Eduardo Zaplana en la seua etapa de portaveu en el Congrés
Zaplana, cuando era portavoz del PP en el Congreso. Europa Press - Archivo

El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, ha afirmado este miércoles que Eduardo Zaplana, detenido este martes por un presunto delito de blanqueo de capitales, "pertenece al pasado" del partido. "A un pasado de hace más de diez años y por que el tiene que responder individualmente", ha dicho el número tres del partido.

El PP no se anduvo este martes con miramientos para anunciar la apertura de un expediente de expulsión contra Zaplana tras conocerse su detención. Un día después las palabras de Martínez Maíllo envían directamente al expresidente valenciano, exministro de Aznar y exportavoz parlamentario de Rajoy al bando del "pasado" del PP.

Parafraseando al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, Zaplana ha pasado a la categoría de "persona de las que usted me habla", la recordada fórmula con la que se refirió en octubre de 2014 al extesorero Luis Bárcenas, cuando se hizo insostenible la situación judicial de quien durante décadas hizo y deshizo en la gerencia del PP y a quien Rajoy pidió en un mensaje de texto que "aguantara" tras descubrirse que tenía cuentas en Suiza.

"El pasado del PP", "la persona de la que usted me habla" o "esa persona ya está fuera del PP" son fórmulas que Rajoy y otros dirigentes populares han utilizado en los últimos años para confirmar la definitiva caida en desgracia de quienes antes fueron de los suyos. Otra fórmula muy socorrida por Rajoy para apagar fuegos internos es el silencio, la indiferencia, que llega sin ton ni son incluso días después de haber respaldado en público a la persona interesada.

Antes de Zaplana, es lo que le sucedió a a la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, tras publicar el diario.es las irregularidades en torno a su máster en la Universidad Rey Juan Carlos.

Ilustra la situación un mero error de transcripción en el borrador de la agenda de actividades de la Convención Nacional que el PP ccelebró en Sevilla plena crisis Cifuentes, que unos días antes se entregó a la prensa y donde no figuraba la participación de la por entonces aún presidenta madrileña. Cundió el asombro, pero relativo, porque tampoco era impensable imaginar que el PP hubiera enviado una señal eliminándola del programa de actos en el que participaban todos los presientes autonómicos y que terminó contando también con la presencia de Cifuentes.

La expresidenta fue abrazada y aclamada en Sevilla y a partir de entonces llegó el silencio de Rajoy, que delegó en Martínez Maillo encontrar una salida para ella, del gobierno madrileño y también del PP de Madrid.

De la misma manera, nada volvió a saberse de la buena relación que mantuvo en el pasado Rajoy con otros caidos en desgracia como el expresidente valenciano Francisco Camps.

'Ya no forma parte del PP'

La exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, supo también lo que es no formar parte del PP tras verse forzada a dejar el grupo popular en el Senado cuando fue imputada por el Tribunal Supremo por la operación Taula.

Casualmente, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, coincidieron en la misma frase para referirse a quien Génova presentaba como "la alcaldesa de España". "Ya no forma parte el PP", dijeron de ella.

La misma frase tuvo que escuchar nada menos que José María Aznar, aunque por vía indirecta. Así reaccionó el PP cuando en 2016 su fundación, FAES, criticó a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, por apostar por el diálogo en Cataluña.

Génova respondió recordando que ya no tenía nada que ver con FAES y sus opinines, una vez que la fundación se había desvinculado orgánicamente del partido para poder buscar fondos privados con que financiarse y de que Aznar hubiera renunciado a su puesto de presidente de honor.

El PP se desentendió de otro poderoso del PP y del Gobierno de Aznar, Rodrigo Rato, y no dudó en echar balones fuera, en concreto hacia el primer piso de la sede de la calle Génova, cuando el exsecretario general del PP de Madrid y exconsejero regional Francisco Granados fue detenido en la operación Púnica y, años después, puso en marcha el ventilador. "Esto es cosa del PP de Madrid", dijeron en el PP nacional.