El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, llamó este sábado a secundar los paros laborales de dos horas que UGT y CCOO han convocado el próximo 8 de marzo, Día de la Mujer. El líder socialista reclamó "a todos los cuadros" del partido y también a "todos los partidos de izquierda y de derecha" que apoyen estas movilizaciones, "porque no estamos hablando de una cuestión ideológica, sino de justicia social".

"La mitad de la población sufre discriminación por el mero hecho de ser mujer", insistió Sánchez, quien subrayó que su proyecto se basa en el combate contra la desigualdad y la regeneración democrática que reclamaron "los manifestantes del 15M en las plazas", y en los principios de "libertad, igualdad, fraternidad y responsabilidad". Y, desde esa posición, se marcó el objetivo de que el PSOE ser "primera fuerza" en 2019.

De cara a las elecciones autonómicas, locales y europeas que se celebrarán ese año, Sánchez anunció que la presidenta del partido, Cristina Narbona, y el secretario de Estudios y Programas, José Félix Tezanos, coordinarán los programas marco del partido, que presentará un proyecto "de modernización, progresista y europeísta" con el que superar la "pugna neoconservadora de las dos derechas". "Hagamos país y hagámoslo ahora", apremió el socialista.

Sánchez cargó contra PP y Cs, a quienes acusó de mantener una "pugna de poder" para "ver cómo se reparten los escaños", de bloquear la regeneración democrática: los conservadores, por haberse financiado irregularmente, y los de Rivera, por apoyar gobiernos como el de Cristina Cifuentes en Madrid. También les afeó que hayan provocado una verdadera "parálisis política", cuyo mayor exponente, a juicio del socialista, es la ausencia de presupuestos: "Aprobar los presupuestos es la primera y principal obligación de un Gobierno, porque un Gobierno sin presupuestos es como un coche sin gasolina". "España no avanza, España está paralizada", alertó.

El socialista afirmó que Rajoy está al frente de un "proyecto agotado", "vacío de ideas", "anegado de corrupción" y que da la espalda "a los problemas reales". Un Gobierno, prosiguió, "que no da señales de vida", "sin pulso" y que elude sus responsabilidades al no presentar un anteproyecto de presupuestos, algo que Sánchez le exigió que haga "para dar confianza a los actores económicos" y a la ciudadanía, y porque "vivir de la prórroga es consolidar los recortes de la derecha". Además, reclamó que el Ejecutivo presente una propuesta en materia de financiación autonómica, una materia que se abrió a negociar con el PP.

Nuevo reglamento interno

El Comité Federal de este sábado, que se celebra en Aranjuez (Madrid), terminó hacia las tres de la tarde tras aprobar por unanimidad el nuevo reglamento interno del partido, que confiere mayor poder de decisión a la Ejecutiva federal de Sánchez y a los militantes del partido -que a partir de ahora decidirán sobre los pactos de gobierno y en los casos en los que el PSOE se plantee facilitar el gobierno de otro partido, entre otras cuestiones- en detrimento del propio comité y de los barones territoriales.

Sánchez sostuvo en su discurso inicial que la aprobación del texto supone materializar el deseo de los "afiliados de base" de hacer "más democrática" la organización y de convertir al partido en "el PSOE de la militancia", y defendió que los socialistas se aplican "en primer persona" el modelo de democracia "abierta, participativa, transparente" y con "rendición de cuentas" que defienden. "Lo defendemos, lo hacemos y nos lo aplicamos en primer persona", zanjó. Tras su intervención, el debate prosigue a puerta cerrada. Según informó el partido, se acreditaron 253 miembros del comité, de los que 20 pidieron turno de palabra.

A la cita, que transcurrió en calma, no acuden cuatro de los siete presidentes autonómicos socialistas: la andaluza Susana Díaz, el valenciano Ximo Puig, el asturiano Javier Fernández -que no es ya secretario general de su federación- y la balear Francina Armengol, única afín a Sánchez de este grupo. Salvo Fernández, todos alegaron cuestiones de agenda para explicar su ausencia. Además, ninguno expresó críticas hacia la nueva normativa.