La crisis interna del PSOE ha hundido la confianza de los ciudadanos en el partido. De celebrarse elecciones en este momento, los socialistas obtendrían cinco puntos menos en estimación de voto (el 17%) que en las generales del pasado 26-J, según el barómetro post electoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este lunes.

Los beneficiados directos serían dos: Podemos y sus confluencias, que adelantarían a los de Ferraz y conquistarían el liderazgo de la oposición con dos puntos más de apoyo (21,8%) y el PP, que aumentaría su respaldo en la misma proporción y ascendería hasta el 34,5%, duplicando a los socialistas. Ciudadanos, el cuarto en discordia, mejoraría en 8 décimas (12,8%). El voto de los grupos nacionalistas apenas variaría.

El PSOE también se desplomaría en el voto directo (el declarado espontáneamente por los encuestados) si se tiene en cuenta el sondeo preelectoral de julio. La caída llegaría a los cuatro puntos (hasta el 12,3%). en este caso. Podemos sumaría un 15,8%, mientras que el PP pasaría del 19,4% de la encuesta realizada de julio, al 19,6% de octubre.

En cuanto a los liderazgos, Alberto Garzón, coordinador general del IU, se mantiene como el político con proyección nacional más valorado, con un 4,47. Le siguen Albert Rivera (3,69), Pedro Sánchez (3,35), Pablo Iglesias (3,22) y el nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (2,97). Xavier Domènech, portavoz en el Congreso de la confluencia catalana En Comú Podem, les adelanta a todos con un 4,51, pero tampoco aprueba.

Margen para empeorar

El grueso del estudio del CIS, uno de los más amplios de España con 2.491 entrevistas, se realizó del 1 al 10 de octubre, tras del Comité Federal del día 2 en el que el sector crítico logró tumbar a Pedro Sánchez -que abandonó la Secretaría General de forma inmediata-, pero antes de que la nueva comisión gestora -controlada por el sector andaluz- lograse que los socialistas se abstuvieran para permitir un Ejecutivo del PP. La decisión provocó la rebelión de 15 diputados, cinco de los cuales pertenecen al Partido Socialista de Cataluña.

Han destrozado el partido para entregárselo al PP y no lo pueden explicarMiguel Iceta, primer secretario de los socialistas catalanes, fue uno de los primeros en reaccionar este lunes a las cifras del CIS. "No me extraña. Me hubiera sorprendido que el resultado fuera al revés", se lamentó antes de pedir cierto "escepticismo" respecto a los sondeos de opinión, que ya en el pasado vaticinaron un sorpasso de Podemos al PSOE que nunca llegó a producirse.

Esta precaución no ha impedido que el desánimo cunda en las filas socialistas. "Si el CIS preguntase hoy, caeríamos mucho más", aseguró a 20minutos un exdiputado socialista tras ver el resultado de la encuesta. La explicación, añade un exmiembro de la Ejecutiva fiel a Pedro Sánchez, es que no recoge el efecto de la abstención ni el posible apoyo del PSOE a los presupuestos que elabore Rajoy, sin los cuales la legislatura volvería a quedar estancada: "El resultado es mejor que el que tendríamos ahora, sin ninguna duda. Es un escenario que firmaríamos. Necesitamos un Congreso como el comer".

La propia gestora socialista, que preside el asturiano Javier Fernández, no es ajena a la situación. "Aún tenemos margen para empeorar. Esperemos que no", explica un dirigente próximo a la dirección colegiada. "Es demoledor, pero lo que realmente ha indignado a la gente es la abstención. Han destrozado el partido para entregárselo al PP y no lo pueden explicar", zanja un dirigente autonómico.

César Luena, exsecretario de Organización, aprovechó los datos para exigir a la gestora la convocatoria del máximo cónclave del partido para renovar los órganos de la formación y rearmarla ideológicamente con un nuevo proyecto.

Pesimistas con política y economía

El paro continúa a la cabeza de los problemas de los españoles, con un 71,3% de las menciones, seguido de la corrupción, con el 37'6%, y de los políticos, con un 29'5%. El 64,8% de los encuestados cree que la economía marcha mal o muy mal y que la situación política, que califican de mala o muy mala el 88,1% de los participantes, es igual o peor que hace un año (93'8%). La mayoría (un 59%) cree que el país no mejorará o que irá a peor.