El PSOE no descarta ya una coalición con Podemos y también cuenta con Cs para la investidura

Pedro Sánchez, en Ferraz tras el 10-N
Pedro Sánchez, en Ferraz tras el 10-N

Las elecciones del 10N han abierto una “etapa nueva” en la que el que el PSOE está “abierto a escuchar qué es lo que se plantea”, incluida una coalición con Unidas Podemos, que los socialistas rechazaron de plano en septiembre y a la que este lunes su secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha dejado la puerta abierta. Así conseguiría el apoyo de los de Pablo Iglesias en un planteamiento para el que el PSOE espera tener el apoyo de la mayoría del arco parlamentario, incluido Ciudadanos. A los únicos a los que el PSOE ha descartado para facilitar la investidura de Pedro Sánchez son el PP y Vox.

 Según ha explicado Ábalos, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, va a realizar una ronda de contactos con líderes políticos, que podría ser hoy mismo, para “sondear” y hacerse una idea de qué se le plantea. A diferencia de septiembre, cuando los socialistas se negaron a aceptar la coalición que habían ofrecido a Unidas Podemos en julio y que estos rechazaron, el PSOE sí considera ahora una posibilidad que el Gobierno no sea monocolor.

Su intención sigue siendo poder ser investido “cuanto antes” y Ábalos no ha descartado que pueda ser ya en diciembre, aunque ha admitido que dependerá de otros grupos. De momento, el planteamiento del PSOE no cuenta ni con PP ni con Vox y sí con buena parte del arco parlamentario, incluido el voto positivo de Ciudadanos y sin descartar tener contar con la abstención de ERC, que ganaría peso si los naranjas votan en contra.

Mayoría de 177 escaños

Según ha apuntado Ábalos, la fórmula de partida en la que piensan los socialistas consiste en sumar al sí de sus 120 diputados los 35 de Unidas Podemos, los 3 de Más País, los 7 del PNV, los 10 de Ciudadanos y los escaños que tienen el Partido Regionalista de Cantabria y el BGN. Eso daría un mayoría absoluta de 177 escaños, que serían 178 con Teruel Existe, superiores a 154 votos negativos del PP, Vox, Suma Navarra, Coalición Canaria, JxCAT y la CUP. A diferencia de estos dos partidos independentistas catalanes, Ábalos se ha inclinado este lunes por lograr la abstención de ERC.

En esta combinación, quizá lo más destacado es que, a diferencia de septiembre, el PSOE se abre ahora a dejar entrar a Podemos en el Gobierno. Así lo había apuntado a primera hora Ábalos, al apostar por un Gobierno progresista, “aunque no en solitario” y ha añadido durante una rueda de prensa en Ferraz, donde ha indicado que Sánchez “primero tiene que hablar” con otros líderes políticos “y después sondear posibilidades”.

Ha dejado claro que la “disposición” del PSOE es “a entendernos”. “Vamos a escuchar, el partido va a encarar los acuerdos con la mayor responsabilidad posible para ver qué es lo que interesa al país”.

Además de una eventual coalición con Unidas Podemos, al PSOE aún le faltarían 21 escaños más para alcanzar una mayoría absoluta, 176 de los 350 escaños del Congreso. Según ha apuntado Ábalos, la idea del PSOE es “que pueda salir una suma” que incluya el voto positivo de Unidas Podemos, Más País y Ciudadanos y la “abstención de todos los pequeños”.

Excluye a PP y Vox

A quienes descarta el PSOE es al PP y a Vox. Ábalos ha confirmado este lunes la “línea roja” que trazó Sánchez en la noche electoral, cuando sin nombrar a los de Santiago Abascal pidió “responsabilidad y generosidad de todos los partidos, salvo a los que se autoexcluyen de la convivencia y siembran el discurso del odio”.

Con respecto a los de Pablo Casado, Ábalos ha dejado claro que “nosotros no vamos a apostar por ningún gobierno de gran coalición” con el PP, al que ha calificado de “derecha que sigue sin asumir la centralidad”. Para el PSOE, “no cabe” esperar la abstención de un PP que, con los 52 escaños de Vox, “tiene un margen muy escaso”. Tampoco el PP parece tener ninguna intención, de acuerdo a las declaraciones de anoche de su secretario general, Teodoro García Egea, en las que proclamó al PP como el vencedor de la derecha y llegó a pedir la dimisión de Sánchez. “Tampoco vale la pena seguir insistiendo”, ha reconocido Ábalos.

Para el PSOE, en el escenario que han dejado las elecciones del 10-N solo hay ya dos partidos “bloqueadores”, PP y Vox. Ábalos ha excluido este lunes de esta categoría a Ciudadanos y se ha aferrado a la campaña que ha hecho esta formación de su disposición a facilitar el desbloqueo político para asumir que, llegado el caso, Sánchez podría contar con los diez diputados naranjas.

Según ha dicho, no tienen más contactos ni más seguridad que los mensajes que ha lanzado Albert Rivera en campaña, de la misma manera que asegurado tener más pistas por parte de ERC, aunque esperarían su abstención.

En lo que no quiere entrar el PSOE es en si Sánchez buscará el apoyo de los independentistas catalanes, también de JxCAT, llamándones si finalmente el rey le encarga presentarse a la investidura. Este lunes, Ábalos se ha referido a los mensajes antibloqueo que también lanza ERC. Más alla, ha asegurado que “no hay ninguna relación para concretar”.

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