El que iba a ser el regalo estrella de estas Navidades ha roto todas las expectativas. Las ventas de los patinetes eléctricos han caído en picado. Alejandro Butuef, dependiente de una tienda especializada en la venta de este producto, asegura que han bajado entre un 50 y un 70 por ciento.

Los negocios de patinetes eléctricos achacan este parón de ventas a una campaña de acoso y derribo a raíz de la retirada de los patinetes eléctricos de alquiler. "La gente está realmente asustada, no saben si van a poder comprar un patinete eléctrico ahora y luego no lo van a poder usar", afirma Butuef.

Lo cierto es que hay mucho más que mala prensa. Según el primer informe de la Fiscalía sobre este vehículo, los patinetes provocaron 273 accidentes durante 2018, y 203 de ellos (el 75%) han sido responsabilidad del patinador.

El último accidente mortal -el tercero registrado en España- del año tuvo lugar el pasado 27 de diciembre, cuando un hombre que circulaba en patinete eléctrico por una carretera de Córdoba en plena noche falleció tras ser arrollado por un vehículo.

Ciudades como Madrid y Barcelona ya han regulado la circulación de patinetes eléctricos y los ha equiparado a otros vehículos como las bicicletas.