Álvaro de Arriba
El atleta salmantino Álvaro de Arriba celebra su victoria en los 800m durante los Europeos en pista cubierta de Glasgow 2019. EFE

Álvaro de Arriba se proclamó campeón de Europa en pista cubierta de los 800 metros, una de las mayores alegrías de su carrera deportiva. El mediofondista, envuelto en la bandera de España, mostró su alegría nada más acabar la carrera y quiso que ese éxito sirva para algo más que para engrosar su palmarés.

"Voy a coger este body, este dorsal y las zapatillas para intentar subastarlo o donarlo y todo lo que saque será para la investigación de la esclerosis múltiple. Tenía ganas de hacer algo así para colaborar con una buena causa", afirmó, sonriente, en la zona mixta.

El oro europeo supone el mayor logro, en términos de medallas, de la trayectoria de este mediofondista español. En los Europeos al aire libre de Berlín 2018 acabó séptimo porque, según él, le "falló la cabeza". "En cuanto me metí en los túneles me puse a llorar, por esa rabia de saber que las piernas estaban perfectas y la cabeza no había respondido bien en esa final. Hoy el cuerpo y la mente estaban a la par, perfectos", recordaba este domingo. En los Europeos de Belgrado de 2016, también en pista cubierta, ya se había colgado el bronce.

El oro del castellanoleonés se une a los de Ana Peleteiro en triple salto y Jorge Ureña en heptatlón, las platas del 4x400 y el de los 400m de Óscar Husillos y el bronce de Jesús Gómez en el 1.500m.