El diputado que señala las licencias históricas que nos cuela el cine

  • Guillermo Díaz, de Cs, publica 'Grandes batallas en la pantalla. Hollywood y la realidad de la guerra en la Antigüedad'.
  • A través de películas como '300' o 'Gladiator' Díaz reconstruye la realidad histórica del mundo de la Antigüedad.
  • "No sería conveniente que el cine fuera rigurosamente fiel a la Historia, las películas serían aburridas y violentas", asegura.
El diputado de Cs en el Congreso, Guillermo Díaz, interviene durante una sesión plenaria celebrada en el Congreso de los Diputados, en Madrid, (España), a 25 de febrero de 2021. El pleno, marcado por la elección de m
El diputado de Cs en el Congreso, Guillermo Díaz, interviene en el Congreso
EUROPA PRESS/E. Parra. POOL - Europa Press

"Soy el único primogénito no militar de mi familia en muchas generaciones", explica durante la entrevista Guillermo Díaz (Melilla, 1978) y uno recuerda la escena de presentación del teniente Dan de la estupenda Forrest Gump, de Robert Zemeckis. El recuerdo del periodista y el pasado familiar del autor nos sirven para meternos en faena para hablar del libro en cuestión, Grandes batallas en la pantalla. Hollywood y la realidad de la guerra en la Antigüedad (Edaf, 2021), donde este diputado de Ciudadanos en el Congreso, con una larga experiencia en el sector del cine y apasionado de la Historia, desgrana conocidas películas históricas y explica las verdades que se ocultan tras ellas. Un auténtico ejercicio de divulgación y cinefilia.

Lo que no hace este libro es sumarse a la moda tan tuitera de linchar películas o series por su presunto escaso rigor histórico. "Hay mucha gente que cree que puede demostrar lo mucho que sabe o abrir polémica, pero el cine es un arte y ocio y lo que debe provocar es hacerte pensar o pasar un buen o mal rato, no tiene por qué ser formación", asegura Díaz: "Lo tengo clarísimo, nadie exigiría a Shakespeare o al Greco ese rigor en sus obras". Además, apostilla que "no sería conveniente que el cine fuera rigurosamente fiel a la Historia, porque  las películas serían aburridas mucho rato y extremadamente violentas en otros; tanto que obligarían a la gente a salirse de la sala a vomitar". "Cuando un romano clavaba el gladius estaba entrenado para hacerlo cuatro dedos para que, al salir, sacara las tripas. Y la víctima agonizaba horas. ¡Cómo vas a mostrar eso en una película!", asegura.

En Grandes batallas en la pantalla, analizando películas como Gladiator o 300, Díaz explica cómo eran las batallas reales que esas películas relatan de manera tan épica: "Eran cacerías, en la batalla en sí moría mucha menos gente que en las películas, pero el horror venía en la persecución posterior". 

Pero, ¿por qué limitarse únicamente a la Antigüedad? "Me parecía importante empezar por ahí porque creo que es la época más tergiversada", responde Díaz. "Además, creo que es cuando se conforma lo que entendemos por Occidente. Quería aprovechar para que el lector pensara que aquellos Homero, Julio César, Leónidas, crearon Occidente. Es importante, porque esa conciencia es una forma de entender el mundo y hay que saber de dónde venimos".

'300',  de Zack Snyder (2007)

Imagen de la película '300'.
Imagen de la película '300'.

"Yo de Frank Miller, hasta los andares, me encanta. Cuando Zack Snyder estrenó la película fui porque trabajaba en un cine y era la primera película que se estrenaba en formato digital. Salí tan alucinado que la volví a ver el mismo día. Convierte a los espartanos en símbolo de heroísmo y resistencia. ¡Cómo se puede criticar una película que logra eso! En el fondo, las polis griegas, con su resistencia, crearon el mundo occidental moderno; si no lo hubieran hecho, el mundo habría sido distinto. Es importante que la gente sepa eso. Otra cosa es que fueran desnudos, que estuvieron cuadrados o que utilizaran gritos de los marines. Pero son formas de conectar con el público, porque si pones a un espartano real, la gente se va o a reír o espantar: eran pequeños, fibrosos, enjutos, sin dientes, llenos de cicatrices y cubiertos de bronce".

'Alejandro Magno', de Oliver Stone (2004)

Imagen promocional de la película 'Alejandro Magno', dirigida por Oliver Stone en 2004, en la que se ve al elefante tailandés asesinado por furtivos.
Imagen promocional de la película 'Alejandro Magno', dirigida por Oliver Stone en 2004, en la que se ve al elefante tailandés asesinado por furtivos.
TriPictures

"La película falla en montaje, guion y ritmo, pero, aunque Oliver Stone mezcla Gaugamela e Issos, la batalla principal es una pasada. Es la única que he visto en el cine, inspirada en la Antigüedad, que te hace ver que el frente de una batalla tenía kilómetros: Alejandro cree que está ganando y llega un jinete y le dice que se está hundiendo el frente y tiene que ir en ayuda de Parmenio. Eso nunca se percibe en las películas: en el resto todo el mundo sabe cómo va la lucha y gritan a la vez victoria, pero en realidad nadie sabía si habían ganado o perdido hasta después de horas o días. Además, está el plano de la vista del águila que muestra la disposición exacta de las tropas. No extraña, porque tenía a Peter Connelly y Robin Lane Fox como asesores".

'Espartaco', de Stanley Kubrick (1960)

'Espartaco' (1960)
'Espartaco' (1960)
UNIVERSAL PICTURES

"En esa época todos eran oscuros, porque desde nuestra luminosidad del siglo XXI los vemos así. Espartaco es tratado de una manera luminosa en el guion de Dalton Trumbo, que también adapta una novela de Howard Fast, también muy de izquierdas. La película es un acierto, no cambiaría ni una coma, pero es un Espartaco de izquierdas, marxista, en la República Romana. Y si tenemos eso presente, mejor. Porque lo cierto es que el gladiador libertador no era así: realizó masacres, esclavizaba a ciudadanos y organizaba combates de gladiadores. Pudo ser libre y no quiso, pudo abandonar la península Itálica y ser libre, pero prefirió seguir saqueando. Prefirió ser un saqueador y un asesino, que es lo que se llevaba en esa época".

La historia de España da para superproducciones

Jaime Lorente es 'El Cid' en las primeras imágenes de la serie de Amazon
Jaime Lorente es 'El Cid' en las primeras imágenes de la serie de Amazon

Díaz, auténtico enamorado de la historia de España asegura que nuestro pasado daría "para más de un centenar de superproducciones" y eso sin contar la cantidad de episodios desconocidos con "carga épica, espectáculo y emotividad" como "Bernardo de Gálvez y su grito de "Yo solo" en Pensacola, o esa historia de hidalgos españoles enfrentados a piratas japoneses en el siglo XVI, que parece un What If de ciencia ficción".

Grandes batallas en la pantalla
  • Un libro que reúne dos grandes pasiones: el cine y la historia, desde el punto de vista de quien conoce, ama y respeta ambos campos, sin olvidar en ningún momento que el cine, no es la realidad, y que se trata de un arte. En un emocionante y ameno recorrido por diversos acontecimientos históricos el lector que se sumerja en estas páginas podrá ver cómo se desvelan muchas ideas falsas, que se tienen por verdaderas gracias al cine. El autor le enseñará la manera en que combatía una falange macedónica o una legión del imperio romano; las posibilidades de realizar una eficiente carga de caballería; la forma en que se enfrentaban a muerte los campeones de la Edad del Bronce; lo hábiles que eran los legionarios romanos con un gladius hispaniensis en sus manos, o lo chapuceros que eran los ejércitos masivos que formaban los persas, a falta de un liderazgo competente y tropas de calidad. Siempre apoyado en conocidas películas que le hicieron emocionarse en su butaca.

Sin embargo, al preguntarle por la ruidosa reacción en el estreno de la reciente serie de El Cid y por las duras críticas que recibió, explica que "ficciones como esas hay que celebrarlas, porque la gente se entera, descubre, se abre el debate, generan publicaciones... El Cid es nuestro rey Arturo, con la diferencia que el nuestro existió". Y explica que una gran película sobre Hernán Cortés es una asignatura pendiente para el cine español porque "su aventura solo es comparable a la de Alejandro Magno".

Épica y Política

Díaz ha trasladado su pasión por la Historia al atril parlamentario como cuando hace unos meses defendió el recuerdo de las cargas del Regimiento Alcántara en la batalla de Annual de la que en este 2021 se cumple un siglo. "Me produjo una enorme tristeza la reacción que se produjo: no pensé que el hecho de que yo reivindicase ese hecho fuera a despertar las críticas de la izquierda. Aquellos hombres eran gente humilde que dieron su vida por cubrir la retirada de sus compañeros", explica. "Un episodio similar, pero totalmente inútil, como la carga de la brigada ligera británica tiene películas maravillosas y una canción estupenda de Iron Maiden".

Guillermo Díaz

guillermo díaz

  • Licenciado en Derecho en la Universidad de Málaga, ha trabajado décadas en la gestión de grandes complejos de exhibición cinematográfica. Es colaborador habitual en medios de comunicación, haciendo crítica de cine o en la divulgación de la historia, especialmente la militar. Actualmente forma parte del equipo de La escóbula de la brújula en Podium Podcast de la Cadena Ser y es diputado en el Congreso. Ha escrito Hipatia de Alejandría y Las mentiras del Cine Bélico.

¿No se valora la Historia en este país? "El problema fundamental es que nadie se entera de que la historia no es de izquierdas o derechas, es de todos los españoles", responde "unos se creen que la historia es suya y usan sus símbolos. Y otros que se creen que Hernán Cortés es de derechas". Y atiza: "A la sociedad sí le interesa la historia: los libros más vendidos en Ensayo rondan estos temas. La culpa es de la clase política y otros sectores que no son merecedores de la historia del pueblo al que representan".

El libro de Díaz habla mucho de resistencias desesperadas, de batallas cargadas de épica y, tras los duros meses que ha vivido su partido, resulta inevitable preguntarle si precisamente Ciudadanos va a necesitar de esa épica peliculera para aguantar. "Ciudadanos es un partido que ha tenido un sentido épico de la política desde siempre, pero de la de verdad no de la fantasmagoría", responde, "enfrentarte a la corrupción, a un modo de dirigir los juicios o de intentar controlar los medios si no lo haces con un sentido épico no lo puedes hacer". "Yo tengo un sentido épico de la vida porque así es la vida más bonita. Y la trayectoria de Arrimadas tiene un marcadísimo tono épico", sentencia.

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