Fernando Alonso
De izquierda a derecha: Kamui Kobayashi, Fernando Alonso, Renge Van der Zande y Jordan Taylor celebran su victoria en las 24 horas de Daytona. EFE

Fernando Alonso ha logrado lo que nadie había conseguido antes: ser el primer campeón del mundo de Fórmula 1 en ganar las 24 horas de Daytona. Aunque desde el IMSA insisten en colocar al asturiano a la misma altura que Phil Hill y Mario Andretti, estos dos ganaron la prueba en formatos diferentes (el primero de 200 km y el segundo de 6 horas), por lo que, estrictamente, Alonso es el primero en hacerlo con el formato actual.

Es por ello que Alonso estaba exultante tras conseguir, no sin suspense, una victoria histórica y muy peleada. "Ganar este tipo de carreras de resistencia en lugares icónicos como Daytona significa mucho. Con cero experiencia y antecedentes en resistencia antes del año pasado, es algo muy importante para mí. He estado en el lugar correcto en los momentos correctos, así que estoy feliz por eso", decía el español tras la carrera.

Alonso tiene claro que, una vez fuera de la Fórmula 1, quiere alcanzar cotas nunca antes vistas. Ganar en Daytona le convirtió no sólo en el primer campeón del mundo en lograrlo de los diez corredores que pasaron por el Gran Circo y que han participado en la mítica carrera de resistencia. Además, le permitió ser el primero en ganar las 24 horas de Le Mans, las 24 horas de Daytona y el GP de Mónaco, una Triple Corona alternativa y que, de momento, no cuenta con la enjundia de la considerara canónica: la que une la cita de Montecarlo y la del circuito de La Sarthe con las 500 Millas de Indianápolis.

Y es la cita del próximo 26 de mayo en el 'brickyard' la que le separa de ese hito. Si gana en Indianápolis, habrá conquistado las, probablemente, pruebas del automovilismo en circuitos más importantes del mundo, a las que se podría unir las 500 Millas de Daytona, la prueba reina de la NASCAR. Seguro que su amigo Jeff Gordon estaría dispuesto a ejercer de Cicerone en el paddock del campeonato estadounidense.

Quizá ese sea otra de las aventuras que emprenda Alonso en un futuro próximo. "Mi objetivo es conseguir algo sin precedentes en la historia del automovilismo", decía a los medios en Daytona. Sólo ganando allí, y quizá dando el salto luego al Dakar (si finalmente esas pruebas con el Toyota de Al Attiyah le convencen), llevarían a Alonso a cimas nunca antes vistas por la historia del deporte.