Tropas americanas en Siria
Tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio. WIKIMEDIA COMMONS

El jefe en funciones del Pentágono, Patrick Shanahan, presentó la semana pasada un plan para desplegar hasta 120.000 soldados estadounidenses en Oriente Medio ante la escalada de tensión con Irán, según ha informó este martes The New York Times.

Shanahan expuso el plan en una reunión el pasado jueves en la que participaron los máximos asesores en seguridad nacional del presidente estadounidense, Donald Trump, aunque no queda claro si el mandatario ha sido informado, según el Times.

Entre quienes asistieron a la reunión estuvo el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, que desde su llegada al círculo de confianza de Trump ha impulsado la política de confrontación con Teherán.

Este plan no contempla una invasión de Irán, lo que constituairía una operación militar de mucha mayor envergadura para la que harían falta muchos más efectivos, según el diario neoyorquino.

Este plan se conoce después de que el presidente Donald Trump advirtiera este lunes a Irán de que "sufrirá mucho", si actúa contra los intereses de Estados Unidos, en un momento de fuertes tensiones entre ambos países, y de roces entre Teherán y sus vecinos en el golfo Pérsico.

"Si hacen algo, será un error muy grave. Será un problema muy malo para Irán si ocurre algo, eso puedo decírselo. No van a estar contentos", respondió Trump al ser preguntado sobre el aumento de tensiones en el Golfo Pérsico. "Si hacen algo, sufrirán mucho. Ellos saben a qué me refiero", añadió.

Desde su llegada a la Casa Blanca hace dos más de años, Trump ha optado por una estrategia de retirada de tropas de Oriente Medio, particularmente en Siria y Afganistán. Sin embargo, las tensiones en el golfo pérsico han aumentado desde que Washington anunciara en abril el término de las exenciones que concedía a ocho países compradores de crudo iraní, una fuente de ingresos imprescindible para Teherán.

De hecho, durante la administración Obama las relaciones entre ambos países, muy hostiles desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, habían mejorado notablemente cuando ambos países (además de China, Rusia y la Unión Europea) suscribieron el llamado "pacto nuclear", que limitaba de manera importante el programa nuclear de Irán a cambio de levantar buena parte de las sanciones económicas que se habían impuesto al país. No obstante, en mayo del año pasado Estados Unidos decidió retirarse unilateralmente y reestablecer las sanciones, reiniciando las tensiones.

Como consecuencia de la supresión de esas exenciones, las autoridades iraníes han amenazado con bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, por el que cruza una gran parte del crudo mundial, si las sanciones impuestas por EE UU impiden sus exportaciones de petróleo, vitales para la economía del país.

Debido a las sanciones estadounidenses y el fracaso del resto de firmantes de acuerdo nuclear en contrarrestarlas, Irán informó el pasado miércoles de que suspende la aplicación de algunos de sus compromisos nucleares.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, pidió este lunes al secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, de visita en Bruselas, "máxima contención y evitar cualquier escalada del lado militar" con Irán.