Fortalezas y análisis de Unidas Podemos con su candidato Pablo Iglesias al 4-M

Cartel de la campaña de Unidas Podemos.
Cartel de la campaña de Unidas Podemos.
@PabloIglesias

Si la campaña de Unidas Podemos tuviera que resumirse en una palabra, esa sería "movilización". A eso apelan todos los mensajes que está lanzando la formación morada desde hace semanas, ya que sus estrategas consideran que la única oportunidad de que la izquierda se imponga en las elecciones del 4 de mayo es una alta participación en los barrios trabajadores que compense la fuerte movilización del bloque de la derecha. Si eso ocurre, afirman, los progresistas ganarán porque la "mayoría" de la región no es conservadora.

Ese análisis es el que explica que el lema de campaña elegido por Unidas Podemos sea "que hable la mayoría", y las continuas apelaciones de su candidato, Pablo Iglesias, a que la gente vote, aunque no sea a él. Los morados no plantean las elecciones como una apuesta por su lista, sino como un plebiscito sobre el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y sus políticas, que identifican con las de una minoría privilegiada.

En torno a esa idea gira toda la estrategia de la campaña de Unidas Podemos, y los carteles electorales son un buen ejemplo de ello. En los diferentes formatos que ha diseñado la formación, Iglesias tiene un papel secundario y, de hecho, en la mayor parte ni siquiera aparece. En su lugar, hay escenas de una estación de metro abarrotada o un enjambre de tejados de bloques de pisos frente al complejo empresarial de las Cuatro Torres. En este último caso, de hecho, el mensaje es muy explícito y se recoge expresamente: "Ellos son menos, pero hacen más ruido".

El primer vídeo de campaña, dirigido por el director y actor Daniel Guzmán, gira en torno a otra idea que Unidas Podemos quiere reforzar: la posibilidad de que la extrema derecha llegue al Gobierno madrileño. El spot recoge una conversación entre dos jóvenes de clase obrera tras la que uno de ellos –que al inicio afirmaba "yo paso de la política"– se decide a ir a votar progresista después de que su amigo intente convencerle para que opte por la derecha argumentando que "el Coletas y su banda" nos "van a robar España".

Redes sociales y actos pequeños en el sur

Los actos que está celebrando Unidas Podemos están siendo de pequeño formato, habida cuenta de las restricciones dictadas por la Covid-19. Iglesias está priorizando por encima de los mítines las reuniones con colectivos sociales -sin invitar a la prensa y únicamente ofreciendo declaraciones enlatadas- y ha utilizado de forma muy profusa un formato novedoso: vídeos cortos, de no más de dos minutos, distribuidos por las redes sociales y en los que Iglesias plantea asuntos sociales en un pequeño monólogo. Lo ha hecho sobre vivienda, fiscalidad o la extrema derecha.

No obstante, el inicio de la campaña morada sí tuvo como acto central un mitin en el barrio de Lavapiés, donde Iglesias estuvo acompañado, entre otros, de la vicepresidenta tercera del Gobierno, Yolanda Díaz, que también estuvo presente al día siguiente en una visita a una empresa metalúrgica. Unidas Podemos quiere aprovechar la buena imagen de la ministra de Trabajo en su búsqueda de movilización, y Díaz, a su vez, comienza a ganar perfil público como futura líder de la formación yendo junto a Iglesias a hacer campaña.

Los fichajes para la lista de la formación, como la abogada de la PAH Alejandra Jacinto, el taxista Cecilio Rodríguez o el ex portavoz del Sindicato de Manteros de Madrid, Serigne Mbayé, también están teniendo protagonismo en el inicio de la campaña, aunque el peso fundamental de los actos lo llevará Iglesias. Unidas Podemos va a centrar sus esfuerzos en las dos próximas semanas en patear barrios del sur de la ciudad de Madrid y también en ciudades del llamado cinturón rojo. Es ahí, entienden los morados, donde se juegan las elecciones y el futuro de la Comunidad de Madrid.

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