Quentin Tarantino, Ennio Morricone, Harvey Weinstein.
Quentin Tarantino y Ennio Morricone, durante la concesión de una estrella en el Paseo de la Fama de Holywood al compositor. GTRES

El veterano compositor Ennio Morricone no guarda un buen recuerdo de su trabajo con quien se ha declarado en numerosas ocasiones como uno de sus mayores fans: el cineasta Quentin Tarantino. Con él ganó su segundo Oscar -aunque el primero fue honorífico-, pero el músico tampoco le tiene verdadero aprecio a estos premios...

En declaraciones a la edición alemana de Playboy, Morricone se ha quedado a gusto criticando al director de Reservoir Dogs o Pulp Fiction. "Tarantino me puede, es un caos absoluto. No piensa cuando habla, lo decide todo en el último momento, no tiene ningún concepto", asegura.

Pero no se ha quedado ahí, y el autor de algunas de las bandas sonoras más míticas del cine (El bueno, el feo y el malo, La misión, Cinema Paradiso) ha explotado contra la forma de trabajar del realizador.

"Te llama en el último momento y quiere que termines la película en dos días, me vuelve loco. Es imposible", agrega. "Nunca más, le dije la última vez. La próxima seré más duro. Luego puede besarme. Este hombre es un cretino", sostiene.

Tampoco son de su agrado las anteriores películas del hombre detrás de la inminente Érase una vez en Hollywood, con Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, que, para más inri, toma su nombre de dos películas a las que puso música Morricone: Hasta que llegó su hora (Once upon a time in the West, que significa literalmente "Érase una vez en el Oeste") y Érase una vez en América.

"[Tarantino] simplemente roba de los demás y lo junto todo de nuevo. No hay nada original en eso. Y tampoco es un director. No se puede comparar a los verdaderos grandes de Hollywood como John Huston, Alfred Hitchcock o Billy Wilder. Ellos sí eran geniales, Tarantino solo está cocinando cosas viejas", opina.

Los Oscar, una "vergüenza"

"No me gustan sus películas, son basura", añade. Pero con una de esas "basuras", Los odiosos ocho, Morricone ganó un Premio de la Academia, aunque su relación con los Oscar no es que sea muy halagüeña. "No me conmovió ganarlo", lanza.

"¡Tonterías, solo tuve dolor por estar sentado durante mucho tiempo! Tuve terribles problemas de espalda, tanto en el avión como en la ceremonia", dice el músico que este sábado cumple 90 años. "Así que, como mucho, tenía una cara complacida, porque sabía que muy pronto podría abandonar ese evento tan aburrido".

Para terminar, Morricone firma no volver a ir nunca a EE UU. "No tengo ganas de viajar nunca más a la espantosa América, con toda esa pomposidad y esas vergüenzas como los Oscar".