Teresa jugó con muñecas durante toda su infancia aunque siempre pidió un Scalextric que nunca llegó. Su pasión por los coches y los motores le venía heredada de su padre, ingeniero, sector al que quiso dedicarse sin titubeos hace ya 35 años, por mucho que allí las mujeres fueran más bien pocas. "Me preguntaban qué hacía ahí", recuerda.

Teresa Busto, que ahora es vicepresidenta de Airbus y directora de la Factoría de Airbus Illescas —donde trabajan unas 1.400 personas—, participó este martes en el Foro Mujeres y Liderazgo que ha celebrado 20minutos junto a otras altas directivas, cuya trayectoria es un referente para el resto. Se trata de Isabel Pardo de Vera, presidenta de ADIF; Ana Plaza, secretaria general de la CEOE; y Belén Barreiro, directora general de MyWord y expresidenta del CIS. Con ellas queda claro que el liderazgo de la mujer en la empresa es un hecho imparable.

"Para el Grupo Henneo la defensa de la igualdad es uno de sus objetivos principales, es parte de nuestro ADN", explicó Encarna Samitier, directora de este periódico y moderadora del foro que ha patrocinado Inditex y que abre la serie de debates #Mujeres20.

"El talento no tiene género y por eso es muy importante que las empresas cuenten con el de la mujer. En Airbus, hemos ido incorporando mujeres y el absentismo ha bajado", manifestó Teresa Busto.

Para Ana Plaza, al igual que para Belén Barreiro, la presencia de las mujeres en los puestos altos es "una cuestión de justicia". "Está demostrado que la incorporación de la mujer da mejores resultados. No solo en el clima laboral o en temas de absentismo, sino desde el punto de vista financiero", puntualizó la primera. "Las mujeres en puestos directivos tienden a hacerlo mejor pero da como vergüenza decirlo", subrayó la directora de MyWord.

Isabel Pardo de Vera, por su parte, aseguró que, a pesar de que "el cambio es evidente", "son muchas las medidas a implantar". "No debemos dejar que decaiga. Son los primeros niveles los que deben empujar para incorporar a la mujer". Las cuatro destacan la educación y las dificultades de conciliación como algunos de los problemas que frenan el ascenso laboral de esa mitad de la población que componen las mujeres.

"A ellos les educan en la competitividad y a nosotras en la empatía"

Todas coinciden en que la educación que reciben las niñas, desde el colegio al entorno, influye directamente en su futuro. "Mientras los hombres estaban practicando deportes de competición, nosotras estábamos haciendo manualidades", explicó Belén Barreiro, quien recalcó que cuando "una niña tiene una madre empoderada, la niña se siente capaz".

"A ellos les educan en la competitividad y a nosotras en la empatía y la sociabilidad. Nos educan en el esfuerzo, en que tenemos que hacer el doble para conseguir lo mismo, sin desprestigiar la labor de los hombres, claro".

"Las directivas solemos ser madres tardías"

La maternidad y la conciliación también suscitaron debate. "Las directivas solemos ser madres tardías, y debemos reflexionar sobre eso, al igual que por qué el impacto de una baja maternal es tremendo para las mujeres, mientras que no es así para los hombres", comentó Pardo de Vera.

En este sentido, se manifestó también Teresa Busto: "Desde que en Airbus tenemos guardería y desde que a las mujeres se les ha dado la posibilidad de alcanzar puestos intermedios, se han incrementado los costes un 5%. El nivel de absentismo que hay por maternidad es menor que por otros casos". Según la vicepresidenta de Airbus, todavía hay muchos prejuicios. "No es lo mismo decir 'voy a cogerme un año por baja maternal' que 'voy a cogerme un año sabático para hacer un máster'".

"Yo aspiro a una sociedad en la que los niños estén bien cuidados y en la que se tenga tiempo libre", comentó Barreiro sobre los "horarios imposibles" a los que se ven "sometidas muchas mujeres". "El tiempo que pasan las mujeres haciendo cosas en el hogar es el doble que el de los hombres".

Para Pardo de Vera, esto se explica en que las mujeres se han "enganchado al horario de los hombres". "Trabajas toda el día y no te vas hasta que salga el último. Se ha hablado muchas veces pero no hemos avanzado en eso. A mí me dan envidia las empresas en las que a una hora determinada se apaga la luz".

Al igual que las bajas maternales, las jornadas reducidas para menores de 12 años pueden generar una desigualdad de oportunidades si no son compartidas con los hombres. Y es que en un 90% de los casos, son las mujeres quienes las demandan, tal y como subraya Ana Plaza. La portavoz de la CEOE mencionó el proyecto Promociona, para facilitar el acceso de las mujeres a los puestos directivos.

Las cuotas, solución provisional

En relación a las cuotas (la obligatoriedad de incluir el mismo número de mujeres y de hombres en listas electorales o consejos de administración), las directivas coincidieron en que no son la solución a largo plazo, pero sí pueden ayudar a eliminar la discriminación.

"Al ritmo al que vamos tardaríamos hasta el año 2050 y tampoco estamos para eso", explicó Ana Plaza. "Las cuotas deben ser el empujón para que luego se produzca el efecto dominó de mujeres que incorporan a otras mujeres", manifestó Barreiro.

Sin embargo, el debate no giró únicamente en torno a las mujeres. Y es que para que una sociedad igualitaria termine de cuajar, es necesario contar con el apoyo de la otra mitad de la población: los hombres. "2018 ha sido el año en que al menos las mujeres ya no tienen miedo de decir lo que piensan y lo que quieren. La clave es arrastrar a los hombres. No es una cuestión de mujeres, sino de justicia", subrayó Plaza, mientras que Barreiro pidió empatizar con los hombres. "Hay que mimar a los hombres porque hay que entender que ahora están reposicionándose".