Anaïr Lomba
Anaïr Lomba, en su etapa en el Espanyol. @VCF_Femenino

En un mundo ultraprofesionalizado como el fútbol, es extraño ver a lo que se considera un 'one-club-man', un jugador que disputa toda su carrera deportiva en el mismo equipo y que se suele convertir en bandera y estandarte del mismo. En el pujante fútbol femenino hay algún caso, como el de Amanda Sampedro en el Atlético de Madrid, pero no es tan habitual.

Por eso el caso de Anaïr Lomba es especial. 'Lombi', después de dos temporadas en el Valencia, lleva tiempo intentando volver al club de sus amores, el Espanyol. La delantera gallega de 29 años lo ha intentado por todos los medios, pero al no llegar a buen puerto sus movimientos, ha tomado una decisión radical: retirarse. El Espanyol, o nada.

Lo ha explicado en una extensa carta que ha publicado en sus redes sociales. En ella, Lombi es muy clara, como demuestran estos párrafos de la carta:

"Me fui de un sitio sin querer irme por algo que no dependía de mí y que iba más allá de la dignidad que, considero, debe tener un futbolista. El problema es que ese club nunca se fue de mí, y mi intención siempre ha sido volver.

Hace un teimpo que mi cabeza y mi corazón me piden jugar en casa. Hace un tiempo que pienso que engaño a cualquier equipo que no sea el mío porque siento y muero en blanquiazul. De un tiempo a esta parte es la única idea que tengo en mi cabeza, y mis principios me dicen que tiene que ser así o no será.

Por eso, he tomado la decisión de ponerle punto y final a mi carrera deportiva".

El "amor no correspondido" al Espanyol que ha sufrido le han hecho ganarse los elogios unánimes por su honestidad, entre ellos de Borja Iglesias, futbolista perico y gallego como ella, que está en la agenda del Betis.

Anaïr Lomba disputó 13 partidos la pasada temporada en el Valencia, la que ha sido su última campaña como profesional en una carrera marcada por las seis lesiones de rodilla que la dejaron seriamente tocada, tanto en lo físico como en lo anímico.