El color rosa en los juguetes "oprime y reprime" a las niñas, según un estudio del Ministerio de Igualdad

  • El informe califica de "absurda imposición urdida desde el 'marketing' de género", la identificación del rosa con las niñas.
La ministra de Igualdad, Irene Montero (i) y el de Consumo, Alberto Garzón (d) conversan durante la moción de censura presentada por Vox, en el Congreso de los Diputados.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, junto al ministro Alberto Garzón el pasado jueves.
MARISCAL / EFE

Un estudio publicado por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, dependiente del Ministerio de Igualdad, considera que el rosa es "un color que oprime y reprime a las niñas" cuando se emplea en los juguetes.

El documento, titulado Publicidad y campañas navideñas de juguetes: ¿promoción de ruptura de estereotipos y roles de género? analiza durante sus 190 páginas el marketing que rodea a los juguetes desde una perspectiva de género.

"Hemos llegado a este extremo por una absurda imposición urdida desde el marketing de género en una época [los años 80] en la que la industria no tenía en cuenta a las personas y al medioambiente" reza un pasaje del texto, una época que, "sin embargo, todavía mantiene cierto respaldo en algunas administraciones y cierto apoyo social en las redes".

"La diferenciación y opresión del color rosa sobre las niñas es una constante", prosigue el estudio, que observa que "la tonalidad principal para las niñas se fundamenta en el color rosa (en ocasiones combinado con malva, fucsia o lila) y su presencia domina tanto el lugar de venta (carteles, cabeceras, lineales…) como el embalaje de los juguetes a ellas dirigidos". 

Además, según refleja el informe el rosa es "un color que justifica a menudo el encarecimiento del producto: aun no siendo mayoritario, se ha podido detectar que algunos juguetes cumplen esta pauta impuesta por el marketing de género: 'si es de color rosa, pagas más'".

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