Pedro Sánchez y su esposa, en el concierto de The Killers
 Sánchez y su esposa, a su llegada al concierto de The Killers en el FIB. DOMENECH CASTELLÓ / EFE

Ciudadanos ha registrado este lunes en el Congreso una decena de preguntas para pedir explicaciones por el desplazamiento que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo el viernes pasado en el avión presidencial para asistir a Festival Internacional de Benicassim (FIB) al término de una jornada en la que la vicepresidenta, Carmen Calvo, ha asegurado que estuvo repleta de actos institucionales.

Cuánto ha costado y cuánto combustible se ha consumido en el desplazamiento y la huella de carbono que ha dejado o si es "consciente el presidente del coste económico y ambiental" de dicho trayectos son algunas de las preguntas que ha formulado la diputada de Ciudadanos Marta Rivera.

Igual que de la asistencia de Sánchez, junto con su esposa, Begoña Gómez, al FIB, Rivera también se hace eco de las reuniones que antes había mantenido el presidente, con la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y con el presidente de la Generalitat valeciana, Ximo Puig.

En ese sentido, pregunta por la agenda oficial y "cuándo y en qué condiciones se cerró". "¿Cree el Gobierno que una reunión informal de menos de 45 minutos con el presidente Puig justifica dicho desplazamiento", se lee en una de las cuestiones. "¿O son los 15 minutos de visita protocolaria al ayuntamiento de Castellón los que justifican dicho viaje?", inquiere en otra.

Dados estos tiempos, Rivera pregunta si "este mecanismo de reuniones express e informales es ideal para tratar los problemas de los ciudadanos de Castellón y de la Comunidad Valenciana" y si Sánchez piensa "seguir usando ese sistema de reuniones rápidas para atender las demandas de comunidades y ayuntamientos".

El FIB, como ir a la ópera

Volviendo al uso del avión presidencial, Rivera pregunta al presidente por las "razones concretas" para usarlo "para su disfrute personal y acudir a un evento privado que nada tiene que ver con sus obligaciones de representación ejecutivas" y también quiere saber si "el presidente ha utilizado este transporte en anteriores ocasiones para asistir a eventos privados", si le parece "adecuado" dado que "es más caro y más contaminante que otras alternativas" y "por qué se desecharon otros medios de transporte".

Desde Córdoba, la vicepresidenta del Gobierno ha restado importancia al hecho de que Sánchez utilizara el avión oficial para asistir al FIB porque, ha asegurado, el presidente "tuvo agenda institucional todo el día y por la noche fue al FIB como si hubiera ido al teatro".

"¿Qué tiene de malo esa música y esos miles de ciudadanos que estuvieron allí?", se ha preguntado Calvo sobre este festival, uno de los más longevos e importantes de España. En este contexto, para la vicepresidenta es igual que si Sánchez hubiera optado por "ir a la ópera" en lugar de ir a ver a The Killers.

Rajoy y Zapatero pasaron antes por ahí

Esta no es la primera polémica que suscita el uso en torno al uso por parte de un presidente del Gobierno del avión presidencial para asistir a eventos fuera de la agenda presidencial, ya que los antecesores de Sánchez también hicieron frente a reclamaciones por hechos parecidos.

Así, menos de un año después de llegar a la Moncloa, IU pidió explicaciones a Mariano Rajoy por haberse desplazado en uno de los Falcon 900 a disposición del presidente para asistir a un acto de partido. En concreto, Rajoy se desplazó desde un Consejo Europeo en Bruselas hasta Vigo para participar en dos mítines del PP y arropar al entonces candidato a la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, también se vio envuelto en una reclamación simliar cuando en 2006 se desplazó con su familia en el avión presidencial hasta Londres.