El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha pasado a la ofensiva total ante el nuevo y apestoso caso de corrupción del PP que ha acabado con la carrera política de Esperanza Aguirre, con la investigación a Eduardo Zaplana (ex ministro con Aznar y ex portavoz del PP con Rajoy) y con el ingreso en prisión de Ignacio González (ex presidente de la Comunidad de Madrid). Iglesias ha decidido aparcar el grotesco tramabús y ha optado por jugar fuerte en el Congreso de los Diputados:anuncia una moción de censura contra Rajoy por la corrupción. El líder de Podemos mete presión a Ciudadanos (que sostiene a Rajoy) y, sobre todo, al PSOE de la gestora proclive a Susana Díaz, que se abstuvo en su investidura, y a quien también presiona Pedro Sánchez. PSOE, C’s y el PNV han avanzado que rechazarán el "circo" de Podemos contra Rajoy. Iglesias sabe que la iniciativa fracasará, pero su objetivo real es erigirse como la  oposición verdadera al PP.

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