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Cigarrillo electrónico. PIXABAY

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Badajoz ha desmantelado la actividad ilegal de una empresa que se dedicaba a fabricar y comercializar productos para el vapeo y cigarrillos electrónicos que eran peligrosos para el consumo.

Los agentes averiguaron que en una empresa de Herrera del Duque (Badajoz) se fabricaban, envasaban y etiquetaban esos productos, sin ningún control profesional y sanitario, para su posterior venta a través de internet, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado. Dicha empresa carecía también de autorización comercial, licencia municipal y evaluación medio ambiental.

Por ello, la Guardia Civil y la Unidad de Seguridad Alimentaria y Salud Medioambiental de la Gerencia del Área de Salud de Don Benito-Villanueva de la Serena llevaron a cabo la inspección de las instalaciones, en la que se corroboraron esas acciones delictivas.

Los productos los fabricaban mezclando diversas sustancias y aromas con nicotina, sin métodos normalizados de trabajo, sin ningún control, y calculando proporciones y diluciones mediante simples jeringuillas.

La labor la realizaban sin tener en cuenta las dosificaciones estipuladas para el producto y era llevada a cabo por personal no cualificado para hacer las mezclas, por lo que se considera a los productos fabricados en esta empresa "especialmente peligrosos para su consumo".

Por ello la Dirección General de Salud Pública del Servicio Extremeño de Salud (SES) acordó el cierre de las instalaciones de la empresa y del dominio web en el que se ofertaban los productos, así como la inmovilización de más de 1.800 envases de distintas marcas comerciales de la denominada Purple Label.

Los agentes también averiguaron que algunas etiquetas tenían su origen de fabricación en Torremolinos (Málaga), por lo que se extendió la investigación a otra instalación de esa localidad, en la que también se fabricaba y comercializaba ilegalmente ese producto.

A los titulares de ambas empresas, dos malagueños, se les instruyeron diligencias por un delito contra la salud publica. También se instruyeron diligencias como investigados a doce trabajadores de las empresas de Herrera del Duque y Torremolinos.