El número de muertos en Haití como consecuencia del paso del huracán Matthew supera los 300, según recoge la agencia de noticias AFP, que cita a un senador local.El presidente interino haitiano, Jocelerme Privert, visitó el suroeste del país, la más afectada por los efectos devastadores del fenómeno meteorológico.

A medida que pasan las horas, el número de víctimas fatales ha ido creciendo en esa zona, que resultó incomunicada por completo tras la embestida de Matthew, que después comenzó a acercarse al sureste de Estados Unidos.

Los organismos de Protección Civil habían informado el jueves con anterioridad de 264 muertes, principalmente en varias localidades del Departamento Sur, por donde pasó el ojo del ciclón.

Matthew, el quinto huracán de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, también afectó severamente a más de 20.000 viviendas, de acuerdo con las primeras evaluaciones.

Según diversas fuentes, unos 340.000 haitianos sufrieron los efectos del huracán, que cruzó el archipiélago de las Bahamas en dirección a Florida, tras desplazarse por Haití, República Dominicana, Jamaica y Cuba.

La Unión Europea (UE) anunció que ha destinado 255.000 euros en "ayuda humanitaria inicial" para Haití, y que está movilizando las ofertas de países europeos de prestar asistencia a esta nación a través de su mecanismo de protección civil, entre ellas las de Dinamarca, Finlandia, Francia, Rumanía, Suecia y Reino Unido.

Además, el servicio de gestión de emergencias Copérnico de la UE está proporcionando mapas de satélite para evaluar los daños. El Gobierno haitiano, por su parte, ha pedido la solidaridad de la comunidad internacional.

"Lamentamos mucho el sufrimiento de las víctimas; una vez más Haití sufre", expresó la responsable de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), Sandra Honoré. La representante del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reiteró el apoyo de esa organización al país en estos "momentos duros" y aseguró que siempre estará junto a los haitianos para asistir a los que están sufriendo.  "Llamamos a todas y a todos a expresar su solidaridad en este momento crucial", concluyó.

El impacto del huracán Matthew en Haití obligó este jueves a las autoridades electorales a aplazar los comicios generales que estaban programados para el próximo domingo. El presidente del Consejo Electoral Provisional (CEP), Leopord Berlanger, dijo en rueda de prensa: "Por ahora no podemos garantizar la distribución de los materiales (electorales) en todo el país", por lo que la próxima semana anunciarán la nueva fecha de las elecciones, cruciales para la estabilidad política y social de esta nación.

El cólera vuelve a preocupar

Desde octubre de 2010, tras el devastador terremoto de enero de ese año, Haití ha registrado más de 790.000 casos de cólera y más de 9.300 muertes. Hoy, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se prepara para un posible aumento de la enfermedad en el país tras el paso del huracán. Por ello ha enviado expertos a las zonas afectadas en ese país, Bahamas, Cuba y Jamaica.

La OPS teme un aumento de los casos de cólera en Haití, donde este año ya se han reportado más de 28.500, debido al impacto de las grandes inundaciones en la infraestructura de agua y saneamiento y durante la época de lluvias que dura hasta principios de 2017. La organización está apoyando al Ministerio de Salud de Haití para mejorar la vigilancia e identificación de áreas de alto riesgo de brotes de cólera. Se trata de áreas que, por lo general, tienen escaso acceso al agua y saneamiento y donde hay "altas tasas de ataque y de mortalidad" por cólera.

En Haití, nueve de los 15 hospitales más importantes del país siguen funcionando; cinco están incomunicados, por teléfono o radio; y uno, el Hospital Les Cayes en el departamento Sud, fue evacuado y sus pacientes fueron trasladados a otro hospital, según el Departamento de Emergencias de Salud de la OPS.

En Miami, daños menores

Los habitantes de Miami estaban preparados para lo peor y al término de la jornada respiraban aliviados tras comprobar que el paso del huracán Matthew, por esta ciudad se saldó con poco más que cortes de luz y fuertes lluvias.  "Hemos sido afortunados en esta ocasión", señaló en una rueda de prensa el jueves por la tarde el alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez.  Dijo que "lo peor de la tormenta" había pasado.

La atención se centra ahora en el nordeste del Estado, donde se prevé que el huracán descargue intensas lluvias y vientos, a la vez que los expertos temen que la peligrosa "combinación de marejada ciclónica y grandes olas destructivas que pudieran aumentar el nivel del agua del mar" cause inundaciones en las zonas costeras.

El alcalde de Miami-Dade informó de que el servicio de transportes público empezará a funcionar con normalidad a partir de las siete de la mañana (13.00 hora peninsular española) del viernes, al mismo tiempo que los refugios dejarán de operar desde tempranas horas de ese día. Por el contrario, las escuelas y centros universitarios permanecerán cerrados y no tendrán clases el viernes.

En Miami Beach, donde algunos negocios locales empezaron a operar el jueves por la noche, las playas permitirán el acceso la jornada del viernes, mientras que la Policía, los bomberos y los salvavidas trabajarán como un día corriente.

A estas horas del viernes el "extremadamente peligroso" huracán Matthew se ha debilitado a categoría 3 cerca de la costa de Florida, a la que se aproxima con vientos máximos de 195 kilómetros (120 millas) por hora, aunque no es seguro que vaya a tocar tierra, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE UU.

A las 02.00 hora local (06.00 GMT), el ojo de Matthew se hallaba 70 kilómetros (45 millas) al este de Vero Beach y 125 kilómetros (80 millas) al sureste de Cabo Cañaveral, el punto probable en el que puede tocar tierra, si lo hace, en las próximas horas.
Matthew avanza en dirección noroeste a una velocidad de 22 kilómetros (14 millas) por hora.

Campaña de concienciación del peligro

En el condado de Orange, en el centro de Florida, que alberga la ciudad de Orlando, las autoridades han decretado el toque de queda como medida de prevención. Matthew es el primer huracán que se hace sentir en esta zona de la península floridana desde que en 2005 pasó Wilma, que causó un auténtico caos en Miami y su área metropolitana.

El oeste, el centro y el norte de Florida sí han sufrido desde entonces el embate de los ciclones, el último fue el Hermine, a fines de agosto pasado, pero Miami y su área metropolitana se habían salvado hasta ahora.

Las autoridades del Estado han hecho una intensa campaña de concienciación de los peligros de este huracán y de la necesidad de estar preparados para un impacto directo.

Se ha ampliado el aviso de huracán (paso del sistema en 24 horas) en Florida hacia el noroeste hasta Edisto Beach, en el estado de Carolina del Sur, y emitido un aviso de tormenta tropical para la costa oeste de Florida desde Anclote River hasta Suwannee River.

Florida, en estado de emergencia

En Florida 179.980 abonados estaban sin luz este viernes a primera hora de la mañana, la mayoría en Palm Beach y Martin.

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El gobernador de Florida, Rick Scott, había advertido el jueves en una rueda de prensa de que "millones de floridanos" se quedarían sin luz eléctrica tras el embate del huracán.

Scott había alertado de que un impacto directo de Matthew en Florida podría causar una destrucción masiva como no se ha visto en el estado desde el paso del huracán Andrew en 1992, y por ello había solicitado una declaración de emergencia para la región por parte de Obama.

Orden de evacuación a 1,5 millones

No solo en Florida, también en Carolina del Sur, la gobernadora Nikki Haley, instó a los residentes de la costa del Estado que todavía no se han trasladado hacia el interior del país a que abandonen el litoral de la región antes de que llegue el huracán Matthew este fin de semana.

Según cifras actualizadas que dio a conocer la gobernadora unas 280.000 personas han dejado ya la costa rumbo al norte e interior del estado, aunque estimó que esas cifras deben aumentar: "Eso no es suficiente. Necesitamos que más gente se evacúe", dijo.

Más de 1,5 millones de floridanos residen en zonas consideradas de evacuación obligatoria o voluntaria, pero no hay cifras de cuántos efectivamente abandonaron sus hogares antes de la llegada de Matthew.

Salir en avión de la región se hizo difícil este jueves pues en los tres aeropuertos principales de la zona, el de Miami, el de Fort Lauderdale y el de Palm Beach, se cancelaron la mayoría de los vuelos de salida y de llegada desde por la mañana y los tres dejaron de operar a lo largo de la mañana y primera hora de la tarde.

Al menos 2.690 vuelos han sido cancelados

De acuerdo con la web especializada FlightAware.com, al menos 2.690 vuelos han sido cancelados desde este miércoles y hasta el viernes debido a Matthew, aunque se prevé que ese número pueda aumentar según vaya avanzando el ciclón y se aproxime al norte de Florida, Georgia, Carolina del Sur y del Norte.

Para contrarrestar los posibles daños personales se están abriendo numerosos albergues y refugios a lo largo de la costa.
Scott indicó que en la mañana de este jueves había más de 3.000 personas en los más de 60 refugios abiertos en el estado y que el gobierno regional puede ofrecer hasta 110.000 raciones de comida diarias a los afectados. Para los que prefirieron quedarse en casa o proteger sus negocios, numerosas ciudades y condados ofrecen sacos de arena.

Pero muchos de ellos tendrán que pasar estas horas sin fluido eléctrico, pues la compañía Florida Power & Light Company (FPL), la principal suministradora de electricidad del sur de Florida, indicó este jueves que 2,5 millones de clientes podrían tener interrupciones del servicio eléctrico, algunos de ellos de larga duración. La empresa adelantó que recuperar el servicio "será difícil" y en algunas zonas tendrán que "reconstruir el sistema", aunque, para ello cuentan con más de 15.000 trabajadores listos para trabajar.