Urna para las elecciones municipales.
Urna para las elecciones municipales. EUROPA PRESS

No es un super domingo electoral, pero este 26 de mayo no serán pocas las papeletas que haya que depositar puesto que las elecciones autonómicas y municipales coinciden también con las europeas y tienen lugar apenas un mes después de que los ciudadanos hayan votado en unas generales. Estos aspectos, así como la irrupción de nuevos partidos como Vox en las administraciones marcarán estos comicios.

Sólo un mes después de las generales

Que entre unas elecciones y otras apenas haya un mes de diferencia supone un aspecto de especial relevancia puesto que los resultados de las primeras pueden condicionar las segundas. En este caso, el abultado resultado obtenido por el PSOE, así como el descalabro del PP a nivel nacional, han dibujado un panorama político que puede repetirse a nivel autonómico y municipal, como apuntan las encuestas.

Según el macrobarómetro del CIS publicado hace solo unas semanas, el PSOE ganaría en todas las comunidades salvo en Cantabria y Navarra, aunque eso no se traduciría en cambios de gobierno de forma automática donde actualmente no gobiernan los socialistas dado el reparto de escaños que pronostica el instituto demoscópido.

Legislatura recién estrenada pero sin Gobierno

En estos comicios se vivirá una situación bastante inusual: con una legislatura recién estrenada esta misma semana y con las Cortes constituidas, pero con un gobierno en funciones. La victoria del PSOE en las generales no se tradujo en una mayoría suficiente para poder gobernar en solitario, por lo que durante las próximas semanas pasarán por la Zarzuela todos los partidos para iniciar la ronda de consultas con el rey Felipe y proponer un candidato, que previsiblemente será Pedro Sánchez.

Pendientes de la suspensión de los presos

Las elecciones del 26 de diciembre se celebrarán sin que la Mesa del Congreso haya tomado una decisión sobre los diputados presos, lo que tendrá sus conseuencias en estos comicios. Y es que aunque no se celebren elecciones autonómicas en Cataluña, sí hay a nivel municipal en esta Comunidad Autónoma. Es por ello que cualquier decisión sobre los presos antes del 26-M podría condicionar el voto y perjudicar o beneficiar al PSOE en los Ayuntamientos catalanes.

Ante ese temor, lo mejor, a juicio de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, es seguir retrasando la suspensión pese a estar claramente explicada la situación en el regñamento de la Cámara para que no tenga consecuencias electorales.

Tres, cuatro e incluso cinco papeletas

Salvo en las autonomías donde ya se celebraron elecciones -Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía- en el resto los ciudadanos tendrán que introducir tres papeletas en tres urnas para votar los gobiernos municipales, autonómicos y para el Parlamento Europeo. En el caso de las Islas Baleares, suman una cuarta papeleta, ya que también se votan los consellers insulares.

Pero es en las Islas Canarias donde más nombres se votan tras la entrada en vigor del nuevo Estatuto de Autonomía y el consiguiente sistema electoral. Los ciudadanos canarios votarán elecciones europeas, ayuntamiento, Cabildo y Parlamento, que se divide en dos: lista insular y lista regional.

Los extranjeros también votan

A diferencia de las elecciones generales y de las autonómicas, en las municipales podrán votar los extranjeros que pertenezcan a países de la Unión Europea y los residentes de terceros países con los que España tenga firmados acuerdos de reciprocidad donde puedan votar también los españoles.

Irrupción de Vox

Si la entrada de Podemos y Ciudadanos marcaron las elecciones de 2015, cuatro años después la novedad es Vox. El partido de Santiago Abascal ha irrumpido en el Congreso con 24 escaños, una gran representación aunque menor de la que auguraban las encuestas.

De cara a estas autonómicas y municipales, podría obtener representación hasta en ocho paramentos regionales, siendo la Comunidad de Madrid y Murcia los territorios con mayor presencia, pero también podría entrar en grandes ayuntamientos como el de Madrid y Valencia, según el CIS.

Gobiernos de coalición o acuerdos de investidura

Podemos y Ciudadanos provocaron en 2015 la caída del bipartidismo obligando a pactar a los dos grandes partidos en numerosas comunidades y ayuntamientos. En 2019, las mayorías absolutas son cosa del pasado que parecen haber quedado en el olvido, ya que prácticamente en todos los territorios será necesario llegar a acuerdos entre distintas fuerzas para poder gobernar.

Ayuntamientos del cambio

Los ayuntamientos del cambio serán también protagonistas el 26 de mayo, pero en esta ocasión por el riesgo de que cambien de color. En Madrid, la división de Ahora Madrid podría devolver la alcaldía al Partido Popular mientras que en Barcelona, las encuestas dan un resultado muy ajustado con Ada Colau empatando con el líder de ERC. En el caso de Zaragoza, la ruptura de del partido de Gobierno, Zaragoza en Común provocaría una victoria del PSOE.

El PP se juega sus feudos

El batacazo del Partido Popular en las generales puede verse agravado en la municipales y autonómicas, ya que una derrota de la formación liderada por Pablo Casado podría suponer perder sus feudos. Las encuestan ya contemplan una victoria de los socialistas en la Comunidad de Madrid, Murcia y Castilla y León que, de resultar ciertas el 26 de mayo, significaría probablemente el fin de la etapa Casado, aunque el líder popular insiste en que fue elegido por su partido para ponerse al frente durante al menos cuatro años.

Cómo se presenta cada partido

El PSOE sigue viviendo, un mes después, la luna de miel de las elecciones generales. Con todo el viento a su favor, se presenta a estos comicios con la seguridad de repetir el resultado del 28-A y sin hacer movimientos en falso que puedan hacer cambiar el voto a solo unas horas de depositar las papeletas. El PP, por su parte, busca remontar y para ello se ha propuesto dar un volantazo y buscar de nuevo el centro político para erigirse como partido hegemónico del centro derecha y apelar al voto útil.

Ciudadanos, en plena pugna con el PP, acude a las urnas crecido por haber logrado ampliar de forma considerable su representación en el Congreso y con el objetivo, esta vez sí, de entrar en gobiernos e intentar el sorpaso a los populares que no consiguió el 28-A. Podemos, débil tras el descalabro de las generales y tras los divorcios con sus confluencias en una gran parte de los ayuntamientos del cambio, puede perder visibilidad y, a su vez, poder territorial.