Guardia Civil
Un agente de la Guardia Civil. ARCHIVO

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha denunciado la "impunidad" penal ante las 21 agresiones sufridas por sus agentes esta semana, que se cerró, recuerda, con el Ospa Eguna (día del adiós) que se celebró este sábado en el municipio navarro de Alsasua pidiendo la expulsión de este cuerpo.

En un comunicado, la asociación califica de "semana negra" la que se acaba este domingo, que empezó con diez guardias civiles heridos en una intervención para poner fin a una fiesta ilegal en Ibiza de un millar de personas, que se saldó con 73 detenidos.

La AEGC destaca que los 16 de esos arrestados que pasaron a disposición judicial quedaron en libertad. "Su violencia les saldrá gratis. Los guardias se quedarán con los golpes y el resto de ciudadanos pagaremos el operativo con nuestros impuestos".

Indica que en Almería un guardia civil recibió una "brutal paliza" por parte de un conductor al que había parado en la localidad de Cuevas de Almanzora, que también quedó en libertad, dice la AEGC, por orden del juez.

Finalmente, otros once agentes sufrieron heridas en el asalto a la valla de Ceuta de este viernes por parte de dos centenares de inmigrantes, uno de ellos "con abrasiones en los ojos porque le rociaron con ácido".

"Otro asalto en el que los inmigrantes se han empleado con violencia agrediendo a los guardias con palos, piedras, heces y ácido sin que los agentes pudieran hacer nada porque nada tenían para defenderse", dice denunciando la "impunidad" de los agresores.

La semana termina, destaca la AEGC, con el Ospa Eguna de Alsasua que se celebró este sábado y que no ha sido prohibido por la Audiencia Nacional, como pretendía la asociación de guardias civiles, al entender que no hay constancia de que se vaya a producir ningún delito en él.

"Un año más los agentes y sus familias volverán a vivir el día del adiós, protagonizado por los abertzales porque, a pesar de los antecedentes de años anteriores, un juez no ha visto ningún delito de odio en el acto que, a juicio de AEGC, es eso precisamente: odio a los guardias civiles y sus familias", afirma sobre el acto en el que se pide la expulsión del cuerpo de Navarra y País Vasco.

Ante estas agresiones, la AEGC se pregunta "hasta cuándo" tienen que "seguir soportando los guardias civiles ser el muñeco de feria al que todos pueden golpear sin tener ninguna consecuencia penal" y denuncian la "impunidad" penal de los agresores.