Horas después de que se filtrara un whatsapp en el que el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, decía que el pacto con el PSOE sobre el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) les permitiría controlar la sala segunda del Supremo "desde detrás", el que iba a ser nombrado presidente del CGPJ y por tanto del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, anuncia mediante un comunicado su decisión de descartarse como candidato.

Actual presidente de la Sala Penal del Supremo, Marchena ha asegurado en un comunicado: "Jamás he concebido la función jurisdiccional como un instrumento al servicio de una u otra opción política para controlar el desenlace de un proceso penal". Y ha añadido que este martes anunciará su "decidida voluntad" de no ser candidato a una "hipotética designación" para reafirmar su independencia.

"Mi trayectoria como Magistrado ha estado siempre presidida por la independencia como presupuesto de legitimidad de cualquier decisión jurisdiccional", añade el comunicado. "Jamás he actuado condicionando la aplicación del derecho a la opción política del querellado o denunciado".

"Por todo ello, anticipo públicamente mi decidida voluntad de nos ser incluido, para el caaso en que así fuera considerado, entre los candidatos al puesto de Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial", añade el comunicado público.

De esta forma, Marchena continuará al frente de la Sala Penal, y formará parte del tribunal que juzgará el proceso soberanista catalán en los próximos meses.

Algunas asociaciones de jueces, como la Francisco de Vitoria, ya habían anunciado un recurso al nombramiento de Marchena, por entender que no era correcto que elijan primero al presidente los políticos y después los vocales del Consejo General del Poder Judicial.

El portavoz de Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD), Ignacio González Vega, ha estimado este martes que la decisión de Marchena de renunciar a presidir el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) "le honra, dignifica a la carrera judicial y su independencia" y muestra "el malestar" existente.

El Gobierno defendió el pacto con el PP sobre la figura de Marchena alegando a la necesidad de un acuerdo de consenso en torno a la Justicia, horas después de su descrédito por el vaivén de decisiones respecto del impuesto de las hipotecas. Su intención, aceptando el candidato del Partido Popular, era facilitar la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

Reacciones a la renuncia

Este mismo martes, el Partido Popular ha anunciado que suspende el acuerdo con el PSOE para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tras conocerse la renuncia del juez Marchena, y atribuye al Gobierno socialista la responsabilidad por esta decisión.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha asegurado sobre el descarte del candidato a presidir el Supremo: "Comprendo perfectamente la renuncia del juez Marchena a presidir ambos órganos. Lamento que hayamos perdido una persona de tanta categoría para presidir el órgano de los jueces". 

El presidente ha pedido al PP que no de por rota la negociación para la renovación del poder judicial, respondiendo al anuncio de 'Génova' que ha atribuido la renuncia de Marchena a la gestión que ha hecho el Gobierno.

Mientras, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha reclamado al PSOE y al PP que rompan el "pacto de la vergüenza" para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con el que pretendían, a su juicio, "tomar el pelo a los españoles".