Pedro Sánchez
Pedro Sánchez PSOE

Las bancadas socialistas del Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo estarán llenas de afines a Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, que este domingo ha cerrado definitivamente las candidaturas para el 28-A y el 26-M. La única resistencia expresa ha sido la de la líder del PSOE andaluz, Susana Díaz, y se ha reflejado en un voto particular contrario a las listas de cuatro provincias andaluzas y a su renuncia a votar hoy a mano alzada en el comité federal.

Con la elaboración de estas listas, Sánchez ha logrado su propósito, confeccionar "un equipo de confianza", han explicado fuentes socialistas. Con él, se presentará a las generales y las elecciones de mayo con la intención de ganarlas todas, tal y como ha dicho este domingo ante el comité federal.

"Qué mejor manera de celebrar nuestro nuestros 140 años de historia ganando todas las elecciones", ha dicho Sánchez a los suyos, antes de que el comité federal refrendara unas listas de confianza. Como estaba previsto, todos los ministros son candidatos, menos la titular de Economía, Nadia Calviño, que por decisión propia no va en ninguna lista.

En junio pasado, los entonces nuevos ministros de Sánchez que eran diputados dejaron su escaño, para que sus ausencias del Congreso por su agenda ministerial no perjudicara el ya exagüe grupo socialista. El plan es que si el PSOE sigue en La Moncloa tras el 28-A, también los ministros dejen de ser diputados, de manera que, unidos a los secretarios de Estado que están obligados a hacerlo, el partido cuenta con que las listas puedan correr uno o incluso dos puestos en algunas provincias.

Voto particular de Andalucía

La dirección federal del PSOE trabajó hasta esta madrugada con las federaciones de Aragón y de Andalucía para cerrar las listas electorales que más dificultades han supuesto en un proceso que empezó a ultimarse el jueves pasado, con la reunión del comité de listas de Ferraz con cada una de las delegaciones. En términos generales, en la dirección consideran que ha sido pacífico. Hace unos días, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, se refería al buen ambiente que reinaba en un proceso tranquilo como hace años él no recordaba.

No obstante, los barones de Aragón y Andalucía Javier Lambán y Susana Díaz, han sido los dos que han dado la batalla hasta el final para intentar unas listas en las que, a la postre, Sánchez se ha salido con la suya para colocar a muchas más personas afines a sí mismo que a los dos dirigentes más críticos con él. Hasta anoche no se terminaron de cerrar estas candidaturas, en las que Ferraz se ha mostrado más concialiador con Aragón que con Andalucía.

Finalmente, la única discrepancia manifiesta que ha quedado ha sido la federación socialista andaluza. El partido que lidera Díaz emitió un voto en contra del dictamen relativo a las listas de Andalucía por su desacuerdo con las candidaturas de Sevilla, Córdoba, Cádiz, y Almería. El mayor exponente de cómo los sanchistas han barrido de las listas al Congreso a los afines a su adversaria en las primaras está en la figura de Antonio Pradas, uno de los hombres fuertes de la expresidenta andaluza, que finalmente no irá en las listas ni del Congreso ni del Senado.

La delegación andaluza del comité federal ha llegado este domingo mermada a Madrid y, aún así, algunos de sus miembros han preferido no alzar su mano en la votación que ha celebrado el comité federal para refrendar las listas socialistas para las generales y las municipales, autonómicas y europeas. Entre los que han rehusado alzar la mano estaba Susana Díaz, han indicado fuentes socialistas.

"Aquí todos tomamos nota, y el comité federal también ha tomado nota de unas buenas listas", ha declarado la expresidenta andaluza a su salida de la reunión. Ha añadido que "no hay heridas, esto es un órgano soberano y este era el momento de la dirección federal".

A pesar de que el PSOE de Andalucía ha dejado por escrito su opinión en contra de las listas de cuatro de sus ocho provincias, fuentes federales apuntan a que, como las demás, esta federación ha votado a favor de las listas en general. Subrayan además que, además de dejar constancia su "disconformidad" con las listas andaluzas, en este mismo voto particular la federación de Díaz también deja constancia su intención de trabajar con todo el partido de cara a la campaña electoral.

Como ya estaba previsto, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, encabezará la lista de Sevilla; el de Cultura, José Guirao, la de Almería; el de Agricultura, Luis Planas, la de Córdoba; y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, la de Cádiz.

Diputados veteranos en el Congreso, del sector susanista, como Micaela Navarro y Antonio Hurtado, quedan relegados a tercer puesto, la primera por Sevilla y el segundo por Córdoba.

Resistencia en Aragón

En el caso de Aragón, los mayores problemas estaban en las candidaturas de Zaragoza, tanto provincia como ayuntamiento, y por la provincia de Teruel. Al final, Ferraz aceptó que su candidato para encabezar la lista de Zaragoza al Congreso, el Alto Comisionado del Gobierno para la lucha contra la Pobreza Infantil, Pau Marí-Klose, ocupe finalmente el número dos. La cabeza de lista será otra sanchista, Susana Sumelzo.

En Teruel, la dirección federal se ha salido con la suya y ha apartado a Ignacio Urquizu como cabeza de lista. En su lugar irá otro turolense, Herminio Sancho, y Urquizu será el número 4 de la lista socialista de Teruel a las Cortes de Aragón, en las elecciones del 26 de mayo.

La lista de Madrid

Como es lógico, Sánchez encabeza la lista de Madrid y como número dos irá la vicepresidenta, Carmen Calvo. Según una lista que no es cremallera, les siguen el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), José Manuel Franco; la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera; la ministra de Justicia, Dolores Delgado; la ministra de Industria, Reyes Maroto, y en séptimo lugar, el portavoz adjunto del grupo, Rafael Simancas, que cierra la lista de los siete diputados que tiene hoy el Congreso. La actual portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, es número uno por Asturias.

El número 8 de la lista de Madrid, la que se suele denominar "del Gobierno", es para la exministra de Vivienda, Beatriz Corredor; Zaida Cantera vuelve al Congreso en el número 9 y en el 10 Sánchez ha situado a quien fue el director de su campaña en las primarias, Lorenzo Sánchez Gil.

Por otra parte, el PSOE ha refrendado este domingo su lista para las elecciones al Parlamento Europeo, que encabeza el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, con la actual portavoz, Iratxe García, como número dos.

Más que las novedades, que las hay y muchas, como la entrada del exsecretario de Organización en el primer mandato de Sánchez como secretario general, César Luena, lo que ha llamado más atención han sido las bajas, ya que el presidente ha prescindido de dos notables críticos como son José Blanco y Elena Valenciano.

Ambos apoyaron sin ambages la abstención a la investidura de Mariano Rajoy y a Díaz en las primarias que perdió contra Sánchez, a pesar de lo que Blanco había dado señales de acercamiento a Sánchez en los últimos tiempos, por ejemplo, en sus críticas a Soraya Rodríguez por salir del partido dando un portazo.

Fuentes de la dirección federal no han descartado este domingo que el partido pueda reclamar al exsecretario de Organización para algún otro puesto. De momento, han dicho, "se le ha dado las gracias", se le ha mostrado "respeto" y "el lo ha aceptado con deportividad".

Blanco, por su parte, también se ha despedido a través de un tuit en el que mostrado su "infinita gratitud" hacia los ciudadanos, al PSOE y a sus militantes.