Susana Díaz junto a Pedro Sánchez
Susana Díaz junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un mitin en Chiclana. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido al PP y Cs que apoyen su proyecto de subir a 900 euros el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a partir del año que viene y les ha advertido de que piensa "sacarlo adelante con su apoyo o sin su apoyo".

Sánchez, que ha respaldado este sábado a la presidenta andaluza, Susana Díaz, en un mitin en Chiclana de la Frontera (Cádiz), ha defendido que "un país rico no puede tener trabajadores pobres".

Tras recordar a los jubilados que la revalorización de sus pensiones está garantizada en 2019 "haya o no presupuestos", el presidente ha reclamado a los partidos de Pablo Casado y Albert Rivera que "apoyen y permitan el trámite de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de los Diputados".

En su primer acto en la campaña de las elecciones andaluzas, Sánchez también ha pedido una "mayoría rotunda" para el PSOE en los comicios del 2 de diciembre para que "no haya bloqueos" y Andalucía "siga avanzando de la mano de Susana Díaz". Además, ha afirmado que la derecha "no tiene proyecto" ni para esta tierra ni para España.

Un proyecto político "para años"

Ante los que le reclaman un adelanto electoral, Sánchez ha defendido que el PSOE tiene un proyecto político "para años" para España y no para meses, antes de indicar que la moción de censura supuso un cambio de época en España y la llegada de "aire limpio".

Durante su intervención, el presidente del Gobierno ha considerado que hay que abrir el debate de cómo financiar el estado del bienestar, y ha advertido de que cuando el presidente del PP, Pablo Casado, pide suprimir impuestos como el de actos jurídicos documentados, el de las hipotecas, que está en manos de las comunidades, lo que está planteando la derecha en realidad es "recortar el estado del bienestar" que está en manos de las comunidades.

Asimismo, ha abogado por una reflexión en conjunto sobre la falta de confianza de los ciudadanos en las instituciones, y ha indicado que su Gobierno, con solo 84 diputados, planteará una reforma constitucional para acabar con los aforamientos en este país.