Fernando Alonso
Fernando Alonso, durante la noche de las 24 horas de Daytona. IMSA PHOTO

Fernando Alonso dejó imágenes imborrables en las 24 horas de Daytona de 2019. El asturiano protagonizó una actuación estelar, que permitió que el parón de varias horas provocado por la lluvia que hubo en la carrera, dejara al Cadillac #10 en la primera posición provisional, con algo más de 5 horas y media por delante.

Si en el primer relevo que hizo Alonso ya demostró que no venía a ser una comparsa, en el segundo dejó muy claro q pilotos mucho más bregados y con más experiencia que este año en el Mundial de Resistencia le ha servido para aprender a la perfección la forma de triunfar al volante de un prototipo del IMSA.

Alonso cogió los mandos del Cadillac #10 del Wayne Taylor Racing cuando comenzaba la 15ª hora de carrera. La estrategia que emplearon en el Wheelen Enginering con el Cadillac #31 de Felipe Nasr benefició notablemente al brasileño frente a un Alonso que cuando cogió el coche de manos de Jordan Taylor lo hizo con neumáticos de seco, con lo que tuvo que hacer una parada extra que le mandó al cuarto puesto.

Alonso salió tras Dane Cameron con el Acura 6, a quien ya le enseñó sus armas en el primer relevo, y Ricky Taylor, con el Acura 7. A ambos les adelantó en el mismo punto, con una sola vuelta de diferencia: en la frenada del 'Bus Stop'. Hacer un adelantamiento bajo la lluvia, en el óvalo y por la noche sólo está al alcance de unos pocos. Clavarlo dos veces, sólo está al alcance de unos elegidos.

Fue el arranque de un segundo relevo para Alonso un tanto extraño, ya que la lluvia arreció y provocó una larga bandera amarilla que duró más de una hora, antes de que la organización decidiese sacar la bandera roja para parar la prueba durante otra hora.