Adriana Ugarte, de Álex González a David Broncano pasando por Pedro Almodóvar

La actriz Adriana Ugarte, en octubre de 2019.
La actriz Adriana Ugarte, en octubre de 2019.
Sergio R Moreno / GTRES
David Broncano y Adriana Ugarte, en unas imágenes de archiv.
EUROPA PRESS

A sus 34 años, Adriana Ugarte acaba de estrenar serie (Hache, en Netflix, sobre la Barcelona de los años 60), continuando con su idilio con las ficciones de época, y, a tenor de los rumores y de lo publicado por Semana, también está estrenando nuevo amor: David Broncano.

A la actriz de El tiempo entre costuras y al presentador de La resistencia les han visto paseando juntos por el madrileño barrio de Malasaña y, en la noche de este lunes, todas las miradas estaban puestas en el late night de #0, donde la invitada era ella (junto al coprotagonista de Hache, Javier Rey), aunque la primera vez que fue al espacio de Movistar fue el noviembre pasado.

En esta ocasión, cuando llegó la consabida pregunta sobre dinero y sexo en la cuenta bacanria y el último mes, respectivamente, Broncano le ofreció la posibilidad de no contestar, aunque ella, resolutiva, soltó un "estoy bien; de todo servida".

Esos rumores son recientes, pero ya en marzo, en una entrevista en Jaleos, la intérprete, nacida en Madrid en enero del 85, afirmaba estar "feliz". "Por la mirada parece estar enamorada", le preguntaban. "Es que igual. Tampoco te niego que esté enamorada como tampoco te diría que estoy sola. Ni sola, sola, ni acompañada", aclaraba.

Aquello ya dio pie a otras tantas habladurías. Y es que todo el mundo cree conocer a Adriana Ugarte porque lleva más de una década protagonizando multitud de éxitos, pero, en realidad, su vida ha sido mucho más que la interpretación.

Una vida llena de arte

Adriana Sofía Ugarte Pardal estudió en el colegio Nuestra Señora del Pilar, hija de Luis Manuel Ugarte, magistrado y al que escuchaba cantar ópera amateur, y de Yolanda Pardal, abogada y escritora, que publicó en 2003 el libro Un mal paso, y que ha ayudado en la lextura y correción de guiones de cine y teatro. Su hermano Luis, aunque también estudió derecho, se sintió más atraído por las raíces andaluzas de la familia y toca flamenco.

Adriana compaginó las clases de danza e interpretación con su carrera en Filosofía y a los 21 años era nominada al Goya a mejor actriz revelación por hacer de Consuelo en la película Cabeza de perro.

A partir de 2008, encadena tales proyectos que su popularidad se dispara. Comienza con la serie La señora, a la que siguen las película El juego del ahorcado y Lo contrario al amor. En 2013, le cambia la vida.

Se estrena El tiempo entre costuras, una serie que había rodado dos años antes. El éxito es tan asombroso que no sorprende que sea la elegida para protagonizar la que estaba llamada a ser la gran cinta española de 2015, Palmeras en la nieve.

En 2016 sería chica Almodóvar protgonizando Julieta, del director manchego, siendo además parte importante de la promoción de la película su desencuentro con la coprotagonista, Emma Suárez, aunque intentaron limarlo en redes sociales.

Ronda de sentimientos

¿Y mientras, qué había sido de su vida personal? Adriana Ugarte ha vivido tres amores apasionados, de los que a buen seguro ha sacado inspiración para sus personajes, tan dados al dramatismo cardiovascular.

De su primera relación conocida, Luis Blasco, poco se sabe, más allá de que fuera un melenudo realizador de cine, con el que ella comenzó a salir a finales de 2009 y que solían pasear por La Latina mientras ella se comenzaba a hacer conocida. Cuando lo dejaron, Blasco, de mediana estatura, tenía mucha menor densidad capilary unas largas patillas hipsters.

De su segunda relación, sin lugar a dudas, la intérprete aprendió a llevar las siguientes con un hermetismo y discreción total, porque comenzó a salir, tras coincidir con él en el rodaje de la cinta Combustión, estrenada en 2013 pero rodada en 2012, con Álex González.

Rompieron a finales de 2014, pero habían vivido un amor pasional. El centro neurálgico de ellos dos fue Malasaña, donde se apostaban los paparazzis en las esquinas, lo que hizo que ella aborreciera este tipo de relaciones mediáticas en las que tan difícil le resultaba hasta sacar a pasear a sus mascotas (se llegó a hacer amiga de los periodistas que les esperaban).

Acabaron bastante bien y Ugarte poco después se alegraba por los nuevos romances que fue enlazando uno tras otro un casanova redomado como es Álex González.

Ugarte, sin embargo, tiene más en común con Mario Casas: ambos encontraron el amor en el rodaje de El tiempo entre costuras. Mientras la prensa fantaseaba con que dos de los solteros de oro de nuestro país se enamorasen, lo cierto es que entre ellos surgió una amistad.

Pero mientras el actor comenzó a salir con Berta Vázquez, Adriana Ugarte conoció a Gonzalo, técnico de iluminación y apasionado de las motos al que conoció en el rodaje en Canarias y con el que solía pasear a sus "niños", Peache y Noa, dos perros.

Gonzalo, del que nunca se supo el apellido, era de mediana edad, alto, calvo y con barba cenicienta, pero lo dejaron en un momento indeterminado y sin trascender los motivos.

Estos últimos meses no se le conocía pareja -aunque se rumoreó que había vuelto con Álex González- dado que se fue primero a Francia a rodar su primera cinta en el idioma galo con Daniel Auteil y Gerard Depardieu, Enamorado de mi mujer, y luego el rodaje de Hache en Barcelona, pero aquellas declaraciones en Jaleos hicieron que se buscasen posibles candidatos.

En alguna ocasión ella había declarado que su tipo de hombre es aquel "que se deje ver cómo es; a un hombre yo le pido que sea él mismo", y parece ser que David Broncano, con quien le vieron abandonar la fiesta del FesTVal de Vitoria aunque no haya documentos gráficos es quien ha ocupado su corazón.

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