Comisario Villarejo
Imagen del comisario Villarejo. Aittesanmiguel / WIKIPEDIA

La trama Gürtel, la Operación Catalunya, el 'Pequeño Nicolás', el seguimiento a jueces y políticos, el ático de Ignacio González, la princesa Corinna o la lucha antiterrorista, tienen a Villarejo como denominador común.

José Manuel Villarejo nació el 3 de agosto de 1951 en El Carpio, Córdoba. Ingresó en el Cuerpo Nacional de Policía en 1972 y tres años después fue destinado a la Comisaría Provincial de San Sebastián, donde desempeñó labores antiterroristas y participó en diversas operaciones contra ETA. Por su trabajo, recibió la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco.

Después, fue destinado a Madrid, al equipo de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior. En 1983 cogió una excedencia de 10 años, en los que se dedicó a diferentes negocios. Llegó a manejar 46 empresas con un capital social de 16 millones de euros. Durante este periodo, realizó además trabajos de investigación como detective, tanto por encargo de organismos públicos como privados.

Al acabar este período, se reincorporó como agente encubierto para la Secretaría de Estado de Interior.

Investigaciones

Entre las investigaciones en las que ha participado Villarejo, destacan el informe Véritas, encargado por el Ministerio del Interior en los 90, cuando estaba dirigido por José Luis Corcuera (PSOE), y en el que se recogieron datos de la vida privada de jueces como Baltasar Garzón, políticos, periodistas y empresarios.

También está implicado en el caso de corrupción que salpica al expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González. Villarejo supuestamente grabó a González en una cafetería madrileña, donde el político del PP pidió a Villarejo y a otro comisario que pararan las investigaciones sobre el ático de González en Estepona. González acusó a Villarejo de chantaje y el comisario, a su vez, denunció al político.

Otro caso famoso en el que Villarejo está salpicado es el del 'pequeño Nicolás'. Asuntos Internos de la Policía señaló a Villarejo como uno de los policías que mantenía buena relación con Francisco Nicolás Gómez y supuestamente, grabó ilegalmente una conversación entre policías y miembros del CNI.

Está implicado también en el caso Gürtel, el caso Gao Ping, en la operación Cataluña (una trama de escuchas organizadas por Interior para desprestigiar al independentismo catalán) o en investigaciones sobre Luis Bárcenas o la familia Pujol.

Más recientemente, Villarejo se ha visto implicado en el caso del apuñalamiento de la doctora Elisa Pinto. Pinto lo identificó como la persona que la apuñaló en su coche, en abril de 2014. Elisa Pinto había denunciado por acoso sexual, amenazas, coacciones y agresiones al abogado Javier López Madrid, consejero delegado del Grupo Villar Mir y de OHL y amigo íntimo de Felipe VI y Letizia (la que lo llamó 'compiyogui') y uno de los detenidos en la operación Lezo, sobre corrupción en la gestión del Canal de Isabel II.

Ingreso en prisión

El comisario jubilado José Villarejo y elexcomisario de Barajas Carlos Salamanca ingresaron en noviembre de 2017 en la prisión de Estremera (Madrid VII), la misma en la que duermen los exconsellers de la Generalitat y el exvicepresidente Oriol Junqueras.

Tanto unos como otros por decisión de la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que ordenó el ingreso en prisión incondicional de José Villarejo, su socio Rafael Redondo y Carlos Salamanca por delitos de cohecho, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

Audios filtrados

En septiembre de 2018 una serie de filtraciones le relacionaron con la ministra de Justicia, Dolores Delgado y el juez Baltasar Garzón.

En estos audios presuntamente se escucha a Delgado y Garzón en una comida en la que Villarejo admite haber montado una "agencia de modelos" para "llevarse al huerto" a "todo el mundo".

Esta filtración llegaba días después de que moncloa.com publicara unas grabaciones que evidenciaban que Delgado y el excomisario habían coincidido en una comida en 2009, a pesar de que ella había negado previamente conocerlo.

En esos diálogos se puede escuchar a Delgado llamar "maricón" al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska y asegurar que en un viaje a Colombia, jueces y fiscales "acabaron con menores".

"Gente dura, correosa en los consejos de administración, le ponías una chorbita, se la tiraba (...) y muerto. ¡Pero la gente es más simple! ¡No he visto gente más tonta! "Vamos a hacernos los importantes" y contaba las cosas para que la chica se sintiera motivada. Decían: "La que he liado esta mañana y tal (...)". Explícate que cosa más tonta (...). Era la información vaginal, que yo decía. Era una cosa absurda", confesaba Villarejo a Delgado.