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Fátima Muguiro y Aurina Delgado, fundadoras de 'Hállate': "Los jóvenes son mucho más solidarios de lo que pensamos"

  • Hállate es una plataforma para facilitar el voluntariado en menores de entre 14 y 18 años.
  • Los jóvenes pueden colaborar con entidades relacionadas con discapacidad, cultura o medio ambiente.
Fátima Muguiro y Aurina Delgado, fundadoras de Hállate.
Aurina Delgado y Fátima Muguiro, fundadoras de Hállate.
Cristina Calderón.
Fátima Muguiro y Aurina Delgado, fundadoras de Hállate.

Fátima Muguiro y Aurina Delgado han hecho voluntariado durante toda su vida, pero fue sobre todo a raíz de la pandemia cuando se dieron cuenta del gran impacto que este voluntariado puede tener en la sociedad, y más cuando se lleva a cabo al lado de casa y con personas especialmente vulnerables, como las personas con discapacidad.

Fue entonces cuando decidieron unir sus fuerzas en una empresa social en la que, además de su experiencia como voluntarias, podían aportar su experiencia profesional previa: Aurina, como trabajadora de una entidad destinada a ayudar a personas con discapacidad intelectual, y Fátima, con más de 15 años de experiencia en la educación internacional de los jóvenes.

Y así nació Hállate, una entidad destinada a promover y facilitar el voluntariado entre jóvenes de 14 y 18 años en Madrid cuyos beneficios se destinan a proyectos socioeducativos. 

En primer lugar, ¿qué es Hállate?Fátima: Hállate es el nexo entre organizaciones, padres y jóvenes. Por un lado, trabajamos con los menores, por otro con los padres y por otro con las entidades. A los padres les facilitamos el acceso al voluntariado local para sus hijos menores de edad, que no es fácil, a las entidades les facilitamos gente joven con intereses ya filtrados en función de sus intereses, capacidades… y a los jóvenes les damos la posibilidad de conocer un Madrid diferente, fuera de su círculo habitual, un Madrid del que se pueden beneficiar y al que pueden aportar mucho.
Aurina: No se trata de una ONG ni de una asociación, sino una empresa social cuyo fin es promover el voluntariado entre los menores de edad de entre 14 y 18 años. Nosotros somos las socias e invertimos los beneficios en proyectos sociales.

¿Cómo se os ocurrió la idea?Aurina: Se nos ocurrió durante la pandemia. Por un lado, porque nos involucramos nosotras personalmente en voluntariado y vimos todo lo que aportaba, lo importante que es tanto para los que lo hacen como los que lo reciben, lo gratificante que es… Por otro, porque, como tenemos hijos, sabemos que en muchos tipos de Bachillerato les piden hacer voluntariado y lo difícil que es conseguirlo y gestionarlo con menores. Por todas estas razones, nos decidimos a crear el proyecto.
También nos parecía muy importante ofrecer variedad, porque es cierto que hay colegios que ofrecen voluntariado, pero con una determinada entidad social, no distintos proyectos para que elijan el que más encaja con ellos, y esto es algo que creemos que es importante que puedan dar lo mejor de ellos mismos…

¿Qué relación teníais con el tema del voluntariado antes de crear Hállate?Aurina: Sobre todo, que hemos sido ambas voluntarias desde jóvenes, y seguimos siéndolo. Yo antes de Hállate estaba en una fundación en la que trabajaba con personas con discapacidad intelectual y siempre he estado metida en este mundo. Y Fátima tiene mucha experiencia en educación internacional de los jóvenes.

¿Cómo funciona Hállate?Aurina: Los jóvenes y sus padres acuden a nosotros en busca de voluntariado, les pedimos que nos redacten una carta de presentación con sus intereses, formación, experiencia… les hacemos una entrevista y con esta información realizamos un informe con una propuesta de voluntariado que se ajuste a esa persona.

¿Con qué colectivos trabajáis?Aurina: Ofrecemos voluntariado cultural, de medio ambiente y social, especialmente en el último, que es en el que hay más interés. Dentro del social, hay para personas mayores, para infancia en riesgo de exclusión social y para personas con discapacidad. Y dentro de cada colectivo hay distintos programas. Por ejemplo, en infancia hay apoyo escolar, de ocio, de deporte, en personas con discapacidad, deporte, equinoterapia, ocio, brecha digital… Tenemos muchísimas opciones.

La idea es que los jóvenes puedan hacer voluntariado todo el año y al lado de casa

Especialmente en el de la discapacidad, ¿necesitan alguna formación, entrenamiento…?Aurina: Depende de cada entidad, pues cada una de ellas tiene sus formularios, sus programas, formaciones… Es verdad que casi todas les dan algún recurso formativo, algunas de manera más intensa, pero la experiencia, aunque siempre es bueno que se den unas pinceladas, nos dice que cómo mejor aprenden es estando ahí, en el campo, porque cada persona, cada colectivo… es un mundo. Por eso, el principal requisito siempre es que tengan ganas.
Fátima: Además, como los menores siempre están acompañados de los profesionales de las entidades, aprenden mucho allí, con la experiencia, siempre están acompañados.

Cuando se habla de voluntariado, mucha gente lo asocia a África, Sudamérica… pero la idea es a que también se puede ayudar aquí al lado de casa…Aurina: Eso sí… y otra idea es que el voluntariado se haga durante todo el año, no solo en verano. Es verdad que ahora hay un aluvión porque están de vacaciones, por el tema de los campamentos, pero tenemos voluntariado durante todo el año, ya sea de manera regular o puntual, para apoyar un evento… y al lado de casa, que cojas el metro y que en tres paradas estés en una realidad distinta a la tuya donde puedas ayudar y donde puedas aportar mucho.

Al tratarse de menores, necesitaréis algún tipo de permiso paterno…Fátima: Efectivamente, necesitamos autorización por parte de los padres o los tutores y luego hay entidades que piden más requisitos a parte, como un certificado negativo de delitos sexuales si tratan con colectivos vulnerables, otras piden un compromiso de voluntariado… pero la autorización de los padres es lo que es siempre indispensable, un consentimiento expreso.
Aurina: Lo hacen de manera autónoma e independiente, no es un voluntariado familiar, pero al ser menores, siempre es necesario. La idea siempre es que vayan solos, tengan responsabilidades… Nosotros siempre les decimos que es como su primera experiencia laboral porque tienen que cumplir con su compromiso y ser responsables.

¿Cómo son los jóvenes que se acercan a Hállate: quién los invita a apuntarse, qué inquietudes tienen, relación con colectivos a los que ayudan…?Aurina: Es muy variado porque tienen inquietudes muy diversas, como nos explican en la carta de presentación que tienen que hacernos al principio, pero lo que sí que podemos decir es que los jóvenes son muy solidarios, se sienten afortunados y tienen ganas de devolver, de aportar algo. Luego, cada uno tiene sus propios intereses: a unos les encantan los niños, otros están concienciados con el tema de la ecología, otros conocen a están cerca de personas con discapacidad y quieren ayudar de alguna forma que no pueden hacer en casa… Pero ninguno, aunque les sirve para eso, nos dicen que vienen a hacer el voluntariado porque se lo exijan en un determinado Bachillerato.
Fátima: Sale de ellos mismos, nosotras pensamos que las nuevas generaciones, los jóvenes, están muy preparados y son más solidarias de lo que desde fuera se piensa que son.

El voluntariado les hace sentirse útiles, queridos, necesitados… la autoestima en esta edad, que a veces se resiente, es muy importante

¿Qué les aporta a los jóvenes el voluntariado? ¿Qué beneficios tiene para ellos?Fátima: Una cosa que nos suelen comentar es que notan un gran cambio dentro de sí mismos, de su persona, que llegan a casa con satisfacción y con la sensación de que ha sido un buen día… Les hace sentirse útiles, queridos, necesitados… la autoestima en esta edad, que a veces se resiente, es muy importante.
Aurina: Los comentarios que nos dejan después del voluntariado son preciosos, es lo que más satisfacción nos da, porque todos nos dicen que les hace sentir muy bien. Es lo que más nos anima a seguir a nosotras.

¿Y sus padres, quó os cuentan?Aurina: Los padres se sorprenden bastante de lo que les aporta, de los cambios que ven en sus hijos, algunos nos dicen que vuelven entusiasmados a casa, que hablan mucho de lo que hacen… y que sienten mucho orgullo cuando ven los valores de sus hijos, que sean solidarios, que se comprometan…

Los padres se sorprenden bastante de lo que les aporta, de los cambios que ven en sus hijos... algunos nos dicen que vuelven entusiasmados a casa

Y si quieren seguir más allá de los 18…Aurina: Tenemos algunos que se han hecho mayores y quieren seguir, y en ese caso, les ayudamos, pero es cierto que en cuanto cumplen 18 les es todo mucho más fácil, no necesitan permisos, se pueden sacar ellos los certificados… no nos necesitan tanto. Por eso nuestra intención es más centrarnos en menores, primero, por el reto, y segundo, porque a esta edad lo tienen mucho más difícil para ser voluntarios.

¿Hay algo como Hállate en otras zonas de España?Aurina: Como Hállate creemos que no, porque cuando nosotras nos pusimos a buscar no encontramos nada, al menos que tenga tanta variedad, pero seguro que hay cosas en colegios, entidades…. para que los menores puedan hacer voluntariado. Ojalá haya más en otras ciudades, porque muchas veces nos escriben personas de otras comunidades y nos preguntan.
Fátima: De hecho, este verano vamos a tener una chica de Granada y dos de Estados Unidos, otro de Londres… Estamos encantadas.

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