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Así es la Universidad Gallaudet para personas sordas: "Nuestros alumnos tienen acceso total sin necesidad de intérpretes"

La vida en Gallaudet es bilingüe en inglés y en lengua de signos americana.
La vida en Gallaudet es bilingüe en inglés y en lengua de signos americana.
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La vida en Gallaudet es bilingüe en inglés y en lengua de signos americana.

Corría el año 1816 cuando el pedagogo francés Laurent Clerc conoció al pastor estadounidense Thomas Hopkins Gallaudet. Clerc era una persona sorda que había diseñado métodos para educar a otras personas sordas. Mientras esto sucedía, Gallaudet había conocido a una niña sorda que vivía aislada del resto de niños y adultos por su sordera. Su relación con la pequeña le hizo descubrir su vocación. Intrigado por los métodos de enseñanza para personas sordas que pudieran existir en otros países, viajó a Europa, donde conoció a Gallaudet. Tras un tiempo compartiendo conocimientos, los dos se embarcaron rumbo a Estados Unidos para fundar en Connecticut la primera escuela para la comunidad sorda de Estados Unidos.

Años después de que Clerc y Gallaudet pusieran en marcha su colegio, el Congreso norteamericano, con el apoyo del presidente Lincoln, dio el permiso para fundar en 1864 la Universidad Gallaudet en Washington DC. Fue la primera escuela del mundo para la educación superior de personas sordas. A día de hoy sigue siendo la única institución de educación superior donde todos los programas y servicios están diseñados específicamente para la comunidad sorda.

“Otras universidades del país enseñan en inglés hablado que no es accesible para las personas sordas, así que Gallaudet satisface la necesidad de la comunidad sorda”, cuenta Robert Weinstock, gerente de Relaciones Públicas y Comunicaciones Universitarias de Gallaudet. La gran mayoría de los estudiantes de licenciatura –hay 30 carreras distintas–, máster y doctorado son personas sordas que reciben sus clases en inglés y lengua de signos americana. También hay estudiantes sordociegos y “tenemos un pequeño número de lo que llamamos estudiantes oyentes”, explica Robert. Hay, por ejemplo, en la licenciatura de Interpretación y también en algunos másteres y doctorados.

Los profesores son personas sordas y oyentes, pero todos tienen que ser bilingües en inglés y en lengua de signos americana. “Existen otras escuelas con programas para estudiantes sordos pero Gallaudet es la única universidad del mundo donde los estudiantes estudian bilingüe en inglés y lengua de signos americana”, cuenta Robert.

“A nivel académico no existe ninguna diferencia entre nuestra universidad y otra dirigida a estudiantes oyentes. Ofrecemos el mismo plan de estudios que otras universidades de artes liberales. La diferencia es que aquí nuestros estudiantes tienen acceso total a su educación, a sus compañeros, a sus profesores, etc. Pueden comunicarse directamente y no a través de intérpretes como necesitarían hacerlo en otras universidades”, explica Robert. Como también es habitual en otras universidades, en Gallaudet los estudiantes provienen de todo el país y también del extranjero, los ha habido de más de cien países, según Robert. También mantienen relaciones con universidades de distintas partes del mundo para el intercambio académico y cultural, realizar estudios en el extranjero, etc. “Tener alumnado internacional les da a nuestros estudiantes una visión del mundo más amplia y un mayor aprecio por la diversidad”, cuenta Robert.

Como es habitual en Estados Unidos, Gallaudet es una universidad privada que cuenta con ayudas económicas en forma de becas, préstamos, programas de estudio y trabajo, etc. Actualmente en la universidad hay más de 1.600 alumnos y 165 profesores, cuyos trabajos de investigación en muchas ocasiones están vinculados al mundo de la sordera. La última encuesta realizada por Gallaudet arroja unos datos esperanzadores: “El 97% de los alumnos encuestados un año después de graduarse estaban trabajando o realizando estudios de posgrado”, cuenta Robert.

Como toda universidad norteamericana que se precie, en Gallaudet el deporte también está muy presente. “Como somos la única universidad para sordos del mundo, todos los equipos contra los que jugamos ‘escuchan’. Nuestro equipo de fútbol ganó el campeonato de liga el año pasado y nuestro equipo de voleibol femenino es un eterno campeón de liga y participa en torneo nacionales”, cuenta Robert orgulloso.

Cuando alguna vez alguien acusa a Gallaudet de ser un gueto, Robert lo tiene claro: “La realidad es que nuestros estudiantes reciben aquí una educación integral con comunicación directa y pleno acceso a todos los programas y servicios. También crecen emocional y socialmente de una manera que no sería posible en un entorno donde no tienen acceso total. Una escuela como Gallaudet permite a nuestros estudiantes prosperar de una manera que no podrían hacerlo en ningún otro lugar”, concluye. 

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