Inmigrantes rescatados en Alborán
Mujeres migrantes llegan al puerto de Motril. PAQUET / EFE

La Comunidad de Madrid cuenta desde 2009 con un protocolo dirigido a madres que quieran renunciar a sus bebés y darlos en adopción, una posibilidad que en ningún caso permite obtener nada a cambio y que de hecho "no tiene consecuencias legales ni administrativas para la mujer".

Así lo han señalado fuentes de la Consejería de Políticas Sociales y Familia del Gobierno madrileño, que explican que cuando una madre, sea extranjera o no, deja la tutela de su bebé pasa inmediatamente a la Comunidad de Madrid.

Por tanto, en la región no se está aplicando la propuesta del PP para que las mujeres inmigrantes que están en situación irregular no sean expulsadas si dan a su hijo en adopción mientras que dure este proceso, como sin embargo ayer indicaban fuentes de este partido.

También se subraya la falta de consecuencias para la madre en una campaña difundida por parte del Gobierno autonómico en verano de 2016 para evitar el abandono de bebés.

En Madrid las mujeres que deciden no hacerse cargo de sus hijos renuncian a su tutela y filiación al darlos en adopción en el hospital tras haber dado a luz o posteriormente, mediante una llamada al 012 o al 112.

Cuidado extremo sin diferenciación

Se trata de un proceso totalmente anónimo y confidencial que impide difundir la identidad de la madre biológica cuyos "datos están sujetos a reserva" y "sólo se recogen en la partida de nacimiento original y documentos del expediente de adopción", según el protocolo.

En este texto se señala que antes de tomar esta decisión la madre debe ser informada sobre los recursos de ayuda y sobre los acogimientos temporales. Además, se pide extremar el "cuidado para que nadie presione a la madre a una entrega del niño contra su voluntad o no suficientemente meditada, garantizando su libertad de decisión".

La manifestación de renuncia se firma en presencia de dos testigos que deben ser profesionales sociales o sanitarios del hospital y en el caso de que la mujer sea menor y no esté legalmente emancipada deberán firmarlo con ella sus representantes legales.

Respecto a las mujeres extranjeras, la Comunidad de Madrid no hace diferenciación sobre la situación administrativa y se limita a señalar que tiene la posibilidad de que se contacte con su familia o sus autoridades consulares para que se hagan cargo de su bebé.

Por todo ello, este jueves los portavoces de la oposición en la Asamblea de Madrid, formada por el PSOE, Podemos y Ciudadanos, han exigido que el PP aclare esta propuesta.

Vuelta a la España de los años sesenta

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, considera que la propuesta que ha planteado el equipo de Pablo Casado "cosifica a la mujer y al migrante".

En declaraciones a SER Catalunya, Grande-Marlaska ha criticado que se proponga a las "mujeres en situaciones más desvalidas" alternativas que no se plantean en otros casos.

Para el titular de Interior, la propuesta recuerda a la España de los años sesenta donde se inducía "desde las instituciones a las mujeres en condiciones difíciles a que se desprendiesen de sus hijos". En opinión de Marlaska, "siempre es lo mismo, la desigualdad como elemento discriminatorio".

"Mujeres, migrantes, en una situación absolutamente difícil, en un país que desconocen, enfrentadas a muchísimas dificultades (...) se les expone a desprenderse de lo único o lo más importante en su vida y que le une a su realidad, a su cultura... su hijo", ha lamentado el ministro.

Para Marlaska, esta propuesta "dice mucho de cuál es la idea respecto a los derechos de la mujer" y ha recordado que "los derechos humanos y de la mujer son independientes de su condición de migrante".

"Obedece a un acto implícito de tratar de cosificar a la mujer y al migrante; no entiendo que no se pueda llegar a esa conclusión salvo que no se tenga una idea muy clara de lo que son los derechos de la mujer como derechos humanos y los derechos del migrante como derechos humanos", ha añadido Marlaska.

A su juicio, la propuesta del PP resulta "contradictoria", porque "en otros supuestos quieren hacer una política promaternidad y pro dar todas las facilidades a las mujeres para ser madres y en otros, por tratarse de migrantes en unas determinadas circunstancias, pues que sea más fácil abandonar la maternidad y entregar al niño en adopción".

Una propuesta "inmoral" e "insolente"

Los líderes de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, se han mostrado este jueves escandalizados ante la propuesta del PP de ralentizar la expulsión de inmigrantes que den a su hijo en adopción, lo que consideran que supone tratar a este colectivo "poco menos que como proveedoras de hijos".

En una rueda de prensa, Sordo ha reconocido que tuvo que leer la noticia en varias fuentes para descartar que se pudiera tratar de una "fakenew", tras lo que se ha mostrado "preocupado" por una propuesta que considera "inmoral" y por la "insolencia" de plantearla en público.

A Álvarez también le ha costado trabajo creer que era posible que alguien hubiera planteado "semejante barbaridad" y ha pedido al PP que "deje de hurgar en la vida de las mujeres, madres o no", y ha recomendado a su líder, Pablo Casado, que "haría bien en pensar las cosas antes de decirlas".

"Dentro de unos días dirá que no lo ha dicho, como hizo con la necesidad de que las mujeres sirvan de maquinas reproductivas para que la Seguridad Social solucione sus problemas", ha dicho Álvarez, para preguntar después: "¿Ahora, cuál va a ser el matiz?".