El juez instructor del 'caso Nóos', José Castro, ha citado a declarar como imputada a la infanta Cristina el próximo 8 de marzo a las 10.00 horas por delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales.

El titular del juzgado número 3 de Palma ha comunicado este martes la imputación de la hija menor del Rey en un auto de 227 páginas que ha notificado a las partes personadas en el proceso sobre las presuntas actividades corruptas del Instituto Nóos, que presidió el marido de doña Cristina, Iñaki Urdangarin.

Este martes es el único día de la semana en el que la casa real no tenía agenda, mientras la última aparición pública de la infanta fue el 23 de noviembre de 2013, cuando visitó al rey Juan Carlos en el hospital tras ser operado de la cadera.

Tras conocer la imputación de la infanta, la Casa del Rey ha expresado su "respeto a las decisiones judiciales". Miquel Roca, el abogado de la infanta, ha señalado que discrepa de la decisión del juez, por lo que presentará un recurso de apelación.

Acusa a la Infanta de mirar "para otro lado"

Castro sostiene que hay indicios suficientes de que la infanta Cristina se prestó a que Aizoon, la sociedad que compartía al 50% con Iñaki Urdangarin, "sirviera de andamiaje imprescindible para la comisión de delitos fiscales" y realizó gastos fraudulentos con fondos de la empresa. "No parece que a nadie debiera escandalizar que se pretenda formularle preguntas al respecto", asegura el instructor del caso Nóos en el auto.

No parece que a nadie debiera escandalizar que se pretenda formularle preguntas 

El juez ve indicios claros de que la duquesa de Palma, como declaró el notario que dio fe de la constitución de Aizoon, participaba en la entidad a modo de "escudo frente a Hacienda".

El instructor niega firmemente "cualquier atisbo de arbitrariedad" en su decisión y considera "inadmisible" que las citaciones de personajes públicos, "especialmente aquéllos vinculados a Instituciones del Estado" se "pretendan adornar de un especial cuidado". "Estaríamos bendiciendo la institucionalización de imputaciones especialmente cuidadosas frente a otras que no lo son, simplemente por la diferente repercusión social de la imputación", dice,

Castro apunta que Urdangarin "difícilmente" pudo haber defraudado a Hacienda "sin, cuando menos, el conocimiento y aquiescencia" de su mujer "por mucho que de cara a terceros" mantuviera "una actitud propia de quien mira para otro lado".

El juez asevera que lo que se pretende dilucidar no es si la hija del Rey Don Juan Carlos "ha incumplido o no algún deber societario del que se pudiera derivar alguna responsabilidad", sino hasta qué punto la Duquesa estaba 'de facto' "llamada a conocer las irregularidades que se estaban cometiendo" en el seno de Aizoon.

Segunda imputación de la infanta

Tras una prolija investigación sobre la participación de la hija menor del Rey en la actividad de Aizoon, la sociedad que compartía con su esposo y a través de la que presuntamente se desviaron fondos captados de manera fraudulenta de instituciones públicas, Castro pidió el pasado 9 de diciembre a las partes que se pronunciaran sobre la imputación de la duquesa de Palma.

Solo Manos Limpias, que ejerce la acusación popular, se había declarado favorable a que Castro llame a declarar a la infantaSolo el sindicato Manos Limpias, que ejerce la acusación popular, se había declarado favorable a que Castro llamase a declarar a doña Cristina, mientras que la Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado y las representaciones procesales de Iñaki Urdangarin, Diego Torres y la propia infanta se habían manifestado contrarias a la imputación.

Es la segunda ocasión en la que Castro imputa a la duquesa de Palma tras haberlo hecho el 3 de abril del año pasado. Entonces, la citación quedó en suspenso después de que la Fiscalía Anticorrupción se opusiera en un recurso y la Audiencia de Palma la dejara sin efecto en un auto dictado en mayo.

En aquel auto, la Audiencia Provincial apuntó nuevas líneas de investigación para averiguar si la infanta Cristina pudo incurrir en posibles delitos fiscales y de blanqueo desde la empresa Aizoon, de la que es propietaria al 50% junto a su marido.

El tribunal de la Sección Segunda se refirió a Aizoon como "una pantalla que se constituyó con una finalidad defraudatoria" y cuestionó que los ingresos de esa sociedad, dedicada originalmente a la gestión inmobiliaria, pudieran haberse destinado "al pago de gastos particulares" por parte de los duques de Palma, conociendo su origen ilícito desde marzo de 2006.

"La infanta debería saber o conocer, y por eso abandona el instituto Nóos, que para entonces Aizoon era una sociedad pantalla y que su marido la utilizaba para defraudar a Hacienda tanto en el impuesto de sociedades (...) como de la personas físicas y que se ha enriquecido por contratos ilegales y dinero público por facturas giradas por Aizoon al Instituto Nóos", dijo la Audiencia. "Esas disposiciones de dinero sucio quizás podrían constituir un delito de blanqueo de capitales", decía el auto.

Siete meses de indagaciones más tarde, y tras distintos informes de la Agencia Tributaria que no reflejan hechos presuntamente delictivos y varios análisis policiales sobre los gastos privados del matrimonio Urdangarin-Borbón con fondos de Aizoon, el juez ha decidido imputarla.

La Fiscalía previsiblemente la recurrirá

Es presumible que la Fiscalía Anticorrupción recurra ante la Audiencia de Palma contra la citación de la infanta, máxime después de adelantarse a la decisión del juez el pasado día 14 se entregándole un escrito en el que argumentaba su rechazo a la imputación.  

El fiscal encargado del caso, Pedro Horrach, indicó en aquel escrito que no se habían obtenido "indicios incriminatorios de los que pudiera derivarse la imputación". Además, Horrach reprochó a Castro que hubiese ordenado diligencias "irrelevantes desde el punto de vista penal" cuya práctica solo ha servido para ocasionar "una dilación no conveniente del procedimiento".

De no recurrir el ministerio público podría hacerlo la propia representación legal de la duquesa de Palma u otra de las partes personadas en la causa.