¿Fabricar agua masivamente podría ser la solución a las sequías?

Agua
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Sin agua no hay vida. Es una de las pocas afirmaciones irrebatibles que parecen preocupar a todos, especialmente ahora que las sequías han puesto en alerta algunos de los territorios más privilegiados del mundo. 

Desalinizar, purificar, potabilizar y redistribuir han sido algunas de las soluciones de la ciencia al problema del agua, aunque no lo suficientemente eficaces para frenar esta crisis creciente que ha llevado a muchos a preguntarse: ¿por qué no fabricamos agua masivamente?-como cuando en la infancia todos dimos con la solución a la pobreza: fabricar más billetes-. 

¿Podemos fabricar agua?

La fórmula la tenemos, sí: dos átomos de hidrógeno (H) y uno de oxígeno (O). Pero llevar a cabo esta receta en un laboratorio no es tan simple como parece. Existen dos procesos para crearla de cero: la electrólisis y la fotólisis.

La electrólisis es el proceso mediante el cual se divide el agua en sus componentes básicos, oxígeno e hidrógeno, mediante la aplicación de una corriente eléctrica, pudiéndose recolectar y recombinar ambos elementos para crear el agua. Este proceso se utiliza, por ejemplo, en algunas aplicaciones industriales, como la producción de hidrógeno como combustible.

Por otro lado, la fotolisis implica la separación del agua en sus componentes básicos mediante la exposición a la luz. Esto se logra mediante el uso de un fotocatalizador, que es un material que absorbe la luz y cataliza la reacción química. El oxígeno y el hidrógeno pueden entonces ser recolectados de la misma manera que en la electrólisis.

¿Por qué no se fabrica entonces el agua masivamente?

El enorme costo económico que supondría producir agua con estos métodos es una de las razones por las que no es viable hacerlo, pero, además, la liberación de energía extremadamente peligrosa podría crear explosiones colosales, por lo que, aunque es posible, está descartado, al menos, por ahora. 

¿Qué opción tenemos?

Antes de nada, aclaremos esto: el agua no se está acabando. La cantidad que hay en la Tierra siempre ha sido la misma. El problema es que la estamos contaminando, y en muchos lugares ya no puede utilizarse. 

Esta es una de las consecuencias de la depredación de los ecosistemas (bosques y humedales, por ejemplo), que forman parte del ciclo del agua, filtran y también almacenan este recurso vital, dejándolo limpio y en cantidades suficientes.

Por lo tanto, la única solución -por ahora- es frenar la contaminación del agua, multiplicando la vegetación y protegiendo los ecosistemas existentes. 

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