El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo este martes estar "tranquilo" ante la situación provocada por las críticas a su ministra de Justicia, Dolores Delgado, y ha aseguró que no se aproxima una crisis en su Gabinete.

Sánchez se refirió a la situación de la ministra en una conversación informal con periodistas durante la recepción que ofreció en la residencia del embajador español ante la ONU, en Nueva York, a los funcionarios que trabajan en esta misión.

El jefe del Ejecutivo admitió que la presión está siendo fuerte y que la situación es dura por las críticas a Delgado después de que se filtraran nuevos audios grabados en una comida que compartió en 2009 con el excomisario José Manuel Villarejo.

Tras comentar que "parece que ahora no se va a poder comer con nadie", Sánchez se mostró convencido de que su Gobierno va a poder "superar este momento".

Además, restó importancia a las críticas del líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien ha pedido a la titular de Justicia que dimita.

Sánchez preveía referirse con más detalle a la situación de Delgado y a las críticas que está recibiendo, en la conferencia de prensa que ofrecerá este miércoles en Nueva York.

El pleno del Senado reprobó este martes con la mayoría absoluta del PP a la ministra de Justicia por "mentir" y por haber intentado "abandonar" al juez instructor del caso del "procés", Pablo Llarena, ante la demanda presentada en Bélgica por cuatro dirigentes independentistas huidos.

A la iniciativa del PP se sumaron los votos de Ciudadanos, UPN y Foro Asturias, tras un debate en la que se suedieron las críticas a Delgado por su relación con el excomisario José Villarejo, en prisión por el caso Tándem.

"Hasta 2020"

Previamente a su conversación con los periodistas, y sin referirse explícitamente en ningún momento a Delgado, el jefe del Ejecutivo intervino en Nueva York en el Consejo de Relaciones Exteriores y aseguró que su Gobierno está "fuerte" y que él piensa convocar las elecciones cuando tocan, en 2020. "Yo aquí me voy a quedar hasta 2020. Lo creo", dijo.

El jefe del Ejecutivo reconoció que ha atravesado momentos difíciles, como cuando tuvo que abandonar el liderazgo del PSOE, pero subrayó que lo importante es que, "cuando uno se cae, pueda volver a levantarse". Eso, dijo, "no era posible en España", pero añadió que él ha tenido suerte y ha podido hacerlo.

Sánchez, que bromeó sobre la posibilidad de escribir en el futuro un libro sobre su experiencia política desde 2014, no quiso tampoco lamentarse por lo que ha sufrido él en particular, porque cree que muchos españoles han sufrido también mucho por la crisis económica.

A su juicio, la política española ha sufrido varios terremotos, el primero de ellos el protagonizado por los votantes progresistas de centro-izquierda con la lucha entre Podemos y el PSOE, el segundo el movimiento independentista catalán, y uno actual que cree que están viviendo "las derechas" con la pugna entre PP y Ciudadanos "para ver quién lidera la oposición al Gobierno socialista".