Comienzan las obras de la Escuela Politécnica en La Cartuja tras tres décadas de espera

Primera piedra del aulario de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla en la Cartuja.
Primera piedra del aulario de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla en la Cartuja.
Europa Press
Primera piedra del aulario de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla en la Cartuja.

La Universidad de Sevilla (US) ha comenzado este lunes las obras del futuro Centro Andalucía Tech Escuela Politécnica Superior (CATEPS) en el Parque Tecnológico Científico (PCT) Cartuja, un proyecto demandado por el centro desde hace tres décadas que por fin será una realidad.

El proyecto cuenta con un presupuesto de adjudicación de 10.351.376,86 euros y el plazo de ejecución es de catorce meses, por lo que estarían finalizadas a final de 2024. Consisten en la construcción de un edificio de 5.000 metros cuadrados de superficie útil que albergará clases, despachos y otros equipamientos, además de aparcamientos en superficie y una zona verde aledaña en el exterior.

El nuevo aulario, que tendrá capacidad para acoger a 4.400 alumnos al día en horario de mañana y tarde, contará con un total de 33 aulas, distribuidas en siete grandes aulas, trece medianas, once clases de informática y dos para pequeños grupos. 

El rector de la US, Miguel Ángel Castro, acompañado del gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, Fernando Vázquez; el director general de Espacio Universitario de la US, Francisco Montero, y el director de la Escuela Politécnica Superior (EPS), Carlos León de Mora, ha colocado la primera piedra del nuevo edificio, cuya redacción del proyecto ha realizado la empresa Tridarq-SAO mientras que la ejecución de la obra correrá a cargo de Grulop-AFC Construcciones y Contratas.

De manera detallada, el proyecto se desarrolla en dos parcelas urbanizadas que han sido usadas hasta el momento como aparcamientos de edificios de la Cartuja y el Parque del Alamillo y que tienen una superficie total de 13.800 metros cuadrados. 

La parcela donde se sitúa el nuevo edificio, con calificación dotacional docente, consta de 9.300 metros cuadrados, mientras que la parcela aledaña, con 4.500 metros cuadrados, se recuperará para la ciudad con el uso descrito en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de zona verde, tal como ha detallado la US en una nota de prensa.

Nuevo aulario de más de 5.000 metros

El nuevo aulario tendrá una superficie útil total de 5.100 metros cuadrados. Se caracteriza, desde el exterior, por su "imponente volumen cilíndrico". Su configuración exterior se completa con un revestimiento de lamas orientables que cubre todo el edificio y que permiten "matizar y difuminar" los límites interior-exterior, acústica, visual y climáticamente, según las necesidades de los ocupantes.

Interiormente, el edificio se desarrolla en planta baja y primera mediante una corona circular que crea en su interior un gran patio central abierto y a la vez protegido. El patio se envuelve en la logia sin columnas que se genera al volar interiormente la planta primera sobre la baja. La planta en anillo permite adaptar los espacios docentes a la geometría curva y mantiene los espacios de circulación como espacios continuos circulares, según las explicaciones aportadas por la Hispalense.

El edificio se sitúa en el centro de la parcela y prácticamente alcanza las lindes norte y sur de la misma. En el lado este, sitúa los aparcamientos en superficie, mientras que en el lado oeste tanto el tratamiento de urbanización como el edificio se abren en planta baja hacia el suroeste para acompañar en la llegada desde el Cateps a los usuarios a través del espacio verde colindante. La superficie útil de la planta baja es de 2.200 metros cuadrados y la de la primera de 2.500.

Atendiendo a los "movimientos puntuales" de estudiantes que se pueden generar en las salidas y entradas de las clases, en la planta baja se ubican todas las aulas grandes con capacidad para 120 personas, y dos de las aulas medianas, con capacidad para 80 estudiantes cada una, además de la conserjería, aseos y cuartos técnicos. Se han proyectado dos de las aulas grandes con separaciones móviles que permiten fragmentar espacios en función de las necesidades de la Escuela, de modo que se flexibiliza el uso del edificio y se aumenta su rendimiento.

En la planta primera, tanto en la fachada exterior como en la interior, se sitúan aulas de menor tamaño (once aulas medianas, once de informática y dos para grupos pequeños). Todas ellas se distribuyen en torno a un anillo de circulación que da acceso a las mismas. 

Se crean en total siete grandes aulas, trece medianas, once aulas de informática y dos para pequeños grupos. La mayoría de ellas, excepto las de informática, se han proyectado como espacios en graderío o aulas en pendiente con el fin de favorecer la actividad docente. La capacidad simultánea del edificio es de aproximadamente 2.200 personas, lo que supone más de 4.400 alumnos al día en horario de mañana y tarde.

Este nuevo edificio viene a completar la nueva sede de la EPS, que se compondrá de dos edificios vinculados entre sí. El primero de ellos es el Cateps, inaugurado para su uso en este inicio de curso 2023/24, donde se desarrollan los espacios departamentales, laboratorios (de investigación y docentes), talleres y servicios centrales de la Escuela. El aulario, que ahora comienza su construcción, cubrirá la necesidad de aulas docentes y completa así el programa de necesidades espaciales del centro.

El proceso de creación del aulario del Cateps comenzó en 2019 con el lanzamiento de un concurso de ideas de arquitectura donde se presentaron diez propuestas a nivel anteproyecto. 'Punto final', presentada por los estudios Tridarq-SAO, fue la propuesta ganadora y la base para que los arquitectos ganadores asumieran en 2020 la tarea de redactar el proyecto de edificación final que ahora comienza a ejecutarse. 

Cronología del Cateps a través de tres décadas

La historia de este proyecto de mudanza de la Politécnica a la Cartuja se remonta a los años previos a la Exposición Universal de 1992. Por aquel entonces, fuentes universitarias con cargos de responsabilidad durante años en el Rectorado recuerdan que la Junta le ofreció a la Hispalense convertir el Pabellón de la Plaza de América en sede de la Escuela de Ingenieros, la construcción de edificios para laboratorios justo al lado y en la que fuera la Plaza Sony, el espacio para la Politécnica.

La Escuela de Ingenieros y los laboratorios se ejecutaron y terminaron entre finales de los noventa y principios del año 2000. Poco tiempo después, el Ayuntamiento abría el periodo de revisión del PGOU y ofrecía, entre otros, los terrenos de Los Gordales para la Politécnica, donde la construcción de una nueva Escuela quedaba supeditada al traslado de la Feria. La no ejecución de ese cambio de ubicación del Real al Charco de la Pava derivó entonces en la propuesta de llevar la Politécnica a Los Bermejales.

La US llegaba incluso a convocar un concurso de ideas para un proyecto en la zona sur de la ciudad. Ya en 2017, se anunciaba la conversión del edificio que se había empezado a levantar en la antigua Plaza Sony de la Expo para impulsar la transferencia de resultados de investigación, el Centrius, en sede de espacios para la Politécnica y un aulario anexo en la Cartuja. Este lunes 16 de octubre se cierran pues tres décadas de avatares.

El plazo de construcción del aulario es de catorce meses, tal y como se recogía en la segunda licitación que tuvo que realizar la institución académica al quedar desierta la primera. Esa segunda licitación salió por 9.948.418 euros (IVA incluido), frente a los ocho millones de la primera, y supone la reducción de 700 metros cuadrados con respecto al proyecto inicial, que preveía 7.000 metros cuadrados construidos al eliminarse un semisótano.

Mientras este aulario se construye, la Politécnica, con 3.000 alumnos y el sexto centro con mayor número de estudiantes y oferta académica de la Hispalense, el centro de Andalucía Tech, Escuela Politécnica Superior (Cateps) ya tiene su primer grupo de estudiantes y profesores, alumnos y docentes del Máster Universitario en Tecnología e Industria Alimentaria.

Las clases de este posgrado y las del Máster en Diseño e Ingeniería de Productos e Instalaciones Industriales en Entornos PLM y BIM han comenzado ya también, y en noviembre lo hará el Máster Universitario en Sistemas Inteligentes en Energía y Transporte, por lo que este primer cuatrimestre del curso el Cateps estará ocupado por una comunidad universitaria de alrededor de 200 personas.

En el segundo cuatrimestre se incorporará el alumnado de Primero de prácticas, sumándose 500 personas a la comunidad universitaria. "Ya es una realidad que la Escuela Politécnica Superior dispone de unas instalaciones modernas y equipadas con tecnología puntera, lo que mejorará la visibilidad externa del centro en innovación y excelencia docente e investigadora, y posibilitará nuevos retos para satisfacer la demanda social", remarcaba la US en una nota de prensa.

El Cateps se une al campus norte de la US

De este modo, el campus norte de la US "sigue conformándose y cobrando fuerza", ya que el Cateps se una a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y a la Facultad de Comunicación en la oferta formativa; y también al Centro Nacional de Aceleradores, el Centro de Investigaciones Isla de la Cartuja o el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, en la actividad investigadora e innovadora.

Entre los laboratorios que acoge destacan dos vinculados a proyectos de investigación destacados y de alto impacto. En uno de ellos se lleva a cabo la síntesis y caracterización de nuevos materiales que formarán parte de la futura generación de baterías de iones de litio más seguras, eficientes y limpias que las actuales. El segundo es una infraestructura singular denominada Cateps Microgrid Living-Lab para el empleo de inteligencia artificial en la integración de energías renovables y la gestión de la flexibilidad. Y el tercero es un laboratorio de investigación  

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