Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con agentes de las policías belga y griega, coordinados por la Oficina Europea de Policía (Europol), han desarticulado una organización que llevaba más de diez años favoreciendo la inmigración ilegal a Europa de ciudadanos procedentes de Siria, Irak o Afganistán.

La organización, liderada por un ciudadano de origen sirio que se encargaba desde España o Bélgica - países en los que residía alternativamente para evitar su detención - de supervisar el traslado de los inmigrantes por diferentes países europeos hasta sus destino final: el norte de Europa.

Para mover a los inmigrantes utilizaban documentos de viaje falsos que elaboraban en un laboratorio en Grecia. El hermano del cabecilla de la organización era el encargado de elaborar y distribuir los documentos falsos para facilitar la movilidad de los inmigrantes dentro y fuera del espacio Schengen.

La organización vendía cada documento por unos 2.000 o 3.000 euros. Un coste que podía verse incrementado si los inmigrantes solicitaban la colaboración de un "pasador" de la organización para ayudarles a cruzar la frontera.

El precio que exigía la organización podía incrementarse si los inmigrantes solicitaban la ayuda de un "pasador" para cruzar la frontera

Los pagos por los servicios se realizaban a través de empresas de transferencia de dinero y a nombre de terceras personas, para impedir la vinculación del dinero con los miembros de la organización.

Algunos de los miembros de la organización disponían de estancia legal o de la nacionalidad de alguno de los países europeos, lo que favorecía los contactos entre los miembros de la organización asentados en Europa y los inmigrantes procedentes de Oriente Medio.

Los agentes coordinados por Europol han realizado simultáneamente cinco registros domiciliarios en Madrid, dos en Atenas y uno en Bruselas, en los que se han intervenido 100.000 euros en efectivo, documentación bancaria, justificantes de empresas de transferencia de dinero, soportes informáticos y dispositivos móviles, así como numerosos documentos de viaje.

Además de los registros, la policía ha detenido a ocho personas, entre ellas los dos principales responsables que, por orden de la autoridad judicial, han ingresado en prisión.

La investigación comenzó hace casi dos años cuando fue detenido uno de los miembros de la organización, que ejercía como correo entre Atenas y Madrid transportando documentación falsificada, dirigido por el principal responsable de toda la trama.

El sospechoso llevó a los agentes hasta otros miembros de la red y a los distintos países por los que se movían.