La cuesta de enero, viñeta de Malagón
La cuesta de enero, viñeta de Malagón. MALAGÓN. VIÑETISTA

Pasados —y superados— los excesos de las Navidades, tanto económicos como alimenticios, arrancamos el mes de enero con la cabeza puesta en cómo sanear nuestra cuenta bancaria, además de cómo moderar el nivel de azúcar ingerido durante las fiestas. Si nos centramos en nuestros bolsillos, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recalcan la importancia de "revisar las costumbres cotidianas" y ajustar los gastos "sin grandes esfuerzos pero con elecciones adecuadas" para superar así la cuesta de enero.

Según el estudio elaborado por Fintonic Radiografía del consumo en España 2018, la cuesta de enero recortará el presupuesto de los hogares españoles un 8%. Para ello, reduciremos la inversión en planes de ocio, en establecimientos de restauración y en la compra de productos textiles. En este mismo informe se estima que el gasto medio de los españoles en enero será un 3,4% mayor que sus ingresos.

Revisar los contratos de luz, gas, teléfono e internet es una de las tareas que deberíamos anotar en nuestra lista de tareas para enero. Así como los seguros que tengamos contratados. Cuando tenga tiempo, eche un vistazo a cualquiera de las webs que comparan tarifas de estos servicios y seguro que se lleva más de una sorpresa al descubrir que hay otras compañías con tarifas más competitivas que la suya. La gestión (cambio de compañía o renegociación de condiciones) será seguramente por teléfono y le llevará un rato pero conseguirá un pequeño ahorro que multiplicado por doce meses será una cifra nada desdeñable.

En este sentido, desde iAhorro.com, María Valero, subraya que "a menudo las compañías lanzan nuevas ofertas al mercado con motivo del inicio de año, por lo que analizar cuánto pagamos actualmente y estudiar la oferta disponible puede ser sinónimo de un ahorro importante". Eso sí, conviene fijar la atención a las "posibles vinculaciones y permanencias que pueden tener estos cambios de cara a poder beneficiarnos de un ahorro a través de un futuro cambio", agrega.

A la hora de hacer la compra, desde la OCU aconsejan comprar productos de temporada, elegir el supermercado con mejor nivel de precios —que puede conllevar hasta 900 euros de media al año de ahorro—, desconfiar de las ofertas familiares y evitar comprar productos 'con apellido'. Una regla básica para comparar los precios en el supermercado es fijarse en el precio por kilo o litro: "Esta es la mejor manera de compara precios y ver si una presunto oferta realmente sale más económica", señalan.

Fijar presupuestos

"Otro consejo muy importante es fijar presupuestos", añade Valero. En su opinión, "servirá para tener claro cuánto dinero gastar y en qué emplearlo y así limitar las compras impulsivas y el despilfarro. Establecer un presupuesto es fundamental, sobre todo en época de rebajas. Se convertirá en el mejor aliado para controlar las finanzas personales y tomar decisiones responsables e inteligentes para nuestro dinero".

Al hilo de establecer presupuestos, también conviene marcar objetivos para nuestras finanzas, como por ejemplo el objetivo del ahorro. "Es una buena opción pensar en el ahorro a largo plazo y en la medida de lo posible llegar a incluirlo como una partida más en nuestro presupuesto, un buen porcentaje para ello podría ser el 10% de nuestros ingresos. En iAhorro siempre decimos que nunca es demasiado pronto para pensar en el ahorro a largo plazo como por ejemplo de cara a la jubilación. Para ello es posible pararse a analizar los productos disponibles, estudiar el perfil ahorrador que se tiene y contratar productos que ayuden a rentabilizar el dinero teniendo en cuenta el riesgo, la liquidez del producto, la rentabilidad y las vinculaciones", abunda la experta Valero.

El portavoz de la OCU Enrique García insiste en la importancia de "huir de los créditos rápidos y las tarjetas revolving" para financiar deudas o pagar a plazos porque tienen intereses muy altos e insta a los consumidores a buscar alternativas más baratas "como por ejemplo un descubierto en el banco". Respecto a las entidades bancarias, García recuerda que hay que tener "especial cuidado con las comisiones" y que estas son de partida importes máximos que siempre se pueden negociar con las entidades, como por ejemplo el coste de hacer una transferencia o extraer dinero en efectivo del cajero.

Coincide con García el coach financiero Rafael Ferrer, que lamenta que al usar los créditos rápidos y las tarjetas de crédito "estamos pagando las Navidades hasta agosto, y empalmamos con las vacaciones y se hace una bola de intereses en la que pagas deuda con deuda que no es sana".

Analizar necesidades reales

Ferrer añade la recomendación de analizar de forma sincera nuestras necesidades reales. En su opinión, conviene revisar "si los gastos que afrontamos cubren realmente nuestras carencias y si estas se pueden satisfacer con acciones que no supongan ningún gasto, por ejemplo con la actividad física al aire libre en lugar de en un gimnasio o yendo al parque con nuestros hijos en lugar de al centro comercial".

Vender los regalos no deseados es una tendencia bautizada con el término anglosajón re-gifting que cada vez gana más adeptos en España, según la cadena de compraventa de objetos de segunda mano Cash Converters. En el mes de enero de 2018, la compañía registró más de dos millones de visitas que buscaron obtener un dinero extra vendiendo los regalos de Papá Noel y Reyes que no les habían gustado.

Tanto la cuesta de enero como la septiembre —para las familias con hijos especialmente— son consecuencias de una "mala planificación". Para afrontar estos periodos, Rafael Ferrer anima a prever con tiempo los gastos extra. Además, cita la importancia de "educar a los más pequeños de la familia a través de juegos y lecturas en la cultura del ahorro".