Celia Villalobos en el Congreso
Celia Villalobos en el Congreso Europa Press - Archivo

Tras anunciar este miércoles su retirada de la política y achacarlo a su apoyo expreso a Soraya Sáenz de Santamaría frente al actual líder del Partido Popular, Pablo Casado ("alguien tenía que ser la figura de los que han perdido y soy yo", ha señalado), el juego Candy Crush se ha convertido rápidamente en trending topic en Twitter, por las numerosas referencias de los usuarios a uno de los momentos más llamativos de su carrera política: el día en que fue cazada jugando con su Ipad en sesión parlamentaria. Esta no ha sido sin embargo su única polémica, por lo que conviene repasar algunos puntos de su trayectoria:

Una popular 'rebelde'

A lo largo de los años, Villalobos se ha venido caracterizando por discrepar esporádicamente con las directrices populares, llegando en ocasiones a saltarse la disciplina de voto (como hizo en 2005 en la votación para la aprobación del matrimonio homosexual y la reforma de la ley del divorcio, o más tarde en 2014 cuando votó a favor de retirar la reforma de la ley del aborto presentada por Gallardón), lo que le ha costado, en ambos casos, ser sancionada por la directiva del partido.

Igualmente, Villalobos ha criticado públicamente en varias ocasiones a sus compañeros de partido; por ejemplo, en 2009 cuando Villalobos, junto con Rita Barberá y Teófila Martínez, criticó explícitamente a Esperanza Aguirre por la pugna que la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid mantenía por el control de la entidad Caja Madrid, así como por su no asistencia a la reunión convocada por los enfrentamientos internos en los que ella misma estaba envuelta.

Declaraciones controvertidas

No son pocas las citas de Villalobos que han resonado en la prensa por generar polémicas. En 2011, José Bono y ella protagonizaron un sonado rifirrafe ya que supuestamente la diputada del PP se había referido a los discapacitados intelectuales como "tontitos" repetidas veces en la reunión de la mesa del Congreso. Ante ello, Villalobos se justificó asegurando que "tontitos" era una expresión coloquial y se refirió a Bono como "lo más fascista" que había visto en su vida.

Más tarde, en 2016, la diputada aludió a los entonces nuevos diputados por Podemos, y en concreto a Alberto Rodríguez, diciendo que le "daba igual que lleven rastas, pero limpias para no pegarle piojos". Ese mismo año, Villalobos atrajo la atención pública una vez más al señalar que Pedro Sánchez sólo se preocupaba de "salvar su culo", de cara al Congreso del PSOE en el que resultó destituído como Secretario General del PSOE.

Distracciones en el congreso

Con todo, si ha habido un incidente que ha marcado la carrera reciente de Villalobos es aquella vez en 2015 en la que fue pillada jugando a un juego en su tablet (aunque se difundió que este juego era el Candy Crush, luego resultó que era el juego de Frozen, tal y como desveló El Intermedio) en plena sede parlamentaria, ejerciendo como presidenta de la Cámara en sustitución de Jesús Posada. 

Pero no terminó ahí. El año pasado, durante la sesión de control al Gobierno protagonizada por la ministra Delgado (envuelta en el escándalo de las grabaciones de Villarejo), fue sorprendida mirando tiendas de ropa Online. Ante la polémica, se defendió afirmando que había hecho "lo que le daba la gana", preguntando a los periodistas si la iban "a perseguir hasta que se muera" y diciendo: "Yo ya no soy nadie, estoy muy tranquilita, muy a gustito, déjenme en paz".