¡¡Max Verstappen gana el Mundial de 2021 en un final de infarto en el GP de Abu Dhabi!!

Max Verstappen, en el podio del GP de Abu Dhabi
Max Verstappen, en el podio del GP de Abu Dhabi
Red Bull Content Pool
Max Verstappen y Lewis Hamilton han brindado a los aficionados de la Fórmula 1, tanto los nuevos como los veteranos, la mejor temporada de su historia, culminada en un GP de Abu Dhabi épico que tuvo de todo: incluso protestas 'post-carrera'.
Wochit

La mejor temporada de la historia de la Fórmula 1 tuvo una resolución a la altura. Max Verstappen se llevó la última victoria del año y con ello se convirtió en el 34º campeón del mundo de la historia en una carrera de locos sobre un Lewis Hamilton que fue el gran dominador de la prueba... hasta la última vuelta. El sueño del octavo Mundial se le escapó al británico entre los dedos.

En el histórico podio con el que se cierra el año 2021 estuvo Carlos Sainz, que culminó su primer año en Ferrari en la 5ª posición del Mundial.

Una mala salida del hombre que arrancó desde la pole y una nueva polémica decisión de los comisarios dio ventaja al británico, que encarriló la carrera con relativa facilidad hacia su octavo título... pero no contaban con Red Bull. Mercedes jugó de la peor manera posible sus cartas y, aunque se vieron con ventaja desde los primeros metros, acabaron claudicando. Ocho años después, se acabó el reinado de las flechas plateadas en el campeonato de pilotos, pero no en el de constructores, ya que sí lo ganaron. Pobre consuelo.

Salida del último GP de la temporada 2021... y primer lío

No se puede salir peor que lo que lo hizo Verstappen. El neerlandés se quedó clavado en la salida y lo aprovechó Hamilton para ponerse primero. 

En los primeros metros aguantó el heptacampeón, pero cuando llegaron a mitad de la primera vuelta, gracias a los rebufos, el de Red Bull se tiró para ganarle la posición. Se tiró por el interior y echó a Hamilton de pista, lo que fue aprovechado por el de Mercedes para ganar el pico de la siguiente curva y ganar muchos metros y, con ello, recuperar la primera plaza.

Aunque Michael Masi podría haber tomado acciones por cualquiera de las dos acciones, no sólo no sancionaron a ninguno, sino que lo solventaron con una petición inédita a Hamilton: que devolviese la ventaja obtenida pero no la posición. Una semana antes, una acción similar con los papeles invertidos entre Hamilton y Verstappen fue sancionada con 5 segundos al neerlandés.

Aunque la orden a Hamilton era clara, la ventaja obtenida en ese punto resultó clave. El británico se puso a tirar como si le fuera la vida en ello (le iba el octavo campeonato), por lo que obligó al neerlandés a apretar los dientes y, con eso, a forzar unos neumáticos blandos que ya le iban a obligar a parar antes.

Red Bull fue el primero en actuar en boxes. Mandó entrar a Verstappen para montar neumáticos duros, e inmediatamente después lo hizo Mercedes con Hamilton para cubrirse. No era necesario buscar la victoria, sino que uno acabara por delante del otro.

Pérez, el escudero perfecto de Verstappen

Hamilton empezó a escaparse. Con neumáticos duros, el británico mostró un ritmo mucho mayor que el de un Verstappen que se encontró detrás de tráfico. A ritmo de vuelta rápida, el heptacampeón llegó a ponerse a una distancia superior a los 8 segundos, mientras el de Red Bull se veía atrapado tras Carlos Sainz.

Sergio Pérez entró en juego. Primero momentáneamente hasta que hiciera su parada, desde el muro le ordenaron que frenase todo lo que pudiera a Hamilton para que su jefe de filas pudiese cazarle. Dicho y hecho: dio una lección de cómo se defiende una posición, en una de las batallas más épicas de este GP. Acabó claudicando, pero permitió que Verstappen se metiese en la pelea.

Aunque la pelea por el título (y la victoria) copaba todo el protagonismo, por detrás hubo varias noticias. La primera: la retirada de Kimi Raikkonen. En este caso, definitiva, ya que se salió de pista, se dio contra el muro y, aunque pudo regresar a boxes, los daños no le permitieron reincorporarse a la pista. Así acaba su carrera deportiva.

También dijo adiós George Russell en su última carrera en Williams, en este caso por una rotura mecánica. Su próximo destino: Mercedes como compañero de Hamilton.

Sin hacer ruido, Fernando Alonso se asentó en el 'top 5' en el impás intermedio de la carrera. El asturiano salió con duros para ser de los últimos en parar, y la jugada le salió relativamente bien... aunque no pudo aprovechar el 'coche de seguriad virtual' que propició el abandono del otro Alfa Romeo, el de Antonio Giovinazzi.

Verstappen lo fía todo a las ruedas

Red Bull reaccionó a este parón. Viendo que Hamilton seguía en pista, Horner ordenó a Verstappen entrar a boxes para montar unos neumáticos nuevos. Aunque eran duros igual, la ventaja al neerlandés era evidente: iba a afrontar la recta final del Gran Premio con las gomas notablemente más competitivas.

En pocos instantes se vio que Red Bull había acertado (otra vez) en el muro: mientras Hamilton se quejaba de que iba a sufrir en la recta final de la carrera, Verstappen le iba recortando más de medio segundo por vuelta.

Accidente de Latifi y final al sprint

Para añadirle un ingrediente extra a esta carrera, Lando Norris sufrió un pinchazo lento, obligándole a hacer una parada imprevista. El gran beneficiado fue Carlos Sainz, que estaba pugnando con él por el cuarto puesto de la carrera y, a la postre, el quinto del Mundial. Inmediatamente avisaron a Hamilton: "Cuidado con pisar los pianos".

Y cuando más cuidado estaba teniendo Hamilton... llegó la liada. Nicholas Latifi sufrió un fuerte accidente, su Williams se quedó en medio de pista y salió el coche de seguridad. Quedaban solo 5 vueltas.

Carlos Sainz se encontró con el tercer puesto por abandono de Sergio Pérez a falta de dos vueltas para el final de la temporada, mientras desde la FIA decidían qué hacer, si dejar una vuelta para correr o dejarlo todo en neutralización: y decidieron que se la jugarian a una vuelta.

Verstappen gana el Mundial a una vuelta

Verstappen atacó como sólo él puede hacerlo. La última vuelta fue de las que hacen leyenda: mientras Mercedes estallaba por radio y Hamilton intentaba entender cómo era posible que estuviera perdiendo el Mundial, el neerlandés se tiró con todo para ganarle. Era ahora o nunca, y demostró que no podía dejar escapar su gran oportunidad.

Con lágrimas en los ojos y todos los aficionados de la Fórmula 1, los nuevos y los veteranos, viviendo un final de leyenda, Max Verstappen se convertía en el 34º campeón del mundo de Fórmula 1. El broche perfecto para la que, sin lugar a dudas, ha sido la mejor temporada de la historia de esta competición.

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