La ministra de Sanidad, Carmen Montón
La ministra de Sanidad, Carmen Montón, a su llegada al acto de toma de posesión de los nuevos altos cargos del departamento que dirige. Chema Moya / EFE

La ministra de Sanidad, Carmen Montón, considera que "no es decente" que una mujer soltera o casada con otra mujer no pueda acceder a los tratamientos de reproducción asistida financiados y ha dicho que hay que recuperar los derechos que se perdieron. "Los vamos a hacer paso a paso, uno a uno", ha remarcado.

En 2013, con Ana Mato como titular de Sanidad, se aprobó una nueva cartera básica de servicios del Sistema Nacional de Salud que incluía el requisito de esterilidad para financiar los tratamientos de reproducción asistida, lo que deja fuera a lesbianas y mujeres sin pareja que son fértiles.

En una entrevista en Antena 3 este jueves, Montón ha manifestado también su intención de trasladar al ámbito nacional, previa negociación con las comunidades autónomas, la estrategia de prevención y manejo de la conducta suicida que lleva un año funcionando en la Comunidad Valenciana, y ha recomendado hablar e informar del tema pero "sin caer en los detalles de la crónica de sucesos".

Respecto a la eliminación del copago a los pensionistas, la ministra ha señalado que hay que iniciar un proceso de diálogo con las comunidades para volver a la situación "pura" anterior a la reforma sanitaria de 2012 o, si se puede, "perfeccionarlo de alguna manera".

En cuanto a la Ley de Dependencia, la titular de Sanidad ha defendido la necesidad de llegar a un pacto que fije el calendario para implementar el cien por cien de financiación. "La fórmula es el pacto porque magia no tenemos", ha advertido.

Montón ha considerado "totalmente falso" que la universalización de la sanidad produzca saturación de los servicios sanitarios y un coste elevado, y ha señalado que "es mucho más gravoso" las urgencias y la hospitalización que la atención en centros de salud.

Respecto a la homeopatía, ha abogado por corregir "en el largo plazo" la consideración de medicamento que le otorga una directiva de la Unión Europea y, mientras tanto, hay que decir "claramente" que "no cura".