La población de mosquitos en Madrid, bajo control ante el riesgo de casos autóctonos de dengue y leishmaniasis

Un mosquito tigre.
Un mosquito tigre.
lee eun surk
Un mosquito tigre.

Controlar y vigilar las colonias de mosquitos y garrapatas. La Comunidad de Madrid y los ayuntamientos rastrean estos vectores para evitar una posible proliferación de casos de leishmaniasis en humanos o la trasmisión autóctona de enfermedades como el dengue. Por ello, desde mayo a octubre se hace un seguimiento de la fauna para ver la evolución y el riesgo potencial. Además, se realizan tratamientos larvicidas para controlar la sobrepoblación de las especies que pueden llegar a suponer algún tipo de problema para la salud pública.

El mosquito tigre y el flebótomo son los principales vectores que se vigilan en la región por la trasmisión de enfermedades como el dengue o la leishamiasis humana. También se hace seguimiento del virus zika, de garrapatas o del mosquito Culex vectoa transmisor de la fiebre del Nilo occidental.

El Plan de Vigilancia y Control regional se encarga de monitorizar la prevalencia de estas infecciones. Para ello, se colocan trampas donde "hay una mayor probabilidad de su detección por favorecer su ciclo vital o porque se haya realizado un avistamiento", explican desde la Consejería de Sanidad. Después, las muestras recolectadas se analizan en colaboración con universidad y centros de investigación para comprobar su infectividad. Del control se encargan los ayuntamientos que recurren a empresas para realizar tratamientos larvicidas.

"El 28% de las enfermedades emergentes en personas se transmiten por vectores, cuyos crecimiento se ve favorecido por el aumento de las temperaturas", indican desde la Consejería de Sanidad, desde donde preparan ya la campaña de control de este año. "Es necesario hacer un riguroso seguimiento del control del mismo para prevenir la aparición de nuevos casos", explican.

En el caso de la leishamiasis humana, las zonas del suroeste, como Fuenlabrada, Leganés, Humanes de Madrid o Getafe, son "un foco potencial" en el que desde 2010 se ha detectado un incremento de infecciones.  Por ello, desde la comunidad vigilan especialmente estas localidades donde "hay una densidad relevante de reservorios (liebres y conejos) para este vector, y es necesario hacer un riguroso seguimiento del control del mismo para prevenir la aparición de nuevos casos", explican desde el área de salud pública.

Durante 2023 hubo 43 casos de esta enfermedad. La principal vía de trasmisión es la picadura de un pequeño mosquito de color amarillo, trasmite el parásito tras haberse contagiado al picar previamente a un animal infectado. Los efectos de la enfermedad se pueden ver reflejados en la piel con úlceras o afectar a órganos internos. Afortunadamente, existe un tratamiento eficaz que se administra en los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid.

Preocupación por una infección autóctona

El aumento de la temperatura media en la Comunidad de Madrid ha propiciado que haya un clima y hábitat propicio para la proliferación de insectos como el mosquito tigre. Esta especie invasora se caracteriza por su color negro y manchas blancas. Se detectó por primera vez en la región en 2018 y desde entonces se ha instalado en ocho municipios. Este mosquito es el principal trasmisor de enfermedades como el dengue, un virus que genera cuadros de fiebre alta y erupción cutánea. 

Por el momento no se han detectado infecciones autóctonas en la región ni se ha detectado la presencia de este virus en los ejemplares analizados. Los 135 casos detectados durante el año pasado se debieron a infecciones fuera de la comunidad. Sin embargo, debido a "las temperaturas y la densidad de Aedes Albopictus [nombre científico del mosquito tigre] puede aumentar el riesgo de transmisión autóctona de estas enfermedades", por ello, resulta imprescindible prestar atención a los indicadores y estar pendiente de cualquier indicio de una trasmisión autóctona.

Durante las épocas cálidas, las zonas de agua estancada suelen ser focos para su proliferación, ya que es donde ponen los huevos y desarrollan su ciclo vital. Por ello, las autoridades sanitarias recomiendan usar repelente si se va a pasear por zonas donde hay masas de agua o vegetación, especialmente en las últimas horas del día. Además, se incide en la necesidad evitar que se estanque agua en los platos de las macetas o demás recipientes que se dejan en exteriores, para así no favorecer que se reproduzcan estos mosquitos.

Redactor '20minutos'

Grado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Comunicación Política y Empresarial en la Universidad Camilo José Cela. Escribo sobre información local y los asuntos que ocurren en la Comunidad de Madrid, buscando la información de utilidad que afecta directamente a los madrileños en temas como la Sanidad, la Educación, los Asuntos Sociales o sobre los cambios que trae todo el proceso de digitalización.

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