La Covid-19 eclipsa a los pacientes de salud mental: "No se les ingresa en los hospitales, cada vez hay más suicidios"

La Organización Mundial de Salud, cifró en 2014 en más de 800.000 las personas que mueren cada año por suicidio en el mundo.
La Organización Mundial de Salud, cifró en 2014 en más de 800.000 las personas que mueren cada año por suicidio en el mundo.
GTRES

La crisis del coronavirus ha copado los hospitales de todo el mundo con ingresos por Covid-19 que se gestionan muchas veces con prioridad sobre otras patologías. En el caso de la salud mental, negar un ingreso puede tener consecuencias fatídicas como un intento de suicidio e incluso la consumación del mismo.

La Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación del Trastorno Limite de la Personalidad (AMAI-TLP) ha elaborado un informe acerca de la crisis que sufre la atención a la salud mental en el marco de la situación del coronavirus. La falta de medios y la negativa a ingresar pacientes por parte de las autoridades sanitarias tiene como consecuencia "un agravamiento sintomático de algunas patologías que ha supuesto un retroceso en el proceso de terapia y un aumento de autolesiones, intentos de suicidio y crisis de angustia", según el informe.

El confinamiento, la desescalada y la nueva normalidad son situaciones que generan diversos problemas a las personas con complicaciones en su salud mental. Esto sumado al seguimiento farmacológico deficiente y a la drástica reducción de los tratamientos de psicoterapia y a nivel de grupos, ha supuesto la ecuación idónea para empeorar el estado de los pacientes de manera acusada.

"Tener que volver a la extraña normalidad en la que estamos les está costando muchísimo"

"Tener que volver a la extraña normalidad en la que estamos les está costando muchísimo, el número de intentos de suicidio esta aumentando horriblemente y muchos se llegan a consumar", explica Ana Cabadas, psicóloga sanitaria en AMAI-TLP a 20Minutos. "Los pacientes con enfermedades mentales no tienen prioridad, la tienen los de coronavirus así que no se les ingresa, se les intenta contener con medicación pero muchas veces no es suficiente".

Gravísimo impacto en las familias

La situación de los pacientes no solo tiene un fuerte impacto en sus propias vidas, sino también en las de aquellos con los que conviven. La problemática ha sido especialmente dura en el confinamiento, ya que las condiciones decretadas de no poder salir de casa fueron muy lesivas para las personas con este tipo de patologías y sus familiares.

"Los pacientes con enfermedades mentales no tienen prioridad, la tienen los de coronavirus así que no se les ingresa"

"El sistema les está dando a las familias una responsabilidad que no les corresponde de estar pendiente de una persona 24h para que no se suicide. No tienen los recursos necesarios para sostener esa situación y lo único que se consigue es desbordamiento emocional y sobrecarga de los familiares y convivientes", comenta Cabadas. 

Además, normalmente las personas que asumen esa responsabilidad son "padres muy mayores y gente en riesgo de exclusión social, colectivos muy vulnerables" con recursos limitados para hacer frente a la situación.

"No nos ofrecen ninguna solución"

El problema principal es el no ingreso de los pacientes que llegan a las unidades de salud mental de los centros hospitalarios, porque "cuando una persona va al hospital con ideaciones suicidas y no se le interna, ese intento se acaba consumando", advierte. 

La asociación ha pedido, en conjunto con otras plataformas, la reapertura de las unidades de salud mental e intentan estar en contacto con Sanidad, pero hasta el momento "no se ha ofrecido ninguna solución, y estamos hablando de gente que se mata".

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