Siguiendo los pasos de su predecesor Manuel Chaves, el expresidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán se ha negado a declarar ante la comisión de investigación de la financiación de los partidos políticos en el Senado para no perjudicar su propia defensa en el juicio de los ERE de cara a la vista oral del mismo. Además, ha afirmado que "quiere pensar" que no se le ha convocado porque este domingo se celebren elecciones en Andalucía.

La actitud de Griñán, no obstante, ha sido mejor recibida por la comisión que la de Chaves, calificada de "acto de soberbia absoluta" por el presidente de la comisión, Luis Aznar. Este mismo ha recordado el "reto" que el expresidente de la junta lanzó a los populares de aportar pruebas de la financiación ilegal del PSOE-A, y ha agradecido a Griñán "su discreción y prudencia, que no tiene el señor chaves"

"Estoy pendiente de hacer mi informe de defensa, no lo he hecho aún, y entenderá que en este momento no puedo perjudicar mi derecho a defensa. Por tanto, no voy a declarar porque he de preservar mi derecho a la defensa y la garantía de presunción de inocencia: esta es la última intervención que voy a hacer", ha señalado al comienzo de la sesión de este jueves.

El expresidente andaluz ha llegado puntual a la comisión y ha sido acompañado tanto por el portavoz del PSOE en la Cámara Alta, Ander Gil, como por otros senadores socialistas que han entrado en la comisión para arropar a Griñán.

El socialista ha evitado también declarar ante los medios que le esperaban a la salida de la sala, aunque ha respondido con un "usted lo ha dicho" a la pregunta formulada por un periodista sobre si era convocado a la comisión por la cercanía de las elecciones.

Manuel Chaves, citado ante la misma comisión, también se negó a declarar acerca de la supuesta financiación ilegal del partido regional, una actitud de la que ahora se ha hecho eco Griñán. Así, este último es el tercer presidente o expresidente de la Junta en hacerlo, ya que también Susana Díaz se sentó en el mismo banquillo.

Esta comisión, impulsada por el Grupo Parlamentario Popular, fue boicoteada en un principio por el resto de formaciones (no participando en ella) por entender que es una comisión creada por el PP para contrarrestar la que se celebra en el Congreso para estudiar la financiación del grupo azul.

Cerrando la intervención, el dirigente de los populares afirmó que ni Díaz, ni Chaves ni Griñán "han sido capaces de rebatir ni uno solo de los indicios de financiación ilegal" y que ninguno "ha tenido la valentía de pedir perdón".

Consulta aquí más noticias de Sevilla.