Los jóvenes españoles quieren tener hijos, pero cada vez los tienen más tarde, fundamentalmente por razones económicas. Esta es una de las conclusiones más llamativas que se desprenden de la Encuesta de Fecundidad, que dio a conocer este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según la publicación, casi nueve de cada diez mujeres menores de 30 años aún no ha tenido hijos, una cifra que se eleva hasta el 95% en los hombres. "El momento óptimo para tener hijos desde un punto de vista biológico no está en absoluto en consonancia con cuando las mujeres se ponen a tenerlos", asegura Antonio Argüeso, subdirector General de Estadísticas Sociodemográficas del INE.

En España, de media, las mujeres tienen su primer hijo en torno a los 31 años, lo que nos sitúa a la cabeza del mundo en la edad de la primera maternidad junto a países como Corea del Sur o Italia. Además, tenemos la segunda tasa de fecundidad más baja de la Unión Europa, tan solo 1,33 hijos por mujer, lejos de los 1,9 de Francia, que lidera la clasificación.

"Tener el primer hijo es el final de una cadena que empieza cuando te vas de casa, acabas los estudios, encuentras un primer trabajo, una pareja... Todos estos pasos intermedios se retrasan en España", asegura Daniel Devolder, investigador del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Los datos del INE avalan esta tesis. Según la encuesta un 42% de las madres españolas tuvieron su primer hijo más tarde de lo que consideraban ideal. De media, el retraso asciende a los 5,2 años. Las razones que alegaron para posponer la maternidad son fundamentalmente económicas o laborales, aunque, según Devolder, también existe un factor cultural. En el sur de Europa es más habitual tener los hijos más tarde.

"Se va ampliando también por la precariedad laboral"

Cristina Antoñanzas, vicesecretaria general de UGT, añade a estas causas el número cada vez mayor de mujeres que acuden a la universidad. "Conforme las mujeres tenemos más estudios superiores somos madres más tarde pero esto se va ampliando también por la precariedad del mercado laboral" asegura.

Aunque los expertos coinciden en señalar que esta tendencia se viene acusando en España desde hace años, el retraso que hemos alcanzado se ha acentuado desde la crisis y no tiene precedentes.

Retrasar tanto la maternidad tiene consecuencias perniciosas. Cuanto más tarde se tiene el primer hijo, menos probable es que se tengan más. "La gente tiene menos hijos de los que desearía, aparte de tenerlos más tarde", asegura Devolder. Otra de las consecuencias que tiene los bajos niveles de fecundidad en España -y de las que más está dando que hablar en la precampaña electoral- es la sostenibilidad del mercado laboral y del sistema de pensiones.

"En el futuro faltarán jóvenes trabajadores para pagar las pensiones y si no hay inmigración habrá que alargar el tiempo de trabajo", asegura Devolder. Desde los sindicatos, coinciden en este diagnóstico y culpan a la precariedad. "Lo que no es de recibo en nuestro país que sigue teniendo crecimiento que las empresas no creen empleo estable y que este empleo permita a los trabajadores tener un proyecto de vida" expresan desde UGT.