San Siro
Un aficionado fotografía el estadio de San Siro. EFE

Inter de Milan y AC Milan son dos de los equipos de mayor rivalidad del mundo del fútbol, pero eso no les ha impedido compartir feudo durante años. Tanto es así, que para cualquier decisión que se haga en el estadio Giuseppe Meazza o de San Siro (llamado así por el hipódromo que hay al lado) deben tomarlo juntos. Y juntos han decidido que el actual campo sea derruido.

Paolo Scaroni, presidente del Milan, y Alessandro Antonello, directivo del Inter, han confirmado que en breve arrancarán las obras para la demolición del actual estadio, inaugurado en 1926 y varias veces reformado, para ser sustituido por otro que debería estar listo para 2026.

El objetivo es que sea el centro neurálgico de los Juegos Olímpicos de invierno de ese año, que organizará la ciudad milanista tras imponerse a Estocolmo. El actual campo seguirá en pie hasta la temporada 2022-23, cuando empezará a derruirse.

El nuevo campo tendrá capacidad para unos 60.000 espectadores y seguirá la línea de otros campos de última generación, como el Wanda Metropolitano, el Nuevo San Mamés, el próximo nuevo Santiago Bernabéu o el Tottenham Hotspur Stadium recién estrenado.