas. Estos han defendido la necesidad de un mayor autogobierno de Escocia, que cuenta con una tradición de políticas "más socialdemócratas y menos conservadoras que Inglaterra", apunta Serrano. Además, en esta voluntad separatista pesa el "sentimiento más europeísta" de esta región, que se vio obligada a abandonar la UE junto al resto del Reino Unido a causa del 'brexit'.  

Así, Sturgeon han insistido en la necesidad de realizar una nueva consulta a los escoceses si las fuerzas secesionistas vencen en las urnas. "Si el apoyo a la independencia continúa, no es sostenible que ningún primer ministro de Westminster se interponga en el camino", dijo la víspera de la jornada de reflexión. Una idea que comparten el líder de los Verdes, Patrick Harvie, y el de Alba, Alexander Salmond -exdirigente del SNP y del país-. 

De hecho, Salmond incluso se ha mostrado partidario de celebrarlo sin el necesario beneplácito de Boris Johnson, que ya anunció que nunca lo aprobaría. El actual 'premier' enfrenta con esa actitud a algunos miembros de su partido que consideran que el plebiscito sería necesario si continúa el auge separatista.

El argumento para convocar un segundo plebiscito tras el de 2014, en el que ganó de forma ajustada la opción de permanecer en Reino Unido, es que las circunstancias son distintas en la actualidad debido al 'brexit'. Desde entonces, se han realizado sondeos para tomar el pulso a la población y los resultados son siempre ajustados en un sentido o en otro. 

Gestión de Nicola Sturgeon

Menos tendente a centrarse en la independencia son quienes se oponen a ella de manera rotunda -como los conservadores, los laboristas y los liberal-demócratas-, que han preferido enfocar las elecciones como una evaluación de la labor de Sturgeon al frente del Gobierno en la última legislatura. "El SNP lleva suficientes años para que se convierta en una decisión sobre su gestión", afirma Roy Cobby, graduado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por la Universidad de Bath y doctorando en el Kings College of London. 

"El SNP lleva suficientes años para que se convierta en una decisión sobre su gestión"

En esta línea, los partidos no han dudado en censurar al Gobierno por sus políticas, al tiempo que proponen aumentar el gasto. Así, Los Verdes y los laboristas han criticado la excesiva timidez del Ejecutivo a la hora de invertir en Salud y Educación, mientras los conservadores y los liberales le afean que no se centre en atraer negocios a las zonas del país que arrastran muchos años de carencia económica. "Para muchos escoceses sí es cierto que a lo mejor no han notado esta mejora en su vida que esperaban", ahonda.

Peso de la pandemia

Desde hace un año y medio, el planeta entero vive bajo el dramático influjo de la pandemia de COVID-19 y estos comicios no podían ser una excepción. Así lo entiende Serrano, que considera que la manera "más seria, más estricta de afrontar la emergencia y más ajustada a las necesidades" de la ministra principal escocesa evitará que el SNP sufra una penalización por parte de los electores.

En este punto coincide con él Allan Francis Tatham, profesor de la Universidad CEU San Pablo y experto en Relaciones Internacionales, que ve en el manejo de la crisis por parte de Sturgeon un punto a su favor en la cita con las urnas. "Se ha ganado el respeto de sus adversarios y de los ciudadanos porque se comporta de forma distinta a Boris Johnson", señala. Asimismo, resalta que no subestimó la crisis, como hizo en un inicio el 'premier', y trató desde el primer momento en informar de forma clara de la situación a la sociedad.

No lo tiene tan claro Cobby, que cree que esta imagen de "buen gobierno y gestión" que ofrecía Sturgeon al principio de la pandemia ha quedado diluida en los últimos meses a causa de los rebrotes sufridos por Escocia y a la mejora en las cifras alcanzada por el Ejecutivo de Boris Johnson, que ha experimentado "un rebote positivo por las altas tasas de vacunación". "Por eso, el buen hacer del SNP ya no pesa tanto en la mente de los votantes", subraya.

Influencia del 'brexit'

Otro de los puntos que va a condicionar el voto de en estas elecciones es el 'brexit', de acuerdo con Serrano, puesto que "Escocia es mayoritariamente favorable a quedarse en la UE". Así, apunta el profesor de la UOC, puede haber ciudadanos que voten a los partidos independentistas sin ellos serlo porque vean en la separación la única manera de volver a la Unión

No hay que olvidar, resalta Tatham, que un 62% de los escoceses votó a favor de la permanencia en la Unión Europea en el referéndum del 'brexit', muy por encima del 48% británico.

Algo más escéptico con la influencia del 'brexit' en los comicios se muestra Cobby, que estima que este factor "ha perdido peso". "Está actuando como un tema secundario en el argumentario independentista. Para la mayoría de los escoceses, la salida de la UE ha demostrado no ser tan dramática, tal vez camuflada por la pandemia, y esto le ha restado algo de potencia. Si estas elecciones hubieran sucedido el año anterior, cuando había muchos flecos y no estaba claro qué iba a pasar, pienso que habría sido más influyente", opina.

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